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domingo, 24 de noviembre de 2019

JUGAR CON FUEGO



Rosalía puso un mensaje a Vox y los voxeros replicaron con una cita de Ramiro Ledesma.
Ledesma es una figura histórica a la que la posteridad no ha tratado muy bien, de forma que no es demasiado conocido y tampoco se ha interpretado su obra de forma adecuada.

 Ledesma es el verdadero fundador del fascismo español. Aunque el excéntrico Ernesto Giménez Caballero fue el primero que se declaró fascista en España, no hizo el menor intento de crear una organización de tipo fascista[1]. Es a Ledesma a quien corresponde el dudoso honor con la fundación de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, las JONS. Él aportó los conceptos y símbolos de los que luego se nutriría el falangismo: la bandera roja y negra, inspirada en la bandera de la CNT, el yugo y las flechas[2] y el propio concepto de nacionalsindicalismo, que de nuevo bebía de la CNT[3].
No quería usar el nombre de fascismo porque consideraba que era como importar una ideología extranjera, lo que era incoherente con su crítica al marxismo por ser una ideología importada[4]. Por contra, José Antonio Primo de Rivera y Julio Ruiz de Alda sí llegaron a tirar octavillas con el lema Fascismo Español antes de que se fundase Falange Española[5].
Como es bien sabido, la Falange Española de Primo acabó por fundirse con las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista de Ledesma y Onésimo Redondo para dar lugar a FE de las JONS[6]. Pero José Antonio y Ledesma se llevaban mal y este acabó por dejar el partido. Esa es una de las razones por las que la memoria de Ramiro Ledesma no fue muy cultivada durante el Franquismo pese a haber sido también un mártir de la Cruzada, de hecho asesinado antes que José Antonio[7]. Franco y José Antonio se llevaron mal en vida y se dice que Franco no se preocupó mucho por sacarlo de la cárcel pero una vez muerto era un símbolo irresistible, basta ver que era el único mortal enterrado en paridad con Franco hasta hace unas semanas.

Como expone Roberto Muñoz Bolaños, a partir de 1968 Ledesma comenzó a ser recuperado por una corriente falangista de izquierdas que veía en él al fascista puro, que no se había vendido a la derecha, al contrario que José Antonio. Sin embargo, como bien argumenta Muñoz, mientras ambos convivieron en Falange, José Antonio era partidario de mantener la pureza ideológica y Ledesma de atraer a todos los elementos de derechas que se acercaran para luego “fascistizarlos”. De hecho, la intransigencia de José Antonio fue la causa de su ruina. Había salido elegido parlamentario por ir colocado en buen lugar en una candidatura derechista y cuando en febrero de 1936, con Ledesma ya fuera de FE de las JONS, optaron por presentarse solos a las elecciones, cosecharon un rotundo fracaso y Primo perdió su inmunidad parlamentaria.

Pero quiero detenerme en otro aspecto de Ledesma que se suele ignorar.
Ledesma era un gran admirador de Hitler[8] . Hasta el punto de que imitaba su peinado, lo que le valió las burlas de Giménez Caballero. Ledesma estudió Filosofía y Física, nadie ha dicho que fuera tonto y como se suele decir, para saber Filosofía hay que hablar alemán.
Hablaba alemán, y también visitó Alemania siempre que pudo. No cabe ignorancia por su parte, conocía el nazismo de primera mano.

Traeré aquí una muestra de uno de sus textos, su “Discurso a las juventudes de España”, cuya historia editorial ya nos dice algo: se reeditó en 1938, 1939 y 1942 y, salvo error por mi parte, no volvió a aparecer impreso hasta un cuarto de siglo después, en  1968, al amparo de esa recuperación izquierdista. Mientras tanto las Obras Completas de José Antonio (que no eran tales porque estaban podadas de algún elemento incómodo para el Franquismo) se reeditaban puntualmente porque formaban la base de la asignatura escolar Formación del Espíritu Nacional[9]. Aunque Franco, del que aún  hoy hay que leer que era un genio militar, dijera el 13 de agosto de 1941 que “Se ha planteado mal la guerra y los aliados la han perdido”, pronto su régimen se dio cuenta de que había que rebobinar y comenzar a borrar los rastros de connivencia con los nazis. Ni siquiera se libró su película, Raza, que hubo de convertirse a toda prisa en la desfascistizada Espíritu de una raza. ¿Qué decir de estas perlas?:

El nacional-socialista alemán vive ese concepto como una angustia metafísica, operando en él un resorte biológico y profundo: la sangre. Es, por ello, racista. Alemania es, pues, para él un organismo viviente, que marcha por la historia en plena zozobra, entre acongojada y fuerte, sostenida en todo momento por el espíritu de sacrificio y la vitalidad misma de todos los alemanes. (...)
La síntesis de «lo nacional» y de «lo social», que es para los observadores y comentaristas extranjeros la suprema dificultad vencida por Adolfo Hitler, aparece a la luz del racismo socialista como una empresa de pasmosa sencillez. La agitación en torno a los problemas de índole social-económica, la tarea de abordar sus crisis y delimitar ante las masas los propios trastornos y perjuicios que le sobrevienen, resulta en los demás pueblos una cosa en extremo árida, cuya única emoción posible es, si acaso, de índole negativa, a base de ofertas demagógicas que satisfagan las apetencias concretas de los grandes auditorios. Pero en Alemania se produce una variante fundamental, de clarísimo signo racista, y cuyo manejo ha proporcionado realmente a Hitler la victoria. Pues la desgracia de cada alemán no es sólo suya, coincide y se identifica con la desgracia de Alemania, de la Patria entera. (...) esta especie de apelación a la Patria alemana permitía a su vez a Hitler señalar ante las grandes masas, como originadores y culpables de sus desdichas de índole material, no a unas ideas erróneas, ni tampoco a meras abstracciones, sino a enemigos concretos, enemigos de Alemania misma como nación, y sobre todo, bien visibles y señalables con la mano: De una parte, el judío y su capital financiero; de otra, el enemigo exterior de Alemania, Versalles, y sus negociadores, firmantes y mantenedores, es decir, los marxistas y la burguesía republicana de Weimar.


El pueblo alemán comprendió y entendió «la voz» de Hitler, que le hablaba de veras a lo más profundo y real de su naturaleza. Que sublimaba sus angustias diarias, dándole relieve heroico y suprema categoría de catástrofe nacional alemana. Iba así comprendiendo el obrero en paro forzoso, el industrial en ruina, el soldado sin bandera, el estudiante sin calor, el antiguo propietario sin fortuna, toda la gran masa, en fin, de gentes como desahuciadas y preteridas por el sistema vigente, que todas sus miserias y toda su desazón eran producto de un gran crimen cometido contra Alemania, crimen ocultado al pueblo por la cobardía y la traición de «los criminales de noviembre», edificadores del régimen de Weimar y verdaderos cómplices de todos los actos realizados contra Alemania. Pues constituían partidos y sectas cuyo espíritu era absolutamente ajeno al espíritu de Alemania, manejados por el judío y elaborados por gentes de otras razas, invasoras y aniquiladoras de la gran raza alemana. (...)
Bien sencillo es, pues, el complejo emocional a que obedece el racismo socialista. Pues estamos en presencia de una idea social, de un socialismo, cuyo móvil reside, no en la necesidad de conseguir justicia para los alemanes, como hombres a quienes priva de bienestar un régimen económico injusto, sino más bien en la idea de conseguir para Alemania, como pueblo, como raza, como unidad viviente, el régimen social mejor y más justo.
Por eso, el anticapitalismo del hitleriano es diferente al anticapitalismo del marxista. Aquél ve en el régimen capitalista no sólo un sistema determinado de relaciones económicas, sino que ve también al judío, añade al concepto económico estricto un concepto racista. La idea antijudía y la idea anticapitalista son casi una misma cosa para el nacional-socialismo. Y es que, como hemos dicho, el alemán objetiva su problema particular en Alemania, y su inquietud socialista persigue en todo momento una ordenación en beneficio de la raza entera.
El marxismo dejaba, pues, intactas en el alemán sus reacciones más íntimas y vigorosas. Resbalaba episódicamente por su superficie, y sólo en los falsos alemanes, es decir, en los individuos naturalizados en Alemania pero extraños a la voz de la sangre, al mito de la raza, podía constituir una actitud más profunda.
No es, pues, «el hombre», sino «el alemán», quien resulta así objeto estimable para el socialismo racista. Por eso, el programa de Hitler establece con claridad diferencias entre los que denomina «ciudadanos alemanes» y los otros, los demás que como extranjeros residan en Alemania, reivindicando sólo para aquéllos el derecho a participar del acervo económico y de las posibilidades económicas de Alemania[10].

A esta bazofia reivindica esa panda de simpáticos. Luego se extrañan de que les llamen cosas...


[1] Por citar sólo una de sus ideas descabelladas, durante la Guerra Civil propuso convertir en rascacielos los chapiteles de la Catedral de Burgos. Tampoco hay que considerar a José María Albiñana y su Partido Nacionalista Español, que era un partido conservador al viejo estilo que después se adhirió a los principios del fascismo, pero cuando Ledesma ya había formado su grupo.
[2] En realidad este fue un invento involuntario del socialista Fernando de los Ríos. Catedrático de Derecho Político de la Universidad de Granada, explicaba un día en clase la estructura del estado fascista italiano y al hablar de su símbolo, las fasces romanas, se le ocurrió decir que de haber nacido en España el emblema sería el yugo y las flechas. Uno de sus estudiantes, Juan Aparicio, estuvo en la reunión en la que las JONS debatieron sobre el símbolo a adoptar y recordó la historia. Los demás lo aprobaron con entusiasmo.
[3] Como anécdota, Franco confesó una vez que él no entendía lo que era el nacionalsindicalismo.
[4] Acusación de la que libraba a los anarcosindicalistas, a los que consideraba profundamente españoles, de ahí que entrara a saco en sus símbolos sin pudor alguno. En junio de 1931 hubo un congreso extraordinario de la CNT en Madrid al que asistieron los jonsistas y vendieron a la puerta un número de su periódico que dedicaba la mitad del espacio al congreso. Ramiro Ledesma Ramos: ¿Fascismo en España? Sepha, (Madrid), 2013, p.205s. Edición a cargo de Roberto Muñoz Bolaños que aporta una precisión interesante de la que luego me ocuparé.

[5] Obsérvese la coincidencia de las siglas FE en ambos casos. Era completamente voluntaria, José Antonio era un ferviente católico. Por cierto, Miguel de Unamuno propuso traducir el italiano fascista por fajista, una buena idea a la que nadie hizo caso.
[6] Durante la guerra fueron obligadas a unificarse con los carlistas, con disgusto por ambas partes, para crear el monstruoso Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista. El ingenioso Agustín de Foxá añadía “y de los Grandes Expresos Europeos”. Foxá decía de sí mismo soy conde, soy gordo, fumo puros, ¿cómo no voy a ser de derechas? Acabó convirtiéndose en una molestia para los vencedores, que no estaban sobrados de sentido del humor.
[7] Murió junto con Ramiro de Maeztu, de quien Abascal ha paseado recientemente un libro. (Abascal ha reconocido ser analfabeto funcional, lo que no ha supuesto ningún problema para Fernando Sánchez Dragó, antaño presentador de programas televisivos de divulgación de libros e invitación a la lectura). Hay razones sobradas para dudar de la salud mental de Ramiro de Maeztu.
[8] Ahí chocaba de pleno con José Antonio, que recelaba de Hitler y admiraba a Mussolini. Tenía una foto firmada del Duce en su despacho y recibía dinero secretamente de Italia, que recogía él personalmente en el extranjero porque nadie más de su partido estaba al corriente del hecho.
[9] Así como José Antonio debía encabezar la lista de caídos por Dios y por España que figuraba en las iglesias de todos los pueblos de España, el único homenaje público a Ledesma fue un modesto monolito erigido en su pueblo en 1961 al cumplirse el veinticinco aniversario de su asesinato. Por cierto, la editorial que reeditó a Ledesma tenía como editor de Historia a Josep Fontana en 1970, aunque no he podido averiguar si ya lo era en 1968. Entonces militaba en el PSUC pero supongo que ya albergaría inquietudes xenófobas y supremacistas en algún grado.
[10] Los textos están tomados del punto IV de la Segunda digresión acerca del perfil actual de Europa, que es la última parte del Discurso. Utilizo una edición que he tomado de Internet y reconozco que cortapegando porque no me apetecía mecanografiar tanto. En la obra de Ledesma sobran ejemplos de alabanzas a lo que él llamaba hitlerismo al menos desde que lanzó la revista La Conquista del Estado en 1931, con especial hincapié en la política racista que, como podemos leer, llama por su propio nombre, sin subterfugios. He elegido este porque está escrito con Hitler en el poder y después de la Noche de los Cuchillos Largos, de la que se ocupa en el Discurso. Aunque le sorprende un poco, acaba por aprobarla, pese a que en ella murió Gregor Strasser, que venía a ser el animador del ala izquierda del partido.
Hoy no he añadido notas bibliográficas porque bastante me he extendido en notas explicativas pero si alguien necesita conocer el origen de algo de lo que afirmo, es libre de preguntar porque está todo documentado.

martes, 19 de junio de 2018

POR DECIR ALGO






Leo en Diario de Vurgos[1]que Durante la huelga del pasado 8 de marzo, en el transcurso de los piquetes informativos no mixtos de Xixón, convocados por CNT, un empleado de la empresa MANGO se encaró a las compañeras que entraron dispuestas a repartir panfletos a las trabajadoras para informarlas sobre su derecho a huelga. Este individuo intentó impedir la entrada en la tienda a base de insultos y empujones a varias de las compañeras con una actitud hostil y agresiva. Tras el incidente, este señor las persiguió durante toda la jornada de huelga acompañado de la policía mientras tomaba fotos.
Una semana después, la policía irrumpió en las casas de las piqueteras a primera hora de la mañana para llevarlas detenidas. De todo este proceso, tres compañeras serán juzgadas por un delito contra el derecho de los trabajadores. La acusación, es decir, el trabajador de MANGO las denuncia alegando, entre otras mentiras, un parte de lesiones que nunca existieron ya que fue él quien nos agredió mientras ejercíamos nuestro derecho a informar en un día de huelga, que no de fiesta, como algunos nos quieren hacer creer.
Tras las detenciones de nuestras compañeras, la multinacional ha declarado a través de su gabinete de comunicación que “considera que la actuación de su empleado fue intachable”.

Por decir algo

Primero lo obvio, hace un cuarto de siglo ya se gritaba aquello de “ahí están, esos son, los piquetes del patrón”. La policía tiene fobia a las huelgas, quién sabe si movidos por la envidia, porque ellos las tienen prohibidas...  Sea como fuere, se aplican contra los huelguistas con una energía que se echa en falta en otras de sus actuaciones. Basta recordar al escolta que llevaba solícito las bolsas de la compra de los Urdangarín Borbón.
Escrito esto, me gusta mucho lo de “no mixto”. Es un eufemismo que se traduce por “sólo mujeres”. Vale que luego el  texto habla de compañeras, pero en estos ambientes hay quien ha adoptado la costumbre de volver el genérico al femenino. No me convence tanto como para adoptarla pero me parece una solución mucho más elegante que compañeros y compañeras, compañeros/as, compañer@s o compañer*s.
En Errekaleor bizirik (la okupa guay de Vitoria, autodefinida como “anticapitalista, feminista y euskaldún, basada en la autogestión”[2]) también hay bloques de pisos no mixtos, ocupados sólo por mujeres.
Los tiempos cambian, está claro... Antes, cuando la educación estaba separada por sexos, lo que se pedía era la educación mixta, que los niños y las niñas estudiasen juntos. Hoy hay feministas que exigen la educación segregada porque dicen que las niñas rinden más sin niños cerca. Lo cual, claro, deja a las niñas como una especie de salidas prematuras que en cuanto les ponen a un niño delante dejan de pensar correctamente[3]... Aunque no hay que descartar que los niños, por el hecho de serlo, ejerzan el patriarcado, uno de esos términos que sirven para explicarlo todo porque no significan nada. A mí lo del no mixto me huele a viejo, qué le vamos a hacer, exactamente igual que la discriminación positiva, que no deja de ser discriminación como la dictadura del proletariado devino en dictadura en los lugares donde fue aplicada.
No hay atajos.

Aunque a veces intente hacerme el sofisticado citando a autores de nombres raros, en el fondo soy muy simple. Y en mi simpleza no dejo de preguntarme: ¿y si el piquete hubiera sido mixto? ¿Y si en lugar de estar formado por tres mujeres hubiera estado formado por tres mujeres y tres hombres?
Es una suposición, está claro, no se puede hacer cábalas sobre lo que no ha sucedido, pero me da que si el piquete hubiera incluido a tres hombres, el intachable empleado de MANGO se lo habría pensado dos veces[4].



[1] No se me ha ido el dedo. Es una página de Internet sin relación alguna con el periódico centenario hoy en manos del constructor Méndez Pozo. Lo transcribo tal cual salvo el cambio de “actualización” por “actuación”, que supongo que es lo que querían escribir.
[2] En un video que enviaron a Manresa disponible en You Tube. Lo que no les impidió pedir públicamente (y obtener) 100.000 euros para instalar placas solares cuando les cortaron la luz. Ya sé que está eso tan bonito de la solidaridad y tal, pero mi concepto de autogestión excluye la mendicidad.
Y esto no lo deduzco. Leí a una partidaria de esa corriente que decía que los niños “distraían” a las niñas. Fue hace mucho tiempo, no sabría por dónde buscarlo...

[4] La CNT de Asturias tiene abierto otro quilombo a cuenta del feminismo. Sucede que un afiliado de Oviedo (encima de Oviedo, añado yo), publicó un artículo en un blog de CNT en el que ajustaba sus cuentas particulares con el feminismo. No he podido leerlo porque han tenido que proteger el blog para evitar la ira de los energúmenos. Hay que reconocerle valentía, porque en su último congreso CNT se declaró feminista. El artículo por el que tuve conocimiento de su existencia le llama monstruo y criatura más abyecta de la especie humana y en un comentario otro abnegado cenetista le llama nada menos que despistado, friki, radical de fin de semana, pichicorto (ahí queda eso), falangista, subnormal profundo, fascista y estulto. Pero la palma se la llevan las compañeras encausadas, que le vinculan directamente con los hechos: y nesti casu nun paez casualidá, dicen en el bello idioma asturiano. Quién sabe si acabarán acusándole de ser el dueño de MANGO o el Director General de la Policía. Definitivamente, lo del no mixto no parece una buena idea, y no digo más... (Las menciones al artículo, los comentarios y el comunicado de las anarquistas de Gijón están tomados de Acratosaurio: “Monstruos en la CNT”, alasbarricadas.org, 08/06/18.)

lunes, 30 de octubre de 2017

A CADA CUAL, LO SUYO


Últimamente he criticado mucho a los anarcoides. La verdad es que me parece que están absolutamente a la deriva, intentando agarrarse a cualquier cosa que sobresalga de la superficie sin distinguir si se trata de un peñasco firmemente anclado en el fondo o el lomo de una ballena.
Lo que he leído sobre el asunto catalán y alguna otra cosa anterior (como sus pronunciamientos sobre los asesinatos de Las Ramblas y Cambrils) me ha hecho verles como una especie de ala izquierda de Podemos.
De entre todas, la que más me ha dolido ha sido la deriva de la CNT, organización en la que llegué a militar durante un larguísimo trimestre[1]. No voy a repetirme, ya he señalado con detalle las que considero torpezas del bloque anarcoide que, por una vez y sin que sirva de precedente, le ha dado por actuar unido, precisamente en ocasión tan lamentable[2]...
Una cosa sí que hay que decir en favor de la CNT, es una organización confederal que realmente respeta la esencia del federalismo. Formada por agrupación de sindicatos, lo cierto es que mientras cada sindicato respete los principios mínimos básicos, es libre de adoptar una u otra postura sobre cualquier asunto. Así, mientras la CNT vizcaína se ha adherido alguna vez a la manifestación pro presos de ETA, la alavesa decidía que no. Aquí suena raro, acostumbrados como estamos a que todas las organizaciones que se reclaman federales lo sean solo de boquilla, pero en ese sentido la CNT lo es. También es cierto que en los últimos años se han dedicado a desfederar sindicatos que se apartaban un poco demasiado de la línea oficial, pero después de esa fiebre parece que las aguas han vuelto a su cauce...
La cuestión es que después de leer muchos papeles que consideraban el proceso famoso como punto menos que el inicio de la revolución o diluían culpas entre ambos nacionalismos para quedar en tierra de nadie[3], he encontrado un texto firmado por un sindicato de CNT que suscribo plenamente, de principio a fin[4]. No sé si este sindicato es talibán o reformista, si está amenazado de desfederación, si son pocos o muchos ni hasta qué punto refleja el sentir de los cenetistas, pero sí que puedo decir que refleja el mío de manera magistral.
No creo en los enlaces, basta acudir a las páginas de Wikipedia para ver que muchos de los incorporados ya no funcionan. Así que os copio el texto íntegro con el deseo de que lo disfrutéis tanto como yo, aunque la idea anarquista os deje indiferentes...

Sobre el escenario ante el proceso de independencia de Catalunya
“El nacionalismo de los de arriba sirve a los de arriba. El nacionalismo de los de abajo sirve también a los de arriba. El nacionalismo, cuando los pobres lo llevan dentro, no mejora: es un absurdo total.”
Bertolt Brecht.
Este escrito tiene la intención de aportar elementos para un debate sobre este tema señalando posiciones éticas, principios políticos del movimiento libertario, historia lejana y hechos recientes que nos ayuden a abordar una situación en que, sincera y humildemente, pensamos que los árboles no nos dejan ver el bosque.
Empezar por las ideas parece lógico. El internacionalismo rubricado en nuestros principios se ha caracterizado siempre por negar las limitaciones físicas que los discursos nacionales (con Estado o sin él) ponían a la geografía. Declaraciones de Reclús, de Anselmo Lorenzo y otros lo señalan[1] De hecho, en los antecedentes de nuestra organización encontramos a la Alianza Internacional de la Democracia Socialista de Bakunin fundada en 1868 con estas bases de doctrina política:
·         La supresión de los Estados nacionales y la formación en su lugar de federaciones constituidas por libres asociaciones agrícolas e industriales.
·         La abolición de las clases sociales y de la herencia.
·         La igualdad de sexos.
·         La organización de los obreros al margen de los partidos políticos.
En general es contradictorio hacer convivir expresiones como estas con la formulación política del “derecho de autodeterminación de los pueblos”, y se hace confundiendo al pueblo trabajador con el conjunto de personas a las que se atribuye identidad cultural (sean trabajadores o explotadores), y “autodeterminación” como una suerte de “autogestión política” sin explicar su significado real y sobre quién y de qué forma se ha pretendido históricamente aplicar ese derecho.
No está de más que se fijen los significados de las palabras que se están utilizando.
– Pueblo:
Del lat. popŭlus.
3. m. Conjunto de personas de un lugar, región o país. 
– Patria:
1. f. Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos.
– Nación:
Del lat. natio, -ōnis 'lugar de nacimiento', 'pueblo, tribu'.
1. f. Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo Gobierno.
3. f. Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común.
Autodeterminación: De auto- y determinación.
1. f. Decisión de los ciudadanos de un territorio determinado sobre su futuro estatuto político.
El anarcosindicalismo, como aplicación práctica que toma los principios del anarquismo, no se sostiene sobre la tradición ni sobre la reivindicación cultural común como medio de agrupar a los seres humanos. A diferencia de otras ideas políticas, está fundamentado en los derechos universales de la persona, la libertad absoluta individual, y solo en segundo orden y como proyección de la misma, los derechos colectivos.
Por ello reivindica el internacionalismo como superación de los Estados-Nación, como defensa del cosmopolitismo formulado ya en la Grecia clásica y no como la caricatura que han querido hacer de ello redefiniéndolo absurdamente como “colaboración entre naciones”.
La utilización del “pueblo” en el contexto de la crisis desatada por la convocatoria del referéndum de Cataluña hace referencia inequívocamente a todas las personas que viven en Cataluña a las que se les supone una vinculación a la cultura autóctona convenida, y por tanto no diferencia entre clases sociales ni entre gobernantes y gobernados.
En el caso de la “autodeterminación” hay que entender que incluso no siendo una formulación política del anarquismo o del anarcosindicalismo hay contextos donde se ha utilizado el término por la condición de práctica esclavitud y por tanto lesión de derechos fundamentales de los habitantes de un lugar concreto a diferencia de la consideración de que han gozado en las metrópolis (desde Eliseo Reclús se condena el colonialismo).
Los habitantes de Guinea Ecuatorial no tenían los mismos derechos que los españoles, ni los indios que los británicos, por lo que lesionado un derecho individual como es la igualdad se ha podido llegar a hablar de autodeterminación como medio de superar la injusticia y la explotación del grupo. Otra cosa distinta es, sin ningún tipo de vergüenza, simular en una región una falta de derechos comparándose con los ejemplos anteriores.[2]
Toda la retórica nacional ha estado constantemente calificando de agravio, derecho o libertad, según convenga, aquellos comportamientos que ellos mismos ejecutan o defienden en su propio territorio respecto a regiones interiores. Los defensores de la autodeterminación, en este caso los independentistas catalanes, jamás concederán ese derecho al Valle de Arán (aunque le den un estatuto particular como el Estado español concede a Cataluña) ni reconocerán el centralismo de Barcelona, así como los castellanos incluyen León en sus planes independentistas, y estos a su vez al Bierzo, a pesar de que los bercianos mayoritariamente no se consideran leoneses. A nadie se le escapa que detrás de la pantalla de la reivindicación de derechos y libertades modernas habitan visiones históricas procedentes del feudalismo que de vez en cuando se ponen encima de la mesa.
Analicemos ahora algunas afirmaciones que se están haciendo continuamente desde el discurso independentista, empezando por la “imposición del Estado español”.
¿Tienen menos o distintos derechos, gravosos comparativamente, los ciudadanos de Cataluña a los restantes?
¿Se ha impuesto la Constitución y el resto de la legislación española a Cataluña, incluido el Jefe del Estado?
No se puede contestar afirmativamente a ninguna de las dos preguntas. A la primera, porque es evidente que toda la legislación que el aparato estatal aplica a sus ciudadanos no hace distinciones en ninguna parte del territorio. Si acaso existen concesiones, en materia fiscal por ejemplo, como sabemos. Y desde luego, en lo que nos afecta como trabajadores (es conveniente no perder la perspectiva), no se puede afirmar que los trabajadores catalanes sufran ningún agravio con respecto a otros. Lo que sí hemos visto estos días es una manifestación gigantesca en Linares por el azote que el desempleo ejerce en ese lugar como en ninguno del país.
Con la segunda pregunta más gente dudaría porque los discursos falsos que el independentismo repite insaciablemente han sembrado la duda, no vaya a ser que nos cuelguen el sanbenito de “españolistas” en la eterna dicotomía falaz.
Para ser honestos no podemos olvidar que en la propia redacción de la Constitución Española ratificada en 1978 participa un miembro de CiU, Miquel Roca, nieto de un dirigente carlista, galardonado entre otras cosas con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica y que ha llegado a defender a la Infanta de Borbón en los juzgados, una vez que la justicia española la hizo sentarse en el banquillo. Fue secretario general adjunto de CDC de 1974 a 1979, partido al que ha pertenecido hasta 2016, en que defendió al candidato de Unió, partido que fundó su padre.
Y, ¿cuál fue la reacción de los catalanes a la votación de la Constitución aquel 6 de diciembre? Pues con una participación entre el 67% y el 74% (según la provincia) más del 90% de los catalanes votaron a favor del texto. Se pueden decir muchas cosas, pero desde luego son tan responsables o más de que se estén aplicando hoy en día sus artículos que los ciudadanos de Valladolid, que lo aprobaron con un 83% de síes[3]. Y hay que recordar que es el texto donde se da legitimidad al Borbón como Jefe del Estado habiendo jurado hacía poco los Principios del Movimiento franquista. Es también tragicómico ver las críticas que hacen hoy al “régimen del 78” los miembros del PC que votaron a favor de todo aquél montaje desde las Cortes o desde la mesa de los Pactos de la Moncloa, donde también participó CiU.
Desde esto (si se quiere tomar como un principio) hasta hace cuatro días, quienes tienen las riendas del “procés” han sido el sostén de los sucesivos gobiernos felipistas y aznaristas aportando sus votos generosamente en el Congreso de los Diputados para aplicarnos a todos los súbditos de este Reino las sucesivas reformas laborales, los sucesivos recortes de libertades, los sucesivos programas de ajuste presupuestario en materia social.[4]
¿El independentismo históricamente es de izquierdas? ¿La independencia de Cataluña es un movimiento de izquierdas? ¿Lo son sus dirigentes y por ello tiene sentido esperar que un nuevo escenario independiente sea distinto, mejor?
Cualquiera que haya buceado mínimamente en la historia del último siglo sabe que no. Por no hablar de la patronal catalana más derechista, a la que no gusta hacer referencia porque no dudaba en acudir a las fuerzas policiales centralistas cuando las huelgas se le iban de las manos, vamos a hablar de una fuerza como ERC.
ERC, partido que hoy sube en las encuestas como la espuma, ha sido históricamente una amalgama de sectores que no podían estar más enfrentados. Pero incluso Jacinto Toryho, director del Solidaridad Obrera de 1936 a 1938, afirmaba que la Lliga Regionalista y ERC “en lo social no eran fracciones diferentes, sino dos expresiones reaccionarias a las que solamente separaba un matiz partidista electorero”.
El cemento nacionalista obra milagros como mantener en el mismo partido a gente como Companys y a la de otro partido más pequeño llamado Estat Catalá. Uno de sus dirigentes y fundador de ERC, Josep Dencás, visitó personalmente a Mussolini en Italia y fue el responsable de la creación de milicias paramilitares que no dudó en utilizar contra la CNT. Influido por las ideas racistas de Pere Martir Rossell i Villar, se autodefinía como “nacionalsocialista”. Como consejero de gobernación mantuvo a su lado a los hermanos Badia. Miquel Badia, como Jefe Superior de la Comisaría General de Orden Público, movilizó a policías y paramilitares (“Escamots”) contra la huelga de transportes de Barcelona en 1933 convocada por la CNT. Acabaron muertos por disparos de militantes de la FAI. En 1937 las fuerzas de ERC se sumaron a las del PSUC para atacar a los libertarios en Barcelona en los hechos trágicos de mayo. Hay suficiente documentación publicada para quién desee profundizar.
Esto podría ser cosa del pasado si no hubiésemos visto cómo se celebra anualmente un homenaje a los hermanos Badia[5], y como hace unos años contaron en el acto con la presencia del señor Oriol Junqueras, hoy en día Vicepresidente de la Generalitat y Presidente de ERC.
Pero no es la única sorpresa del presidente de un partido que se denomina “Esquerra”. Hace muy poco tiempo apareció en la portada del ABC[6] junto a otro grupo de serviles (ojo, Bertín Osborne, Cospedal, Borja Prado…) defendiendo ni más ni menos que la retransmisión de la misa católica dominical. No en TV3, no, en Televisión Española. Todo ello debido a las críticas que sobre ello habían realizado diputados de Podemos.
Y por si su conservadurismo no había quedado claro, la página “InfoVaticana” se hace eco de declaraciones en diversos actos públicos de este personaje donde hace “llamamientos a que haya vocaciones”[7] Es importante señalar que en intención de voto hoy en día la antigua CiU, hoy PdCat, está en caída libre, pero es ERC quién recoge los votos perdidos por aquella formación, subiendo en las encuestas espectacularmente.
No podemos olvidar tampoco que Oriol Junqueras tiene un antecesor digno de mención: Heribert Barrera, el que fuera Secretario General de ERC (1976-1987), presidente del mismo (1991-1995), presidente del Parlamento catalán (1980- 1984) y diputado del Parlamento Europeo (1991-1994). A pesar de sus opiniones sobre la inferioridad mental de los negros o el peligro que corría la cultura catalana con la invasión de los inmigrantes, fue homenajeado sin pudor, no solo por Josep Anglada, dirigente de Plataforma per Catalunya[8], sino que recibió la Medalla de Oro de la Generalitat, además de haber sido miembro del Consejo Consultivo de Omnium Cultural. Hoy esta entidad es una de las que encabeza el impulso nacionalista en Cataluña estando presidida por el empresario Jordi Cuixart.
Resulta también cuando menos curioso que uno de los tópicos utilizados por el independentismo sea acusar de franquistas a todos al sur del Ebro, mientras uno de sus alcaldes a quien hemos visto ser aplaudido hace poco en su visita al juzgado para prestar declaración por el referendum, Ferrán Bel, defendió la continuidad en 2010 del monumento franquista en su localidad, Tortosa, junto a varios de sus concejales. Su retirada se había llevado al Pleno del Ayuntamiento avalada por 2000 firmas de los vecinos que fueron aplastadas por sus votos (CiU) y los del PP.[9]
De igual modo, parece que pasa inadvertido a la memoria que los monjes de la abadía de Montserrat defendieron a sus homólogos del Valle de los Caídos (benedictinos todos) ante el intento de acabar con ese parque temático del franquismo en aplicación de la Ley de Memoria Histórica. Esos mismos monjes que lo mismo reciben en 1940 a Himmler buscando el Grial que organizan actos por la independencia desde 2014[10]. Todo muy identitario.
Y aunque cuando se atacan las políticas del Gobierno catalán los independentistas suelen escurrir el bulto señalando a CiU como responsable, es conveniente recordar que solo se han cambiado la careta, prácticamente todos siguen ahí bajo la nueva marca PdCAt con Artur Mas como presidente del partido. Como todos sabemos al frente de la Generalitat también se sitúa un convergente, Carles Puigdemont, y hemos tenido que ver respaldos sorprendentes a esta derecha catalana como el que brindó el dirigente de las CUP David Fernández abrazándose el 9N a Artur Mas, las declaraciones de este y otros miembros de CUP ante la imputación del convergente diciendo que era “uno de los suyos”, o a un “anarco”-independentista supuesto argumentando que a Pujol se le criminaliza por ser catalán porque solo ha recibido una herencia de su padre.[11] No son casos aislados o extremos de una situación social. Son ejemplos del abandono generalizado de la lucha de clases y de la conciencia de la misma, que se aparta inevitablemente para dar paso a la cuestión nacional como ya advirtieron muchos antes que nosotros.
¿Qué hay del “derecho a decidir”?
Esta formulación novedosa ha sido uno de los escudos con los que se ha llegado al punto en el que estamos. Hay que reconocer a sus creadores que son fantásticos lanzando un eslogan con el que obligadamente hay que estar de acuerdo si no eres poco menos que un esclavista, claro. Habría que situarlo a la altura de los que decidieron llamar al movimiento antiabortista “provida”, ¿quién va a ser promuerte? Nadie, quizá Millán Astray y sus locos legionarios.
Quienes enarbolan este “derecho” en el Parque de la Ciudadela como quienes se reúnen al lado de la Plaza de Neptuno nos lo recuerdan siempre que tienen oportunidad a los partidarios de la democracia directa. Por ello cuando esta gente nos aborda defendiendo el “derecho a decidir” lo primero que habría que haber preguntado es cuáles son los límites de la decisión, quién tiene ese derecho y si se dan las condiciones de libertad, seguridad e imparcialidad que cualquier consulta requiere para ser considerada como tal. Evidentemente la convocatoria y los hechos represivos que la han rodeado quedan lejos de reflejar la voluntad real de la mayoría de personas a quienes estaba dirigida.
Nadie diría que la votación del “Anschluss” fue la aplicación del “derecho a decidir” por más que se mostrase con la careta de un referéndum. Pues de igual forma, y con un resultado popular excelente por lo que hemos visto, han utilizado esa fórmula para decidir la separación de una estructura del Estado español e intentar generar a través de ella un Estado nuevo. Solo que esta vez en lugar de ejercer el miedo y la fuerza directamente sobre los votantes para forzar la decisión, se aprovecha la fuerza y la violencia del contrario en una suerte de aikido político. Tal es así que con poco más de un 40% de participación y un 38% de síes (sobre el censo) se pretende dar por bueno el resultado[12]. Si es un derecho no puede ser extinguido por mucho que terceros me impidan ejercerlo, y es kafkiano que encima lo haga la parte que lo ha puesto encima de la mesa y no sea recriminada por ello. Esto evidencia la adhesión que se ha logrado a las élites catalanas que siempre han querido decir “derecho a la independencia”, algo mucho más difícil de colocar en el mercado propagandístico.
¿Y qué hay de la represión?
Efectivamente ese es el otro escudo indestructible tras el que se parapeta el discurso independentista actual, incluso diría que también en el pasado, y lo que todo el mundo reconoce que ha generado más adeptos a la causa nacional. Lo hemos visto multiplicado exponencialmente este 1 de Octubre. Cuando hacemos crítica del Estado como elemento subyugador no lo hacemos porque sí. Esta es la reacción normal de quien en esencia es violencia. Lo curioso es que esa coerción se está ejerciendo ahora mismo con las reglas que los mismos dirigentes catalanes han aprobado para “participar” y “cambiar las cosas desde dentro”. Es indudable que una carga policial es la imagen más icónica de la violencia estatal. Sin embargo dependiendo del contexto no reaccionamos de la misma forma. No nos vamos a inmutar cuando los aficionados del Legia, o los Ultra Sur reciben los empujones y los gomazos de la Policía Nacional, sabiendo perfectamente por qué se utiliza la “herramienta”. Condenaremos sin dudarlo un instante las agresiones que Guardia Civil y Policía Nacional perpetraron el día de la consulta (las grabaciones, como siempre, son espeluznantes), las entradas en domicilios y sedes políticas sin orden judicial que se han llevado a cabo, reconociendo al mismo tiempo que no podemos empatizar con muchos de esos miembros de partidos catalanes citados a declarar a los que se aplaude, cuando “antesdeayer” han estado llamando a gritos y justificando posteriormente la represión a movimientos populares. La sobreactuación ha sido amplia, pero por poner un ejemplo podríamos referirnos a la “indignación” del señor Junqueras diciendo que “dónde se ha visto que la policía cargue contra gente desarmada con los brazos levantados”. Pues allí mismo, no hace tanto, muy cerca del asiento que su culo ocupa en el Parlament. Desde las declaraciones de Carod Rovira (ERC) contra el 15M[13], hasta las cargas de los Mossos en Plaza Catalunya el 27M, o las reacciones a la protesta ante el Parlamento catalán, que hizo salir entre otros al consejero de interior, el psicópata Felip Puig, en helicóptero, y la posterior represión judicial a los manifestantes ilustran el carácter de esta gente que ahora muestra su mueca de víctima (cuando por cierto a ellos no los han tocado, los golpes se los han llevado los de siempre). En aquél momento la calificación de “violentos” fue repetida hasta la saciedad en todos los medios, e incluso en una declaración de todos los parlamentarios, contrastando con su integridad absoluta (bueno, resultó dañada una chaqueta pintada con spray y les tiraron una piel de plátano). Y mientras oíamos los discursos se pudieron ver multitud de imágenes donde la gente era golpeada, pisoteada, pateada y detenida. Todo en el mismo día en que se rechazaban las enmiendas a la totalidad que presentaban otros partidos a los presupuestos antisociales del gobierno catalán con los votos de PP y CiU.[14]
La gestión del terrorismo, como el discurso nacionalista obran milagros como el que hemos visto últimamente con los Mossos. Tan pronto era la policía europea con más acusaciones por tortura y malos tratos como los héroes de las Ramblas o del referéndum. Tan pronto había una mujer que perdía un ojo en una manifestación o un mantero se caía por el balcón de su casa cuando entraban en ella; o un hombre se moría de repente de madrugada mientras le daban una paliza; o veíamos imágenes de las torturas en la comisaría de Les Corts, que aparecía el señor Trapero (el mismo que salía a justificar todo lo anterior) y todo el mundo confiaba de repente en su carácter democrático y su defensa de las libertades. Hasta les hemos visto “llorar por la violencia”.
Lo que está claro es que el discurso identitario se esconde detrás de la pantalla de “la represión inherente a España” olvidando que esa represión nos une a los que la sufrimos, ya sea el 1-O en Barcelona o el 22-M en Madrid (hay videos en youtube sin demasiadas diferencias), se ha ejercido en todas partes (en esto hay que reconocerles lo democráticos que son), y su aplicación se debe precisamente al cuestionamiento de la autoridad, sea la del actual Estado español con la policía nacional, la del parlamento catalán con los mossos o la del buscado Estado catalán con los mismos agentes.
¿Hay posibilidades al menos de utilizar la coyuntura para beneficio de la clase trabajadora?
No vemos de qué manera. Máxime cuando sabemos que la desorganización de los trabajadores es la norma[15], que los sindicatos convocantes son minoría si no contamos con CCOO y UGT y su larga tradición traidora, y que incluso la ANC y Omnium Cultural con un empresario “moderno” a la cabeza convoca movilizaciones[16].
Y esto atendiendo únicamente a los trabajadores catalanes, porque la dinámica de las cosas (algo por lo que siempre se han criticado desde nuestras posiciones los planteamientos nacionalistas) hace que se establezca una división entre trabajadores de un lado y del otro de la nueva frontera que se está dibujando. La aparición de banderas españolas en muchas ciudades (cuando no de pajarracos o esvásticas) y de emisiones del himno a través de las ventanas, es el efecto colateral que seguro que muchos hemos apreciado últimamente en ciudades y pueblos fuera de Cataluña, algo que no se veía habitualmente.
Podríamos hacer futuribles sobre la república catalana con el beato Oriol Junqueras de Presidente o la nueva mayoría absoluta de Rajoy para el resto, pero incluso desistiendo de hacer apuestas el panorama no parece halagüeño en ningún caso.
Lo que creemos que es de absoluta necesidad es repensar el papel que se está jugando en todo este asunto, la incoherencia que mantenemos aturdidos por la corriente mayoritaria o los discursos de los medios de masas para consumo de la “izquierda”, y centrar de manera firme nuestros esfuerzos en el desarrollo y avance de la conciencia de la clase trabajadora, que nunca ha tenido patria.
CNT Transportes de Madrid


[1] Recomendamos el trabajo titulado “Que ardan todas las patrias”.
[2] Responsable de la ANC en Madrid: “Cataluña es la última colonia española”.
[3] Resultados de la ratificación de la constitución española de 1978.
[4] Por poner un solo ejemplo podríamos hablar de la reforma laboral de 2012 aprobada con los votos de PP, CiU, UPN y Foro, y la oposición de todo el resto de parlamentarios.
[5] En el acto de este año asiste el secretario de Organización de las juventudes, Joán Solá.
[6] “Yo sí voy a misa”, decía la portada.
[7] Incluso afirma haber tenido conversaciones con Ratzinger en el Vaticano.
[8] Algo lógico por otra parte, visto lo visto. Ojo a los resultados electorales, que no hay partido con un discurso nazi explícito en el resto de España que los obtenga.
[9] El “Monumento a la Batalla del Ebro” sigue siendo el monumento franquista de mayores dimensiones de toda Cataluña.
[10] Además de este artículo, no es difícil encontrar las homilías que se están haciendo hoy sobre el tema.
[11] La Vanguardia, y Diario12, respectivamente.
[12] Cifras del referéndum en eldiario.es
[13] En este artículo hay un resumen de esto que dijo: “Los españoles tienen todo el derecho del mundo a indignarse. Pero si quieren hacerlo como españoles, mejor será que no se confundan en el mapa y se manifiesten, se indignen, meen, pinten, griten e insulten allí donde les corresponde: en su país. Al fin y al cabo, no está lejos y está bien comunicado. Ese internacionalismo progre que va de apátrida, de anacional, de cosmopolita, cuando se expresa en el marco de una nación que no está normalizada políticamente está haciendo el juego al nacionalismo dominante: el español, por supuesto. Basta, pues, de complicidades ingenuas y de hacer el bobo con esa indignación de pacotilla.” No comment.
[14] El País 15-06-2011. Se encargaron de recordar que “no se puede parar la actividad del Parlament”. En 2015 el Supremo condenaría a 8 personas a 3 años de prisión.
[15] Este artículo en Solidaridad Obrera, reconoce lo afirmado: “La otra cuestión se sitúa en el contexto actual, en el que debido a la atomización de un movimiento popular que pueda hacer de contrapeso a la burguesía catalana y un movimiento obrero prácticamente inexistente carecerían de la necesidad histórica de las fuerzas represivas del Estado Español (Guardia Civil, Ejército…) para combatir dichos movimientos, más aún ahora que disponen de un cuerpo de Mossos d’Esquadra moderno y desplegado en todo el territorio.”
[16] Jordi Cuixart, su presidente, es propietario de Aranow Packaging Machinery y fundador de la fundación privada de empresarios FemCat.

[1] De esa experiencia salí convencido de que la militancia no está hecha para mí. Coincidió con una época (otoño del 2006) que la actual CNT considera como especialmente decadente, porque en lugar de dedicarse al trabajo estrictamente sindical se dedicaban a asuntos ideológicos y culturales. Lo que son las cosas, yo les echaba en cara que se dedicaban demasiado al sindicalismo y no a aquello otro que a mí me parecía lo interesante y lo que tenía futuro...
[2] En Barcelona conviven la CGT, la CNT oficial (con sus tensiones entre sectores reformistas y talibanes), la CNT desfederada y Solidaridad Obrera, si no me dejo alguno. Eso en lo que respecta a los sindicatos, aparte hay varios “colectivos”, entre ellos alguno abiertamente anarcoindependentista como Negres Tempestes. El que más me gusta es Embat, que nació para intentar romper el círculo y penetrar más allá de los ya convencidos pero que exigía que militases en alguna organización para poderte admitir...
[3] Una consecuencia del proceso supongo que no buscada por sus autores, que han resultado unos profetas bastante malos , es que parece haber traído aparejado un fortalecimiento del nacionalismo español que, por razones históricas, siempre ha sido muy débil (frente a lo que digan los nacionalismos periféricos y la izquierda evangélica que soportamos). Otra historia es que la torpeza infinita de Marianico el Corto vaya dando munición a la catalanada cuando más necesitada está...
[4] Por si fuera poco, escrito como a mí me gusta, con abundancia de notas a pie de página...