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domingo, 2 de diciembre de 2018

UN POCO DE CONTEXTO



Leo que “El expresidente de la ANC y diputado de JxCat, Jordi Sánchez, y el también diputado de esta formación y exconseller Jordi Turull han comunicado a la dirección del centro penitenciario de Lledoners (Barcelona) que este sábado inician una huelga de hambre, sin que hayan determinado su duración, según fuentes penitenciarias[1]”.
Por si les sirviera de algo les aporto aquí algún dato histórico. En la historia reciente de las prisiones españolas (es decir, desde que se murió el Paco) sólo dos presos han llevado una huelga de hambre hasta el final, Juan José Crespo Galende y José Manuel Sevillano Martín. Los dos eran militantes del GRAPO[2]. Crespo, que tiene (o tenía) un monumento en su pueblo, murió el 19 de junio de 1981, tras mantener la huelga más de tres meses. Sevillano estuvo 175 días sin comer, en cumplimiento de una orden de la dirección del GRAPO, hasta su muerte el 25 de mayo de 1990. Alimentado artificialmente, los GRAPO mataron el 27 de marzo de ese año a José Ramón Muñoz, el médico al que consideraban máximo responsable de esa alimentación forzosa. Tras la muerte de Sevillano, Manuel Pérez Martínez (camarada Arenas, máximo responsable del GRAPO) mandó parar.
Ya he comentado alguna vez la huelga de hambre de presos del IRA a principios de los 80. Diez muertos hasta que la dirección del IRA mandó parar porque vio que podía perder a todos sus presos de la forma más tonta. El gobierno británico no les concedió lo que pedían pero sin embargo, cosa difícil de entender hoy, permitió que en el multitudinario funeral de Bobby Sands, el primero de los muertos, el IRA le rindiera “honores militares completos”, es decir, que media docena de uniformados encapuchados se colocaran alrededor del ataúd y dispararan sus armas como salvas de ordenanza para el delirio de los más de cien mil asistentes.



No sé por qué, me da que el gobierno no se plantea si debe permitir descargas de fusilería...


[1] (Sin firma): “Sánchez y Turull comunican a prisiones que inician una huelga de hambre indefinida”, El Confidencial, 01/12/18.
[2] Pese a que los presos de ETA secundaron innumerables huelgas de hambre, ninguno sufrió secuelas apreciables en su organismo. Esto se debe, sin duda, a la especial constitución física de la raza vasca.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Y AHÍ ESTÁN LAS HEMEROTECAS

Era la frase favorita de los tertulianos para adjudicarse la razón sobre algún acontecimiento del pasado cercano o remoto que no les apetecía precisar suficientemente. Hoy la han heredado sus hermanos pequeños, los que escriben comentarios a las noticias de los periódicos, herederos por la otra rama de los que escribían Cartas al Director.
No sé cómo será la situación en las redes sociales porque no tengo el gusto de conocerlas, pero lo que sí tengo claro es que su uso parece dispensar del deber de aportar prueba alguna a renglón seguido, al contrario de lo que voy a hacer aquí. He encontrado dos artículos, uno de hace casi tres años y otro muy reciente, que me apetece compartir con vosotros.
El primero apareció en el diario El Mundo el 31 de marzo del 2015 y reproduce una información transmitida por la agencia EFE[1]. [He puesto mucho empeño en transcribir la tipografía tal cual aparece, sobre todo las negritas. En cualquier caso, su importancia es secundaria. Los comentarios de mi cosecha aparecen entre corchetes, como este]


Ascienden a 15 los anarquistas detenidos e Interior dice que pretendían ‘sembrar el terror’
La Policía ha detenido hoy a 15 supuestos anarcoterroristas miembros de los Grupos Anarquistas Coordinados (GAC), algunos de los cuales prepararon, según los investigadores, atentados como los de la Catedral de la Almudena (Madrid) o la Basílica del Pilar (Zaragoza). [Está claro que los periodistas de hoy escriben “a oído”. Nunca olvidaré a aquel que definía al obispo de la Seu d’Urgell como “copríncipe epistolar de Andorra”. ¿Anarcoterrorista? ¿Han llamado alguna vez “Vascoterroristas” a los etarras o “marxistaleninistaterroristas” a los del GRAPO? No. ¿Entonces por qué a estos sí? Porque suena como narco y si hablamos del narcotráfico, la traslación es casi inmediata. Que, por cierto, existió un narcoterrorismo, cuando en Colombia se planteó en serio la posibilidad de extraditar a Estados Unidos a los narcotraficantes que hoy son héroes de una enorme masa de devoradores acríticos de ciertas series televisivas...]
Se trata de al menos tres mujeres y 11 hombres arrestados en la operación Piñata, desarrollada por la Comisaría General de Información y las Brigadas Provinciales de Información de Madrid, Barcelona, Palencia y Granada. [Hay que reparar en el dato: de 15 detenidos, se conoce el sexo de 14. El restante, ¿es un travestorro? ¿una machirula?]
Del total de detenciones, nueve se han practicado en Madrid, tres en Barcelona y dos en Palencia, mientras se han registrado más de veinte inmuebles, entre ellos los principales centros sociales anarco ― insurreccionalistas de la capital. [Esta nueva información ya me llena de inquietud. Porque si sumamos nueve madrileños, tres barceloneses y dos palentinos, el resultado sigue siendo catorce. Sigue faltando alguien que, aparte de no tener sexo definido, tampoco tiene ubicación.  Si a eso añadimos que los anarquistas no somos muy amigos de la propiedad y se han registrado más inmuebles que detenidos ― nada menos que veinte ―, el retrato robot de este Gran Jefe Anarco ― Insurreccionalista sólo puede ser una suma de lo peor de Fu ― Manchú, el Doctor No y Goldfinger y sólo así puede entenderse que la policía nos mantenga al margen de su existencia para que no se desate el pánico generalizado que seguiría al conocimiento público de la magnitud de su vileza]
Algunos de los anarquistas, según han indicado fuentes de la investigación, pudieron preparar el atentado el 7 de febrero del 2013 en la catedral madrileña de La Almudena.
También participaron en la colocación de otro artefacto en octubre de ese año en la Basílica del Pilar de Zaragoza.  [De estos dos atentados ― en realidad uno y medio ―, escribo más adelante]
Entre las acciones que se les atribuyen a algunos de los detenidos figuran un intento de acción para desestabilizar los actos de la proclamación del rey Felipe VI el pasado junio, así como cuatro ataques a otras sucursales bancarias. [¿Qué significa “un intento de acción para desestabilizar”? La fórmula me recuerda a aquel viejo chiste de “sé que usted cuando dice que no quiere decir quizá, y cuando dice quizá acaba diciendo sí”]
Las mismas fuentes han destacado que en la operación han caído los principales líderes de los GAC, tanto de su aparato político y de captación como de financiación, de propaganda y de acción directa.  [Si quitamos de enmedio el pequeño problema de que los GAC jamás han existido, estamos hablando de una organización terrorista de tres pares de pelotas. Con líderes de al menos cinco aparatos diferentes. Podría compararse sin desmerecer con la mayor organización armada de Europa que, como todo el mundo sabe, es Resistência Galega. Y el que no lo sepa, que busque en Wikipedia...]
Además de esas 14 detenciones, otras tantas personas han sido arrestadas durante los registros por resistencia a la autoridad.
El 7 de febrero de 2013, el denominado Comando insurreccional Mateo Morral asumió la colocación en la Catedral de la Almudena de un artefacto en una bolsa que no llegó a explotar. [Desde que se conoció el “comunicado” los anarquistas lo denunciaron. Simplemente apestaba. Era un engendro que quería parecer anarquista. Por poner un ejemplo, algo similar a cuando los secretas se visten de antisistemas para ir a espiar a las manifestaciones, siempre hay algo que no cuadra en su atuendo[2]... Desde luego, el hecho de que el artefacto no explotara gracias a la intervención providencial de la policía tampoco ayudaba. Si alguien conoce el secuestro de Aldo Moro, recuerda al Comunicado número 7. Y para los que no lo conozcan, aquí va un breve resumen: Las Brigadas Rojas habían secuestrado a Aldo Moro y emitían comunicados sobre el secuestro cuando les parecía oportuno. Hasta el 18 de de abril de 1978 habían hecho llegar seis. Ese día apareció uno, el séptimo, que anunciaba la ejecución de Moro y la localización de su cadáver en un lenguaje que quería parecer brigadista pero que no despistaba a nadie que supiera un poco. Según el comunicado apócrifo, las BBRR habían ejecutado a Moro y sumergido su cadáver en el Lago della Duchessa, un lago de origen glaciar alpino a casi dos mil metros de altitud.  Estúpido desde cualquier punto de vista que se adoptase y sin embargo, se organizó un despliegue enorme para buscarlo, pese al hecho de que la nieve que cubría las orillas se encontraba intacta. Pero lo ridículo de la situación no disuadió a nadie.Las propias Brigadas Rojas hicieron llegar a los medios el 20 de abril un comunicado que contenía una foto de Moro sosteniendo un ejemplar de La Repubblica del día 19. Si se tiene en cuenta que el secuestrado nunca salió de Roma, se puede evaluar hasta qué punto las BBRR pusieron en riesgo su infraestructura si se sabe que el comunicado se entregó en Génova, Milán y Turín. La intercepción de cualquiera de los mensajeros hubiera llevado inevitablemente al paradero de Moro, pero su afán por ganar la batalla de la imagen les llevó a vulnerar las normas de seguridad más elementales]

Meses después, el 2 de octubre, una bombona de camping gas junto al órgano de la Basílica del Pilar de Zaragoza causó importantes daños materiales pero ningún herido.
40 días después, la Policía detuvo a cinco personas, entre ellos los dos presuntos autores materiales: un hombre y una mujer chilenos.
[“daños materiales en los bancos de la vía sacra y desprendimiento de escayola del techo”[3]. Basta con haber visitado un par de iglesias construidas antes del Concilio Vaticano II para darse cuenta de que los órganos siempre se colocan en altura. Basta saber leer para deducir que los graves daños en los bancos procedían del impacto de los letales trozos de escayola desprendidos del techo...
El hombre y la mujer chilenos ― Mónica y Francisco ―, fueron condenados gracias a un software de identificación biométrica a partir de imágenes grabadas que aportó la Policía. Ese programa, desarrollado en Estados Unidos, no es admitido como prueba en ningún tribunal estadounidense. La cosa era tan escandalosa que acabaron por ofrecerles la excarcelación si aceptaban ser expulsados de España lo que, obviamente, no dudaron un segundo en aceptar...]
La operación, que continúa abierta, está coordinada por el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional.
En los registros, han indicado las mismas fuentes, los agentes se han incautado de elementos para la fabricación de artefactos incendiarios, bombonas de camping gas, pequeñas cantidades de droga, balanzas de precisión para preparar los estupefacientes y dinero en efectivo.
[Esto ya es rebañar el fondo del caldero. Es una acusación tan indigente que ni siquiera se han atrevido a escribir “artefactos explosivos”, lo dejan en incendiarios, pese a que se les acusa de haber provocado explosiones... Para  provocar explosiones se precisa algo que explote pero ¿para provocar incendios? Para provocar incendios basta con la presencia de una botella vacía, que puede servir de recipiente, o un trapo de cocina que, impregnado de alguna sustancia inflamable, puede servir de mecha. Otra pregunta pertinente sería para qué necesitan las balanzas de precisión si las cantidades de droga son pequeñas, cualquiera diría que sólo se necesitan si las cantidades de droga son grandes... Pero claro, las balanzas de precisión se venden libremente en los comercios y sirven para muchos usos. Tengo un amigo cocinero que las utiliza cuando maneja picantes fuertes, de esos que hay que manipular con guantes para no tener un disgusto. En cuanto al dinero en efectivo, si me encuentran una moneda de un céntimo de euro en un pliegue del pantalón, nadie puede negar que llevo encima dinero en efectivo. ¿Por qué no publican la cantidad? Ya está respondido.]
A los detenidos, algunos de ellos integrantes del grupo radical anarquista Bloque Negro (Black Block) de Madrid, se les imputa pertenencia a organización criminal con fines terroristas y podrían pasar a disposición de la Audiencia Nacional el miércoles.
[Es la primera vez en mi vida que leo las siglas de un grupo español acompañadas de su traducción al inglés. No parece mala idea, pero sí algo complicada. Salvo el caso literal de Ciudadanos (Citizens), el resto es una selva. ¿Cómo traducir Partido Popular? ¿Popular Party? No parece muy adecuado, porque Popular en inglés tiene unas connotaciones de fama y aprecio ausentes de la palabra española. ¿People’s Party? Uf, suena demasiado a Corea del Norte. O a una juerga en Magaluf. Y para el PSOE lo mismo... ¿Work o Labour? Es que en este caso hay muchos grados de separación hacia la izquierda entre palabras aparentemente sinónimas.]

‘Sembrar el terror e imponer sus ideas’
Precisamente en Granada, una de las provincias donde se ha desarrollado la operación, ha estado el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, quien ha señalado que la operación Piñata continuaba abierta para evitar que el “terrorismo anarco se expanda”.
Ha recalcado que se trata de una operación más de la lucha contra “todos los tipos de terrorismo” realizada “con éxito” por agentes de la Policía Nacional, a los que Martínez ha felicitado.
El secretario de Estado ha explicado que en este caso se ha combatido a una organización que pretende “sembrar el terror en la población e imponer sus ideas”, y ha recalcado que la lucha contra cualquier tipo de terrorismo incluye también los de corte anarquista.
“La Policía Nacional no ha cesado en sus investigaciones, en una labor preventiva para evitar que este tipo de grupos tengan un crecimiento o expansión con operaciones como ésta”, ha apostillado.
[Aquí la palabra clave es preventiva, ya dijo el infame Sarkozy que el castigo es la primera etapa de la prevención. Hay que recordar que vivimos en una época en la que hay investigaciones en curso para identificar los genes del Mal con vistas a extirparlos del individuo antes de que nazca[4]. Lo bueno de las operaciones preventivas es que no hace falta justificarlas demasiado. Lo malo es que si dejamos volar la imaginación, aquí no se libra nadie...]

‘Operación Pandora’
Fuentes policiales han resaltado la importancia de la operación Piñata, una de las más importantes de este tipo llevadas a cabo por la Policía Nacional, que ya el 16 de diciembre de 2014 detuvo a 11 presuntos miembros de los GAC, a los que se atribuyeron varios atentados con artefactos explosivos.
La operación practicada en Barcelona, Manresa, Sabadell y Madrid, y denominada Pandora, fue dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez, que finalmente ordenó cárcel sin fianza para siete de ellos y medidas cautelares para los demás.
[Sobre esta ejemplar Operación Pandora me ocupé aquí el mismo día que tuvo lugar. Decidí tomarla a broma porque era eso o liarse a patadas con el mobiliario y defecar encima del santoral. Le siguió una Pandora II aún más ridícula, pues ya nos recordó aquel que nunca segundas partes fueron buenas]
Además de los atentados de la Almudena y el Pilar, grupúsculos anarquistas pudieron ser también los autores del envío, en meses anteriores, de varios paquetes con explosivos a personas  relacionadas con la Iglesia, entre ellos dos “consoladores” con explosivos remitidos al arzobispo de Pamplona y al director de un colegio de Madrid, que explotó en Correos.
[No recuerdo haber leído lo de los consoladores y me extraña que se me haya olvidado]

Hasta ahí la noticia del 2015. La aparecida el día uno de este mes la copio de la página de Europa Press. ¿Por qué? Pues simplemente porque ninguno de los periódicos que presentó la anterior con gran despliegue tipográfico ha estimado conveniente recoger esta.

El juez archiva la causa contra anarquistas detenidos en la ‘Operación Piñata’
El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, Manuel García Castellón, ha archivado la causa abierta desde 2015 en el marco de la denominada ‘operación Piñata’ que motivó el ingreso en prisión preventiva de cinco anarquistas a los que se acusaba de integración en organización terrorista por participar en determinados actos de sabotaje, han informado fuentes jurídicas a Europa Press. A los pocos meses tres de ellos salieron en libertad ante la falta de indicios concretos contra ellos.
El anterior juez central número 6, Eloy Velasco, fue el que inició la causa y les acusó indiciariamente de formar parte de los Grupos Anarquistas Coordinados (GAC), que habían participado en “actos de coordinación y promoción de sabotajes y daños en 114 cajeros” y guardaban fotografías de “policías y comisarías” como posibles “objetivos” de sus ataques.
[¡Lo que hay que ver! Por el camino “cuatro ataques a otras sucursales bancarias” se habían convertido en 114... Bien es cierto que en este caso habían pasado de ataques en sí a coordinaciones y promociones, lo que quiera que sea eso]
El archivo de la causa responde a que no ha podido acreditarse suficientemente que los investigados fueran autores de los hechos investigados.
Los tres, junto a los otros 12 detenidos en la operación, habían sido imputados inicialmente por un delito de integración en organización terrorista por pertenecer a un grupo “de tipo inserruccionista [sic] anarquista” que tenía la finalidad de “subvertir el orden público y alterar gravemente la paz pública”.
[Ya lo he escrito antes, nunca han existido los Grupos Anarquistas Coordinados. Las únicas siglas GAC que han tenido existencia correspondían a una marca de bicicletas y ciclomotores que pasó a a mejor vida en los ochenta junto con alguna otra como Torrot. Aunque, a diferencia de GAC, Torrot ha sido resucitada artificialmente hace unos años y es una de las empresas que se ha llevado la sede social de Cataluña]
También se investigaba si los detenidos, a los que se incautaron manuales de fabricación de explosivos, tenían relación con los ataques que se produjeron en 2013 en la catedral de la Almudena de Madrid y la basílica de El Pilar de Zaragoza.

Hasta aquí la noticia.
Por completar la información, Pandora y Pandora II fueron archivadas hace tiempo.
La pregunta es: ¿por qué, en unos días en los que la noticia más excitante era ver a la princesa Leonor comiendo sopa, ninguno de los periódicos que reprodujo una decisión judicial con grandes alharacas ha encontrado el menor espacio para recoger la otra?
Alguien dirá que la pregunta es ingenua y dirá muy bien. Porque ingenuo en latín significaba el nacido libre. Literalmente, el que no se arrodilla.





[1] Apareció en todos los periódicos conocidos con variantes menores, transcribo esta por pura comodidad pero quien quiera es libre de hacer una búsqueda. Como pequeña nota histórica, añado que la agencia debe su nombre a dos de las efes más importantes del siglo XX español, la de Francisco y la de Franco. O eso se ha dicho siempre...
[2] Era muy divertido observar su malestar creciente cuando se les gritaba aquello de “Secreta, idiota, ¿te crees que no se nota?”. Hablo de aquella época legendaria en la que había manifestaciones en Barcelona...
[3] Concha Montserrat: “Una bomba casera causa destrozos en la basílica de El Pilar de Zaragoza”, El País, 02/10/13.
[4] Una vez más, me veo obligado a anotar que no me lo invento, aunque lo pueda parecer...

miércoles, 8 de noviembre de 2017

DEFINICIONES



Primero se aplicó a los Jordis y después a los consellers enchironados: son “presos políticos”.
Y aquí nació el gran debate. Los que están en contra de su ingreso en prisión les llaman presos políticos y los que defienden la medida les llaman políticos presos. Hay toda una lucha en torno a la aplicación del concepto pero ¿qué significa ser un preso político?
Sé lo que significaba en otros tiempos. Los habituales sabéis de mi interés por el terrorismo y varias de mis promesas incumplidas tienen que ver con el asunto, así que empezaré por ahí.

Mi dichiaro prigionero politico

“Me declaro preso político”. Era la primera frase que pronunciaban los miembros de las Brigadas Rojas italianas al ser detenidos. Con eso no querían decir que fueran inocentes y debían ser excarcelados de inmediato. No. Reivindicaban un estatuto especial. Ellos no eran chorizos, eran otra cosa y como tales debían ser tratados. En 1981 los presos del IRA mantuvieron una huelga de hambre por el reconocimiento de ciertos privilegios menores, como el derecho a no llevar el uniforme carcelario, y sólo la detuvieron cuando murió el décimo preso de la lista. Era una lucha simbólica, pero es evidente que muy importante para ellos. Pero no pedían su excarcelación, pedían cambios reglamentarios que vistos desde hoy parecen detalles pero ellos estuvieron dispuestos a morir por conseguirlos sin pestañear[1].
Salvo error por mi parte, en los años setenta y primeros ochenta ― cuando cada país de la que entonces se conocía como Europa Occidental tenía al menos un “grupo armado” en casa ―, ningún país europeo reconocía  el rango de prisionero político en teoría pero todos lo hacían en la práctica (para bien de los presos los más y para mal los menos).
Ahora suena raro pero los presos del GRAPO[2] estuvieron concentrados en una cárcel donde montaron una comuna y, casi veinte años después, alguno de sus miembros decía que ahí había aprendido cómo funcionaba el comunismo. También tramaron una fuga exitosa, pero esa es otra historia[3]...
Cuando se inauguró la prisión de máxima seguridad de Herrera de la Mancha la batasunada la bautizó como una “cárcel de exterminio”. Una más de las torpezas del gobierno de UCD. Allí se llegaron a juntar doscientos presos de ETA que, obviamente, cortaban el bacalao. Cuando llegaban las marchas de solidaridad de montones de autobuses desde el País Vasco les recibían desde las celdas con ikurriñas y pancartas con el emblema de ETA.
Hasta que Enrique Múgica llegó al Ministerio de Justicia y aplicó la política de dispersión y entonces se deshizo el estatuto de preso político nunca reconocido pero en realidad existente y respetado. Alguien dijo que como Múgica había sido preso sabía lo que les podía joder. Seguramente tenía razón[4].
Basándome en esos precedentes, yo entendía que ser preso político no significaba que estuvieras encarcelado injustamente por tus ideas. Ser preso político significaba que te habían metido al talego por un acto que tenía motivaciones políticas. Pero no tenía por qué ser noble, podía ser el coche bomba de Hipercor.
¿Eran presos políticos los asesinos de Hipercor? Sí ¿Eran inocentes? No.
Ser preso político no significaba trazar una raya entre la culpabilidad y la inocencia.
De hecho, si se mira bien, cuando alguien se reclamaba “preso político” trazaba una raya clasista. A mí no se me puede tratar como a uno de estos chorizos[5], lo mío es mucho más noble. Ahí residía la importancia de llevar un traje u otro por la que diez presos del IRA fueron capaces de llegar a la muerte por inanición[6].
Curiosamente, cuando Valentín Lasarte abandonó EPPK  ― el Colectivo de Presos Políticos Vascos que imponía disciplina a los etarras encarcelados ―, se reivindicaba orgulloso como “un chorizo más”[7].  

Presos de conciencia

Y por eso, entendía yo, se había creado otra clase de presos, los presos de conciencia. Aquellos que estaban encarcelados por sus ideas.
El más conocido durante muchos años fue Nelson Mandela aunque parte de su expediente no estuviera del todo limpio. Por ser suave, no fue del todo refractario a la idea de terrorismo y tampoco se puede decir que considerara a los zulúes como sus compatriotas.
Pero sirvió como ejemplo porque el gobierno que tenía enfrente estaba claramente pasado de moda para lo que es admisible hoy y empezó a ser admisible entonces...
Una presa de conciencia más cercana en el tiempo era Aung San Suu Kyi. Copio su lista de premios de Wikipedia abreviando, para no resultar pesado: Premio Rafto, Sakharov, Nóbel de la Paz, Simón Bolívar, Shaheed Benazir Bhutto, ciudadana honoraria de Canadá, medalla Wallenberg y medalla de oro del Congreso de Estados Unidos.
Y ahora resulta que es una xenófoba de tres pares de pelotas porque ataca a la etnia rohingya o rohinya (lo he visto escrito de las dos formas, seguramente habrá más).
No dudo de que los acusadores tienen razón. Es más que probable que tuvieran una información incompleta y se lanzasen a canonizarla sólo porque era una presa de conciencia galardonada con los premios más importantes del mundo, incluido el premio Nóbel y medallas del congreso de Estados Unidos.
Es un problema de la época. Frente al héroe, que es el que hace algo, se prefiere al mártir, que es el que sufre algo. Una época diseñada para ser sujeto pasivo, no activo. El problema es que sólo puedes conocer de verdad a alguien por sus acciones, pero esa es otra historia que llevaría muy lejos...

Pero, dejando aparte que alguien perseguido porque no hace siempre constituye una causa más azarosa para abrazar que aquella de quien ha hecho, por esos engorrosos rollos griegos sobre la potencia y el acto, pensaba que los defensores de los Jordis & consellers residentes tendrían por más noble reclamarles “presos de conciencia” que “presos políticos”. Teniendo como tienen entre sus apoyos cientos de juristas y decenas de politólogos, me parecía extraño que a nadie se le hubiera ocurrido la idea. Estaba por escribirles: ¿no conocéis la diferencia entre un preso político y un preso de conciencia?
Después pensé que quizá fuera yo el equivocado, demasiado centrado en mis lecturas sobre el terrorismo europeo de antes y después de los setenta, así que decidí acudir a la Wikipedia, que es la fuente de nuestros saberes o, al menos, la que sintetiza la posición mayoritaria sobre un asunto.

Definiciones

Dice la Wikipedia en castellano que “Un preso político o prisionero político es cualquier persona física a la que se mantenga en la cárcel o detenida de otro modo, por ejemplo bajo arresto, sin haber cometido un delito tipificado sino porque sus ideas supongan un desafío o una amenaza para el sistema político establecido, sea este de la naturaleza que sea”.

Y al leerla se me cayó el mundo encima... Resulta que frente a lo que yo pensaba ― que un preso político se reivindicaba como tal por pertenecer a una organización política, independientemente de las que hubiera liado ―, ahora resultaba que su definición era la que yo aplicaba a los presos de conciencia...
Entonces ¿qué demonios era un preso de conciencia?

Pues la propia Wikipedia daba la respuesta a la línea siguiente:
“Se distingue del preso de conciencia, que se caracteriza por el no empleo ni propugnación de la violencia”.
Es decir, que el preso político emplea o propugna la violencia. Eso cuadraría con la idea que yo tenía, frente a la definición que aparece en Wikipedia.

¿No es maravilloso? Sus defensores llamándoles violentos y sus atacantes discutiendo su categoría de violentos...

Es la época. No hay de qué escandalizarse...






[1] Y la huelga no acabó por falta de voluntarios sino porque recibieron órdenes de sus mandos de interrumpirla. Imagino que la procesión iría por dentro pero, visto desde fuera, afrontaban la muerte con alegría. Supongo que sus creencias católicas ayudaron a soportar su sacrificio con resignación...
[2] Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre. Lo escribo con todas las letras porque periodistas expertos en terrorismo siguen transcribiendo la R como “Revolucionarios”. No aspiraban a tanto...
[3] También es cierto que el GRAPO es el único grupo de presos políticos que ha llevado una huelga de hambre hasta el final en cárceles españolas. Los de ETA siempre se rajaban antes...
[4] Múgica fue encarcelado en 1956 tras los desórdenes universitarios. Entonces militaba en el Partido Comunista de España y le acompañaron a prisión gentes tan aparentemente extrañas como Fernando Sánchez Dragó (entonces más comunista que Múgica) o José María Ruiz Gallardón (el padre de Alberto Ruiz ― Gallardón).
[5] Con todo su pudor, la izquierda evangélica les llamaba “presos sociales”, pero no por eso dejaba de segregarlos... Como decía un compañero de colegio en toda su burricie abertzale, “los presos sociales, a coser carreteras”.
[6] Por una extraña asociación de ideas aprovecho para recomendar aquí uno de los libros más desasosegantes que he leído en mi vida: Las ovejas y el pastor, de Andrea Camilleri, una indagación histórica al estilo de las que hacía su paisano Leonardo Sciascia. Quizá la haya recordado por la coincidencia de que en su caso también se trata de diez ataúdes...
[7] Aquí cabe una gran paradoja. Valentín Lasarte fue uno de los que participó en el asesinato de Fernando Múgica, “Pototo”, hermano de Enrique y víctima de una suerte de “venganza transversal” al estilo camorrista.