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lunes, 25 de noviembre de 2019

INDEPENDENCIA O BARBARIE



Era el último lema de los CDR, que decayó por falta de participantes para sumir en la barbarie al Estado español. Recordaba mucho al camello y la pulga de Samaniego[1] pero más allá de esta panda de borroquillas que buscan la independencia por las bravas, la mayoría del independentismo se decanta por la opción del referéndum porque no hay que olvidar que si algo son los independentistas es demócratas[2].
El problema es que hay cientos de movimientos independentistas en el mundo pero sólo se han celebrado referéndums en dos lugares, Quebec y Escocia[3]. Hace falta más casuística, se necesitan estados que opten claramente por el derecho a decidir y hoy los independentistas están de suerte, Papúa Nueva Guinea ha permitido un referéndum en la isla de Bougainville[4].
El inicio es conocido, en la isla hay una mina de nombre Panguna que llegó a representar el 45% de los ingresos de exportaciones de Papúa Nueva Guinea. De todos modos, los motivos no son importantes, el derecho a decidir es un derecho democrático irrenunciable y en este caso además el 90% de la población respalda la independencia. Con mucho menos los CDR hubieran ganado el pulso por las bravas.

Papúa Nueva Guinea es un sitio curioso. Por ejemplo, los censos de población no son fiables porque parte de sus ciudadanos vive en árboles ― como el barón rampante del Calvino escritor[5] ― y se ve que los encuestadores no eran muy de trepar a preguntar, aunque esto puede haber cambiado: el censo para el referéndum de independencia es un 20% más elevado que el utilizado en las elecciones autonómicas del 2015.

Sí, lo sé. Sería preferible un democrático referéndum escandinavo sobre la independencia de Laponia pero es lo que tenemos... No hay que subestimarlo, el número de referéndums de independencia en el mundo crece en un tercio al pasar de dos a tres y esas son cifras mayores.
Ya, luego podrán decir que la mina lleva tiempo cerrada por el conflicto, que el ente autonómico recauda 637.000 euros por impuestos a empresas, aranceles aduaneros y tributos varios mientras recibe casi once millones de euros transferidos por el Estado papuanonovoguineano, pero ellos no cuentan con que la ilusión de un pueblo todo lo puede...

Lo que no termino de entender es que sabiendo que el 90% de la población está a favor de la independencia el referéndum no sea vinculante. Jamás va a tener mejor ocasión el estado opresor para soltar lastre...



[1] En una larga jornada / un camello muy cargado / exclamó ya fatigado: / “¡Oh, qué carga tan pesada!” / Doña Pulga, que montada / iba sobre él, al instante / se apea y dice arrogante: / “Del peso te libro yo”. / El camello respondió: / “Gracias, señor Elefante”.
[2] En realidad no es así, se trata de una convicción sobrevenida. Artur Mas convocó un referéndum por la independencia en el mítico año de 2014 y Rajoy lo permitió, aunque ahora nadie quiera recordarlo. Se celebró, ganó el Sí y no pasó nada. Pero nada de nada... Tras él vinieron unas elecciones autonómicas y el nuevo plan era declarar la independencia en 180 días para los de ciencias y seis meses para los de letras. Cuando preguntaron a Mas por otro referéndum dijo que aquello era “una pantalla pasada”. Hubo que recuperar la pantalla deprisa y corriendo sólo porque fue una condición que impuso la CUP para investir a Puigdemont.
[3] Mientras el resto de países se reían porque sabían el final por anticipado: los independentistas sólo aceptarán el Sí. En Quebec se ha votado tres veces porque en todas ha ganado el No. Hartos de que los independentistas vuelvan a pedir un referéndum al día siguiente de perderlo, han endurecido considerablemente las reglas. En Escocia han optado directamente por no hacerles caso.
[4] Los datos proceden de Kate Lyons: “¿El nacimiento de un nuevo Estado? Referéndum de independencia en la isla de Bougainville”, eldiario.es, 22/11/19. En mis tiempos escolares era Nueva Guinea Papúa, supongo que el cambio será fruto de los avances del proceso de descolonización.
[5] Según todos los indicios, sin sus afanes ilustrados. Deseo que al menos ellos tengan sus Violas y ellas sus Cosimos.

lunes, 18 de noviembre de 2019

DE BROMAS Y VERAS


La Revolución Catalana tiene sus más y sus menos. Altos y bajos que dependen de dos factores, lo que tienen delante y lo que tienen detrás y, a veces, de una combinación de ambos[1].

Lo que tienen delante
Animados por el Tsunami Democràtic[2]los ardorosos patriotas se lanzaron a cortar la frontera con Francia. El gesto heroico duró lo que tardó la policía francesa en avanzar. Apenas hubo palos. Ellos no son “nuestra policía”, están para poca broma. Sintiendo en su cuello el aliento de la vergüenza ajena, los Mossos se vieron forzados a hacer lo propio. Lo cierto es que aquí acaban los ejemplos referidos a lo que tienen delante[3]


Lo que tienen detrás
El tsunami de los cojones convocó tres días de protesta que al final acabaron reducidos a dos, según ellos por el clamoroso éxito que hacía innecesario otro día. Los CDR, que vienen a ser sus hijos tontos, convocan el sábado a bloquear nueve estaciones de Barcelona para provocar el caos universal y a primera hora de la mañana deciden que basta con Sants. Por la boca muere el pez.[4].

Por delante y por detrás
El mensaje era apocalíptico. Tomar los colegios electorales[5], impedir las votaciones, conseguir que las elecciones sean nulas y ganar la atención mundial. De ahí a la independencia, rodado. Hasta que alguien les dijo que los delitos electorales se pagan caros.
Que yo sepa, ni siquiera desconvocaron, simplemente dejaron de insistir...
Con los hijos tontos fue algo parecido en la jornada de reflexión. Grandes planes de subversión que se disiparon en cuanto encontraron la primera línea de antidisturbios.

Lo inesperado
Miraban alante y atrás pero no contaban con el peor enemigo, el que está dentro de ti.
Los acampados en la plaza se presentaban como hijos del 14 – O (el día que salió la sentencia) pero se definían como jóvenes no especialmente independentistas, hijos de la crisis y la falta de oportunidades[6], una cosa abierta, chula, bonita... Pero que traicionaba su nombre. A mí me preocupa mucho el futuro pero no se me da una higa lo que sea de esa banda de supremacistas a los que han condenado a pasar una temporada a la sombra. En la vida hay momentos en los que hay que elegir. Y eso es lo que se planteó ante la acampada el fin de semana pasado con nocturnidad y alevosía. Los jóvenes seguidores del independentismo ― las juventudes de Esquerra y Arran ― plantearon a las otras almas cándidas dejar la acampada sí o sí porque se ve que interfería con algún plan de los que les mandan. Los pajaritos dijeron que no y las crías de indepe hicieron lo que han visto en casa toda la vida: se fueron llevándose el dinero. Entre 30.000 y 40.000 euros, según las fuentes.
Lo mejor es que probablemente los julais volverán a caer cuando les tiendan la red la próxima vez .




[1] Como soy tan mal profeta me gusta regodearme en mis escasos aciertos. Si hace poco escribía sobre la posibilidad de que los Mossos se encontraran de frente con un hijo de Torra, en los últimos disturbios anotaron la matricula de un coche que resultó ser de una hija suya y hace poco han detenido a dos de sus sobrinos. Ah, lo que pesa la familia, que pregunten en casa de los Pujol...
[2] Que se ha convertido en una referencia fantasmal del tipo los Invisibles repartidos en siete círculos. Una vez más, recomiendo El péndulo de Foucault, donde voy a acabar por creer que está reunida toda la historia contemporánea...

[3] Es curioso porque los ignorantes exaltan el hecho de que en España haya cuatro lenguas como si fuera una cosa especial. Bueno, hace poco vi un titular que prometía que en realidad había ocho pero me abstuve de entrar a la noticia... Europa tiene un mapa hecho de cosidos, descosidos y recosidos, si algo sobra son lenguas minoritarias en cualquier país. Por no salir de Francia, aparte de su cuota de vascos y catalanes tienen corsos, bretones, occitanos, alsacianos, arpitanos y los que me dejo. Pero allí en el siglo XVIII no ganó la reacción clerical, así que no les ha quedado otra que agachar la cabeza y decir amén.
[4] Para acabar desconvocando cuando han visto que no era soplar y hacer botellas, como se dice en catalán. Eso sí, en el mensaje de metiemblanlaspiernas no ha faltado la grandilocuencia: “Persistiremos cada día hasta llegar a la República”.
[5] Lo que ya les producía un orgasmo anticipado, pues recordaba mucho al mítico uno de octubre que hasta tiene plazas dedicadas. U d’octubre, ni oblit ni perdó.
[6] Hijos del agobio, como cantaba Triana.

domingo, 17 de noviembre de 2019

PERSPECTIVAS


PERSPECTIVAS

Pese a que lo intento con fuerza, aún no he conseguido desintoxicarme de la adicción a la prensa digital, aunque voy progresando. Decía Henry David Thoreau que leer un periódico a la semana ya era demasiado y aunque estoy lejos de cumplir ese objetivo ideal, debo decir en mi descargo que me estoy convirtiendo en lector de titulares y rara vez estos llaman tanto mi atención como para que decida pinchar en el contenido.
Supongo que es una de las razones por las que este año no estoy subiendo textos con la cadencia acostumbrada. Normalmente lo que me incita a escribir es algo que leo en la prensa, así que en los últimos tiempos estoy desprovisto de estímulos. Sin embargo, esta vez no puedo pasarlo por alto por una razón, he leído un artículo y lo que parece su réplica. El problema es que la réplica se publicó dos días antes que el otro[1].

El discurso sensato
Un catedrático de economía jubilado escribe un artículo que en apariencia todo el mundo rubricaría. El antetítulo lo dice casi todo: “Mientras aquí nos debatimos entre dos nacionalismos, el catalán y el español, por esos mundos de Dios la competencia no ceja. Y vamos perdiendo oportunidades”.
Los nacionalismos español y catalán habrían centrado todo el debate público y, de resultas, las cuestiones verdaderamente importantes habrían quedado fuera.
Habla de los problemas del sector público, de las políticas sociales, de la educación (con el inevitable canto a la desatendida Formación Profesional), el paro juvenil, las infraestructuras o el capital tecnológico. Pero hay un aspecto que destaca sobre cualquier otro:

muy en particular, por la perentoria necesidad de mejora de la productividad. Porque en la recuperación 2014 – 2019, el crecimiento del PIB se ha basado en añadir empleo y más empleo, dejando para ‘ad calendas graecas’[2]el crecimiento del valor añadido por ocupado, única fórmula conocida de incremento del bienestar en el largo plazo. ¿Cómo podrían las políticas gubernamentales contribuir al aumento de la productividad? Básicamente, mejorando el volumen y la calidad de los factores productivos, tanto los de capital humano como los físicos y tecnológicos.

En fin, lo ya sabido, el problema es la baja productividad. Los españoles pasan muchas horas en la oficina. No faltan los chistes (prefieren estar en la oficina a estar en casa con su esposa/o) ni los regeneradores que pretenden arreglarlo todo a base de horarios escandinavos, cena a media tarde y a las diez en la cama...

La respuesta que antecede a la pregunta
Antes de entrar en materia hay que dejar claro un punto. El autor del segundoprimer artículo no es precisamente un aantianticapitalista. Es uno de los animadores de la ONG Financieros sin fronteras, que parece broma pero podéis comprobar que no lo es gastando medio minuto de vuestra vida en Google.
La primera sorpresa antes de llegar a donde quiero es un dato aislado: España exporta el 34% del PIB y resulta que en eso aventaja a Francia, Italia, Reino Unido, EEUU o China.
Nunca lo había leído. Desde luego, nunca hubiera apostado por España contra China o EEUU en volumen relativo de exportación.
En el segundo dato fuerte aprovecho para sacar pecho: la ralentización de la economía española es menor que la de Alemania, Italia, Canadá, Australia, Reino Unido, Japón o Francia. Ya escribí hace pocos meses que cuando mejor se comporta la economía española es cuando no hay gobierno. Y según añade el articulista, “tres cuartas partes de dicha desaceleración podrían estar explicadas por un fenómeno transitorio asociado al sector de automóviles”. Por si acaso, lo escribe con todas las letras: “La pregunta clave es si nos ralentizamos más o menos que otros países de nuestro entorno. La respuesta a esa cuestión es clara: menos”[3].
Y ahora llega el que más me ha sorprendido, porque nunca antes lo había leído: “Pues bien, muy pocos países de nuestro entorno pueden ofrecer una proposición de valor en la que la productividad por hora trabajada prácticamente dobla el coste laboral. Es el caso de España. Esta relación en Alemania y en Francia es de aproximadamente 1,2 veces (productividad frente a coste laboral), y en Italia 1,3 veces”.
Así que la productividad española prácticamente dobla como a los chorizos a la alemana, francesa o italiana. Por supuesto, sé muy bien de dónde nace esta proporción tan sorprendente. De que el coste laboral en España es bajo. En castellano, de que el salario de la mayoría es una mierda[4]. Esta mañana escribí en Google mileuristas y me remitía a artículos que hablaban de cinco millones de ellos, de que constituían la mitad de la población activa, de que su sueldo no se revisaría hasta los idus griegos... Una cuenta sencilla indica que si se aumentase un 50% hasta los 1.500 mensuales aún superaríamos en productividad a Alemania, Francia o Italia. Por no hablar de que a ese aumento se sumase la reducción paralela en otro 50% a tanto parásito como pulula por las esferas públicas o privadas. Entonces ya nos salíamos de la tabla...

Cuestión de opiniones
Vivimos en la era de Twitter. Si sometiéramos a público escrutinio ambos artículos quién sabe cuál ganaría... El oro pesa más que la mierda pero en Twitter y lugares así la balanza se gradúa con otros criterios, menos favorables al metal noble.
En este caso hay dos datos que apoyan al prepóstumoproprevio: Amazon anunció que iba a invertir dos mil millones de dólares en España (que se dice pronto) antes de saber el resultado de las elecciones y las bolsas no se han movido lo más mínimo ante un resultado electoral que para la ultracentroderecha es el caos bolivariano[5].

Sólo me queda una duda: la confianza de los inversores ¿no se deberá a que pensaban que no se iba a poder formar gobierno, lo que tira de la economía como si fuera la locomotora de un tren de alta velocidad?



[1] Pregunta obvia: ¿por qué no considero réplica al que se publicó segundo? Porque el segundo dice cosas que se repiten a menudo, con lo que vendría a ser un recordatorio de algo ya sabido, mientras el otro dice cosas que no acostumbro a leer. El más reciente en fecha pero más antiguo a mi parecer es Josep Oliver Alonso: “Euforias, depresiones y distracciones”, El Periódico, 13/11/19 y la réplica, Ignacio de la Torre: “Por qué los inversores extranjeros pasan de nuestras elecciones”, El Confidencial, 11/11/19.
[2] Los griegos no usaban el modo de fecha de los romanos basado en kalendas, idus y nonas. Por tanto, esperar a las calendas griegas es sinónimo de esperar eternamente. Obviamente, nuestro calendario deriva de esa palabra y la fórmula correcta sería ad kalendas graecas. Por no entrar en que en esa frase ad se traduciría por para...
[3] En esto deberían centrarse los imbéciles de los anarcoides en lugar de gastar sus escasas neuronas calibrando el grado de semejanza entre las fazañas de los niñatos CDR y los relatos míticos del tiempo de la Rosa de Fuego. Pero entonces ya no serían los imbéciles anarcoides, claro.
[4] Pensaba que ya lo había contado pero parece que no. O mis búsquedas son muy malas, que todo puede ser. (También tengo un montón de textos inacabados que nunca he subido). Poco antes de la crisis explicaba a un griego lo que significaba mileurista y me respondió que en Grecia la palabra exacta sería ochocientoseurista.
[5] Vivo en una ciudad que tuvo uno de los gobiernos “del cambio” y es de las poquísimas que ha repetido. La basurilla fachorrera apostaba (y apuesta) por el hundimiento seguro del turismo. No sé cuál va a ser el comportamiento del sector en general pero sí puedo adelantar que para los hoteles el 2019 va a ser el mejor año de lo que llevamos de siglo. Siglo en el que no ha habido año malo, pese a los deseos de muchos.





domingo, 3 de noviembre de 2019

QUITARSE EL TAPÓN


Alguna vez he escrito que El péndulo de Foucault es mi novela favorita de Umberto Eco, pese a sus evidentes debilidades[1]. Hoy la recuerdo como si se acabara de publicar porque su trama es de plena actualidad. No daré muchos datos, basta con saber que una bella mentira siempre es más atractiva que una verdad y que sus seguidores pueden acabar devorando a sus creadores porque se niegan a darle el final esperado. Pero ahora no la menciono por eso sino sobre todo porque uno de los personajes decía en voz baja na gavte la nata, que en su dialecto significaba quítate el tapón, cuando se encontraba ante alguien especialmente engreído o arrogante.
La verdad es que me negaba a ocuparme del asunto porque uno está para cosas importantes y no para minucias pero he acabado por dar mi brazo a torcer y algo escribiré sobre esta especie de magna revolución catalana que estoy teniendo la suerte de ver con mis propios ojos[2]
En su afán de buscar la homologación internacional[3] han hecho una comparación con los manifestantes de Hong Kong que considero acertadísima en un punto. En efecto, tanto los manifestantes de Hong Kong como los de Cataluña son unos privilegiados. Si esas manifestaciones se hubieran producido en cualquier otro punto de China hace tiempo que todos sus promotores, buena parte de los marchadores y muchos sospechosos de prestarles apoyo habrían sido pasados por las armas. Lo que el gobierno chino hizo en Tiananmen o hace hoy con los separatistas uigures no tiene punto de comparación con el trato de guante blanco que dispensa a los hongkoneses[4].

Líbreme Omar Jayam de hacer cábalas sobre la identidad de los barricadistas. Los enmascarados son desconocidos por definición. Sólo quiero traer aquí algunos de mis recuerdos como manifestante activo que he sido en las calles barcelonesas, siempre en el lado de los que cuando se acerca la policía piensan que no es para cosa buena[5]...

Las batallitas del Tío Pedro
Primero de Mayo del 2007, manifestación alternativa. En aquel entonces aún no había llegado la crisis, todos éramos ricos y felices. Por la mañana se manifestaban los sindicatos rebaño y por la tarde lo hacíamos los marginales. Los okupas eran el mayor enemigo de aquellos tiempos y se supone que aquella era su manifestación. Fue surrealista. Los mossos rodeaban totalmente la manifestación. Cuando digo que rodeaban es que marchaban pegados a la manifestación dos por fila (uno a izquierda y otro a derecha) y dos por columna, uno delante y otro detrás. Hoy lo llaman “encapsular”. El resultado fue que la manifestación hizo el recorrido absolutamente encajonada, más parecía cuerda de presos que manifestación. Se produjeron situaciones surrealistas como la de un muchacho que salió a saludar a un conocido y al volver los mossos no le dejaban entrar a la manifestación...
Como entonces en lugar de llorones había gente con sentido del humor, un espontáneo pidió una ovación para las fuerzas del orden que nos habían escoltado y les sentó peor que si les hubiéramos lanzado una docena de molotov.
El 18 de marzo de 2009 había manifestación de estudiantes convocada contra el que entonces se llamaba “Plan Bolonia”. Ni lo sabía. Estaba en paro cobrando los famosos 400 euros “de Zapatero” y el alquiler era prácticamente el doble, así que tenía bastante con cuadrar mis cuentas domésticas como para inmiscuirme en los asuntos de otros... Era por la tarde y me quedé sin tabaco. De liar, claro, no me podía permitir otra cosa. Parecía tarea fácil: llegar a Plaza Sant Jaume, bajar Jaime I, cruzar Vía Layetana y justo ahí estaba el estanco. Así le salgan sus intentos al Turco, que diría Quevedo. Desde la plaza ya se oía una banda sonora que invitaba a ponerse en guardia pero decidí intentarlo de todos modos. A medida que bajaba Jaume I lo que veía superaba las peores expectativas y en cuanto tuve Vía Layetana a la vista me quedó claro que allí no se podía llegar. De cualquier modo, no me quedó mucho tiempo para consideraciones porque una carga sorpresiva despertó mi instinto de conservación y me hizo volver grupas y salir a la estampida. Suerte que pude comprar tabaco en el bar de la esquina de casa, aunque tuve que comprar un paquete que puso en riesgo mi economía de guerra de entonces...
No lo vi pero las crónicas periodísticas del día siguiente recogieron que los Mossos se comportaron de forma absolutamente democrática: pegaron a todo el mundo, turistas y niños incluidos[6]. 


Antes de seguir adelante quisiera aclarar un par de puntos. Por supuesto que en todas las manifestaciones que pueden presentar riesgos para el orden público hay policías infiltrados. Es su deber, les pagan para eso, lo contrario me decepcionaría, para eso pago mis impuestos... Lo que pasa es que en las manifestaciones que muestran una cierta coherencia se les huele, porque siempre hay algo en ellos que desentona. En mis tiempos de manifestante se les rodeaba y se les gritaba aquello de “Secreta, idiota, ¿te crees que no se nota?” y abandonaban la manifestación con un gesto extraño que a la vez parecía querer decir ¿qué ha podido fallar en el disfraz? y ¿si lo saben, por qué no me han dado una paliza?

Lo del provocador es más complicado porque caben muchas interpretaciones. Ahí cabe desde el joven ingenuo que no se ha dado cuenta de que no vale todo hasta el taimado agitador del cuantopeormejorparatodosycuantopeorparatodosmejormejorparamielsuyobeneficiopolitico, al que se supone que tanto le da la presentación de un libro, un partido de fútbol o una manifestación para armar el lío y que precisamente se vale de los jóvenes lila del primer apartado[7].

Y llegamos a la que para mí ha sido la última movilización con cierta coherencia que ha habido en la ciudad donde vivo, la huelga general de marzo del 2012. Tengo piedad de vosotros y no la relataré por entero porque la viví con toda intensidad y la recuerdo como si fuera ayer, sólo traeré aquí algunos elementos para comparar.
Fuego. Un sindicato anarcoide escenificó una representación delante de la Bolsa de Barcelona[8]. Quemaron una caja de cartón que contenía diversos símbolos pintados, hasta el más tonto podía ver que aquello era teatro, de hecho apenas sobresalían las llamas de la caja... Dio igual. La secretaria general del sindicato pasó veintitrés días en la cárcel y salió bajo fianza de seis mil euros acusada de incendio, daños, coacciones, y delitos de desórdenes públicos y contra los derechos fundamentales.
Carrusel. Durante la mañana de aquel día miles de personas formaban piquetes en el Paseo de Gracia. Los intentos de cortar el tráfico no duraban más de un minuto. Los mossos usaban una técnica que llamaban carrusel que consistía en circular en las furgonetas a una velocidad salvaje (¿70, 80 km/h?) con la puerta trasera abierta lanzando pelotas de goma. Entonces llevaban unas escopetas lanzapelotas con un cargador de cinco que dejando el dedo en el gatillo tardarían un máximo de diez segundos en ser disparadas.
Provocadores. En la mani de la tarde a la que fui había un Black Block. Un grupo de encapuchados “encargado” de provocar incidentes. Cuando se configuró como tal fue recibido con aplausos, como aplausos subrayaban cada una de sus acciones. Acciones que parecían bien calibradas, como no atacar con fuego una ETT que estaba situada bajo una vivienda muy expuesta. Cuando llegamos a la altura del Corte Inglés los tipos intentaron romper los escaparates con entusiasmo digno de mejor causa y los demás corrimos como pudimos[9].
Proporcionalidad. Que es el episodio siguiente. Los mossos trataron de desalojar la Plaza Cataluña con cargas y no lo consiguieron porque se les plantó cara con gran arrojo[10]. Tras un buen número de intentos fallidos, optaron por gasear la plaza con lacrimógenos.

Lo que veo hoy

Pues, escrito lo escrito, me cuesta creer lo que veo hoy. Cómo los mossos aguantan a pie firme que les caguen a pintura una furgoneta, les prendan barricadas de fuego delante de las narices o que cuatro payasos corten una carretera y ellos la den por bien cortada.


Entiendo sus razones. Torra ha dicho que toda su familia está en los CDR. A ver quién es el guapo que se atreve no digo a pegar, ni siquiera a rozar, en este caso basta con hablar sin respeto a un hijo de Torra. Pasará el resto de su vida dirigiendo la circulación de rebaños de cabras en el punto más alto del Prepirineo catalán.
Una actitud comprensible desde lo humano que tiene consecuencias curiosas. Como que la cuestión de cortar carreteras parezca tan barata que una decena de lechuguinos que lo probó tenga que salir por piernas pese a sus bravatas vacías o que dos niños de doce años intenten cortar una[11]  .
Hombre, confieso que me da cierta esperanza pensar que esto se podría arreglar recurriendo a los servicios de un par de profesores de enseñanza media, media docena de educación infantil y unos pocos miles de educación especial...




[1] No en su momento. Leí El nombre de la rosa siendo adolescente y me fascinó. Esperaba como loco la siguiente y me llevé un chasco tremendo al terminarla.
[2] Bueno, eso sería si no hubiera preferido quedarme en casa viendo vídeos de Juan Tamariz y cosas parecidas, tampoco exageremos. En realidad seguro que habéis visto más vosotros que yo.
[3] ¿Puede haber algo más paleto que escribir una pancarta en inglés para una manifestación en Gerona? Entiendo que ni siquiera sean conscientes de lo que simboliza como síntoma de un complejo de inferioridad sublimado.
[4] Y aquí no juzgo la justeza de sus reivindicaciones porque ni las conozco ni me interesan. Simplemente constato que lo que se les permite a ellos no se permite en ningún otro lugar de China.
[5] Ah, qué lejos quedan aquellos tiempos de la Vía Catalana, cuando los mossos se acercaban a los manifestantes para asesorarles sobre cómo tomar las fotos para que parecieran más de los que eran, según recogieron algunos periódicos.
[6] Hablamos de porrazos, no de pelotas disparadas al tuntún. En este caso primero apuntaban al objetivo. Aquí sólo cuento lo que más o menos he visto o al menos estaba por allí. Por contar algo curioso que sucedió entre estas dos fechas, cuando España ganó la Eurocopa del 2008, los mossos intervinieron contra la multitud que celebraba el triunfo en la Plaza de España y hubo un herido grave que perdió el bazo por el impacto de una pelota de goma. Resultó ser un alto mando de la Guardia Urbana que investigaba de incógnito sobre el terreno.
[7] Algunos apuntan a los anarcoides, que en el fondo parecen orgullosos de desempeñar un papel principal en la farsa en lugar del suyo habitual de ser ignorados por todos. Sobre la imbecilidad de los anarcoides en este caso particular quizá me ocupe en el futuro o quizá no porque confieso que me da mucha pereza dedicar espacio y tiempo a semejantes fracasados...
[8] Cuyo restaurante tiene el ingenioso nombre de La Brokería. (Para los que no conocen Barcelona, el mercado más conocido se llama La Boquería. Fue el punto central de los atentados del 2017).
[9] En mi caso miré hacia delante y venían mossos cargando, miré hacia atrás y venían mossos cargando, miré hacia la derecha y venían mossos cargando... largué a zingar hacia la izquierda sin mirar y por suerte allí no había mossos.
[10] Por mi parte gran admiración hacia el contingente sudamericano. Arrojo y buen humor a partes iguales. Magníficos luchadores, quién sabe dónde estarán ahora...
[11] David López Frías: “Rebelión en la autopista: los CDR salen huyendo de un grupo de conductores enfurecidos”, El Español, 25/10/19 y Sin firma: “Vídeo: Niños intentan cortar una carretera en Cataluña”, EL Plural, 20/10/19.


martes, 2 de octubre de 2018

INFLAMACIÓN


De igual forma, los Comités de Defensa de la República (CDR), junto a Arran convocantes de la marcha, han ido más allá y han exigido la dimisión del mismo presidente catalán y del conseller Buch, a quienes han tildado de “traidores” por las cargas. Además, han advertido: “Lo pagaréis”. Desde Twitter, los CDR han denunciado la actuación de los Mossos sobre los manifestantes independentistas: “Están masacrando a los nuestros. ¡Desconvocamos! Lo pagaréis. La historia os llamará traidores, Miquel Buch, Quim Torra, Govern y Ayuntamiento de Barcelona[1].

Los vídeos son de mucho reír. Mientras les están cagando a pintura, el mosso que lleva el megáfono les avisa con paciencia franciscana de que, hombre, que eso no está nada bien, que lo suyo es que paren... Ante la falta de respuesta de la alegre juventud aplican poco más de una docena de porrazos, a repartir entre todos.
En cuanto a las cargas, qué decir... Decenas de miles de húsares, lanceros y demás jinetes muertos en guerras pasadas estarán revolviéndose en sus tumbas. ¿Cómo se puede llamar carga a un avance que no supera los diez metros?

Recuerdo la huelga general del 29 de marzo del 2012, probablemente la última vez que me he echado a la calle con verdaderas ganas. Recuerdo las furgonetas de los mossos circulando arriba y abajo por el Paseo de Gracia a mucha más velocidad de la permitida, con la puerta trasera abierta y disparando pelotas de goma a voleo. Como recuerdo que fueron incapaces de desalojar la Plaza Cataluña cargando a pie y tuvieron que recurrir a la poco noble maniobra de arrojar gases lacrimógenos hasta que el ambiente se hizo irrespirable.
Es cierto que no gritábamos “Esta es nuestra policía” ni llevábamos esteladas. Ni siquiera era fácil ver una triste cuatribarrada[2].

No hay que desear el mal a nadie, líbreme Tutatis de incurrir en un delito de odio pero, cómo cambiaría su lenguaje si por una vez, una sola vez, fueran víctimas de una masacre de verdad[3]...





[1] Redacción: “La CUP y los CDR piden la dimisión de Buch por las cargas contra independentistas”, La Vanguardia, 29/09/18.
[2] La locura de la estelada comenzó aquel setiembre, cuando Artur Mas decidió convertirse en el Moisés de su pueblo y cascó doce escaños en las elecciones siguientes. No se oía mucho catalán el día de la huelga y, sin embargo, sí se oían muchos acentos iberoamericanos
[3] El ayer odiado Torra ha dicho a los CDRs que “Presionáis, y hacéis bien en presionar”. (Torra presume de tener familiares en los CDRs). Quién sabe si habrá vuelto a lo más alto del altar de estos esquizofrénicos...