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lunes, 23 de octubre de 2017

QUERER Y PODER

El vídeo

De perdidos, al río... Sé que había hecho voto solemne de no volver a ocuparme de ellos, pero son tantas las tentaciones y mi voluntad es tan débil que acabo restregando por el fango mi palabra y lo poco que quedaba de mi honor.
Sucede que Òmnium Cultural, la asociación legalizada en 1967 y tolerada amablemente por el Franquismo[1], ha alojado un vídeo en YouTube que en apenas dos días ha superado el millón de “visualizaciones”. Se titula “Help Catalonia, Save Europe” y en él una actriz al borde de las lágrimas explica los innumerables agravios que está sufriendo Cataluña.
Se inspira claramente en un vídeo producido por el nacionalismo ucraniano hace unos años. En fin, en realidad decir que se inspira es ser amable, prácticamente es una copia plano a plano[2].
Sobre el contenido del vídeo no me voy a pronunciar. Sigo en mi opinión primera, es una guerra entre patriotas y como tal, no me importa en absoluto.
Solo que recordaba una de mis frases favoritas, “no ofende quien quiere sino quien puede”. Del mismo modo, se podría decir que no emociona quien quiere sino quien puede.

El dos de agosto de 1990 el Irak de Sadam Hussein invadió Kuwait. Estados Unidos se veía obligado a actuar porque Kuwait era uno de sus principales suministradores de petróleo, pero el problema era que la mayoría de estadounidenses no entendía por qué tenían que involucrarse en una guerra por un país cuyo nombre ni siquiera sabían escribir correctamente. Las encuestas de opinión eran desfavorables.
Entonces apareció por televisión un testimonio providencial. Una enfermera kuwaití que contaba cómo los soldados iraquíes habían entrado en su hospital, habían sacado a los bebés de las incubadoras y se las habían llevado a Irak. Los bebés, privados de la ayuda médica necesaria, habían muerto.
Y se obró el milagro. La gente vio aquella crueldad extrema y cambió de opinión. Había que escarmentar a semejantes monstruos que abandonaban a la muerte a recién nacidos sin pestañear. Y así la conocida después como Guerra del Golfo consiguió el aval popular necesario...
Después se supo que aquella escena jamás sucedió. Había sido imaginada pensando en lo que más podía conmover al espectador estadounidense. Y entonces, si uno quería asegurarse, lo que resultaba más indefenso era un bebé[3]. La enfermera resultó ser la hija del embajador de Kuwait en Estados Unidos que, por supuesto, no estaba en Kuwait en el momento de la invasión y seguramente ese día andaba de fiesta en fiesta con las otras hijas del cuerpo diplomático...
La pregunta es: ¿conseguirá la actriz lacrimógena que las potencias mundiales se impliquen para evitar el genocidio catalán en nombre de Europa?

Una curiosa guerra de cifras

Y aquí seguimos en el dilema del querer y el poder. La frase la lanzó Artur Mas y de ella se apropió Oriol Junqueras: ¡Ninguna empresa se irá de Cataluña!
Lo cierto es que las empresas se están yendo de Cataluña pero con eso no contaban, por lo tanto Junqueras se ha visto obligado a improvisar. La primera simpleza que le ha venido a la cabeza era que se iban a los Países Catalanes. La segunda era que 260.000 no se han ido.
Aquí vuelve la diferencia entre el querer y el poder. Los lectores de Paulo Coelho, Alejandro Jodorowski y la autoayuda en general, piensan que si tú deseas algo con toda tu voluntad, se te va a dar. El Universo conspirará a tu favor para que se te dé.
Pues va a ser que no. No obra quien quiere sino quien puede.
Viendo cómo avanzaba el número de empresas que abandonaban Cataluña me preguntaba cuánto tardarían en superar al número de heridos del 1 – O, que era de casi 900.
El 18 de octubre había 805, tras 105 fugas en un día. El 19 había 917, con 112 fugas. En teoría ya superaban el número de heridos. Vano intento. El día 20 el Departament de Salut publicaba las cifras definitivas: 1.066 heridos.
Para su desgracia, ese día 20 se contaban 268 empresas que cambiaban de sede.
Creo que Oriol Junqueras es medievalista, como yo. Debería conocer aquella historia del ajedrez y los granos de trigo, aquello de un grano en la primera casilla, el doble el la segunda, el doble en la tercera... si echa cálculos verá que antes de fin de año no quedará ninguna[4].





[1] Conviene recordarlo porque las memorias son muy frágiles en nuestros tiempos.
[2] Sí que es verdad que antes de hacerlo deberían haberse parado a preguntar si el original funcionó. Ucrania comenzó obteniendo un apoyo basado en la emotividad que se desinfló pronto al comprobar que el movimiento que estaba detrás era algo dudoso, por decirlo suavemente. De hecho, ya lo conté, el mayor intento de los ucranianos, que fue conseguir un acuerdo de asociación con la Unión Europea, fue vetado en referéndum por los incultos, salvajes y antidemocráticos holandeses.
[3] Un consejo por si alguien quiere copiar la idea: dado el triunfo mediático de los zoófilos, quizá sea más conveniente hoy elegir perros o gatos en lugar de bebés.
[4] Todas las citas son de Carlos Segovia en El Mundo: “El número de empresas que salen de Cataluña sube a 805 tras otras 105 fugas en un día”, (18/10/07), ”El ritmo de salidas aumenta: salen otras 112 empresas de Cataluña y la fuga llega a 917” (19/10/17) y “la salida de empresas de Cataluña se dispara y llega al record de 268 en un solo día”.

viernes, 6 de octubre de 2017

TERAPIA DE CHOQUE



Sin salir de un solo periódico, leo varios artículos sobre cómo los nacionalistas catalanes manipulan a los niños[1]. Y lo cierto es que no es que ese periódico la tenga tomada con ellos, informaciones similares aparecen en varios más.
¿Cabe la indignación en este caso?
Desde la ingenuidad sí. Los niños son obviamente manipulables y aplicarles ideología a cierta edad significa torcer su voluntad.  Precisamente por eso...
Porque ¿Quién va a ser el idiota que defienda de adulto que una virgen concibió y parió sin perder su virginidad, que un profeta voló a lomos de un caballo o que los nacidos a un lado de la raya son mejores que los que nacieron al otro lado?
Pues solo los salidos que quieren copular con alguien más joven que piense esas estupideces.
O conseguir a cambio un reino (París bien vale una misa), pero de esos hay muy pocos...

Lo último sobre la cuestión (espero)

Es evidente que el mundo está cambiando. Los gitanos de Gerona y Almería apoyando a la Guardia Civil. Lo de Gerona es comprensible. Si siendo payo es difícil no sentir el tufo de desprecio de la catalanada irredenta, imagino lo que deben sentir los gitanos...
Pero ¿los de Almería?



[1] Todos los artículos vistos son de El Mundo. Pablo Hernaiz y Quico Alsedo: “Policías desplazados a Cataluña el 1 O: Nos traían a sus hijos de cinco años para llamarnos hijos de puta”, 05/10/17, Sin firma: “Primeras denuncias de madres por incitación al odio en la escuela por el referéndum del 1 O”, 05/10/17, “El canal infantil de TV3 explica a los niños el 1 O criticando a la ‘policía española’ e idolatrando a los Mossos”, 04/10/17. Miguel Cabrera: “Los gitanos de Almería muestran su apoyo a los guardias civiles y policías “acosados” en Cataluña”, 04/10/17.

miércoles, 3 de febrero de 2016

DOS NOTICIAS SORPRENDENTES

El 31 de enero escuchaba en Catalunya Informació una noticia sobre la entrega de premios del cine catalán que se celebraba esa misma noche. Después de cantar las excelencias de las diversas películas, la locutora aclaraba que la mayoría de ellas estaban rodadas en castellano.
En octubre de 2007 se habló mucho sobre lo que era la literatura catalana, con motivo de la celebración de cierto aquelarre que nos costó carísimo. En entrevista publicada en El País el día 9, Josep Bargalló, que era director del Instituto Ramón Llull[1], decía que “En cualquier caso, es lo que decía el otro día el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol: Rilke y Kafka son checos pero no forman parte de la literatura checa sino de la alemana porque escribieron en esa lengua. Quien escoge una lengua para escribir sabe que está escogiendo una literatura”. Y Carod Rovira, entonces vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, decía que “literatura catalana es solo la que se escribe en catalán”. Bueno, en realidad dijo una enorme cantidad de estupideces, como en él era habitual, de modo que “Fuentes de la Vicepresidencia de la Generalitat matizaron el viernes las declaraciones de Carod Rovira al asegurar que el republicano pretendía explicar las diferencias entre literatura y cultura, y argumentar en el documental de la ZDF que “literatura catalana es solo la que se escribe en catalán””[2].
Ahora el cine en castellano rodado en Cataluña o simplemente producido, dirigido o interpretado por catalanes es catalán, pasando por encima de la molesta realidad de que hable castellano o, aún peor, de que esté rodado en España. ¿Han cambiado de postura? Me da que no. Ha debido ser un trago amargo para la presidenta de la academia cinematográfica catalana, independentista declarada y absolutamente convencida pero claro, la alternativa venía a ser una liga futbolística de dos equipos en que una semana el Barça jugara contra el Espanyol y a la siguiente el Espanyol jugara contra el Barça. Para mí que en setiembre votó a las CUP...


La otra aparecía en El País el 1 de febrero y me bastó con el titular y la frase que le acompañaba: Los Mossos atacan de nuevo el supermercado de la droga de la Mina. Los agentes prevén una treintena de detenidos, algunos de clanes tradicionales como los Jodorovich.
¿Prevén una treintena de detenidos? ¿Qué significa eso? ¿Que solo llevan treinta pares de esposas? ¿Que en la tocinera solo caben treinta y en cuanto se llene salen ululando sirenas hacia comisaría?
¿Y si no se llena? ¿Y si solo detienen a quince? Porque eso representaría un gran problema...
Detener a veintinueve tendría su regusto amargo para ellos pero la ciudadanía lo entendería Uno de treinta sería un “error de medición”, que dicen los físicos. Pero de veintisiete hacia abajo ya es un 10%, que empieza a ser una desviación considerable aunque se mire con buenos ojos...
A ver, siempre cabe el recurso de detener a alguien porque no lleva el DNI encima, ha mirado mal a un agente o ha susurrado alguna inconveniencia que se pueda calificar de desacato, pero no resultaría muy elegante.
Prevén. Es muy diferente de buscan. Porque ahí sí cabe el ridículo más espantoso, porque los periodistas pueden preguntar quiénes son esos treinta buscados y comparar esa lista con la de detenidos[3]. Ni pensar en lo que podría resultar de la confrontación de ambas listas...
La verdad es que me pareció todo tan maravilloso que no he querido estropear este momento de disfrute buscando si al final fueron treinta, dieciséis o cuarenta y cinco... 



[1] Viene a ser el equivalente catalán del Instituto Cervantes, aunque supongo que ellos prefieren compararse con los Institutos Goethe alemanes. Ignoro si existe tal cosa en Austria o Dinamarca, que son sus espejos favoritos.
[2] “Carod justifica la exclusión de autores catalanes en castellano de Fráncfort”, El Mundo, 06/10/07. (El viernes era día 5).
[3] Suponiendo que en la era de ruedas de prensa sin preguntas o declaraciones retransmitidas por circuito cerrado de televisión los periodistas se atrevieran a tanto, que parece una hipótesis punto menos que disparatada...

miércoles, 9 de diciembre de 2015

¿EXISTIÓ FRANCO?

Historiadores serios y otros que no lo son tanto, afirman con rotundidad que un tal Francisco Franco Bahamonde murió el 20 de noviembre de 1975 pero, la verdad, yo cada vez lo pongo más en duda[1].

Porque si existió Franco, debía ser alguien que sobrepasaba la talla humana. Un gigante. Un titán. Un semidiós. Porque tantas tareas de las que se encargó rebasan el alcance de cualquier mortal y, sin embargo, los testimonios coinciden sospechosamente en que era más bien un alfeñique. Él sólo fusiló a decenas de miles, torturó, encarceló, censuró... Cualquier otro hubiera necesitado la colaboración entusiasta de muchos seguidores obedientes, pero en este caso no fue así. Es un lugar común que durante la guerra firmaba las penas de muerte mientras tomaba café. ¿Todas? Lo dicho, ni el brazo de Hércules unía tal rapidez y firmeza. Se afirma que nunca se separaba del brazo incorrupto de Santa Teresa que tomó prestado de un convento, y que hubo una propuesta para hacerle cardenal que él mismo frenó sin duda por humildad , pero el milagro de gobernar un país de más de medio millón de kilómetros cuadrados[2] durante casi cuarenta años es una tarea mucho más peliaguda que convencer a unos ángeles para que aren tus campos mientras tú te dedicas a conversar con Dios.
Hay autores que han intentado romper este laberinto con la hipótesis de que Franco habría tenido colaboradores humanos, hombres de carne y hueso que cumplían sus órdenes y que, en algún caso, hasta llegarían a adelantarse a ellas interpretando la voluntad del Caudillo por su propia cuenta, pero las pruebas que aportan no resisten el menor análisis. Examinaré dos ejemplos de presuntos ministros franquistas para que quede clara la endeblez del argumento. Mencionan a un tal Manuel Fraga, sin darse cuenta del absurdo de que un hombre pudiera servir a un régimen que prohibió los partidos políticos por ser la causa de las divisiones entre los españoles y apenas enterrado su mentor, fundara un partido que hoy dirige los destinos de España. ¿En qué cabeza cabe? El otro supuesto ministro es mucho menos conocido, pero la contradicción es aún más flagrante. El canario Demetrio Carceller, cuyos descendientes son los que manejan la cervecera Damm, famosa hoy por su compromiso inquebrantable con el catalanismo. Absurdo.
Otro dato evidente que me mueve a dudar de la existencia del personaje es que alguien que según la leyenda , mandó durante cuarenta años con un poder absoluto, debería haber dejado algún rastro tangible. ¿Cómo puede ser que este hombre no tenga un triste monumento en toda la geografía española o solo un puñado, como dicen algunos rumores sin confirmar? Si hasta un mindundi de provincias como Carlos Fabra hizo erigir su estatua en un aeropuerto sin aviones para pavonearse delante de sus nietos... Aunque hace poco leí que no muy lejos de allí, en un instituto de enseñanza media, habían retirado un escudo franquista que, la verdad, al verlo en fotografía solo parecía un compuesto artificial de los escudos de varios reyes antiguos, pero en él no figuraba el rostro de Franco ni elemento alguno de su escudo nobiliario. Eso sí, guardaba un sospechoso parecido con el escudo oficial de la época en que se debió construir el edificio.
Es inquietante la similitud que guarda este hecho con otros recientes bien documentados. Un presidente de Aragón mandó retirar del escudo oficial unas cabezas de moros muertos que llevaban allí unos cuantos siglos para evitar que alguien se ofendiera, aunque al hacerlo quedó una cruz que tiene la misma capacidad de ofensa. Siendo Xavier Trías alcalde de Barcelona, desapareció de la fachada del ayuntamiento una alusión muy incómoda a una constitución española antigua porque, como es sabido, los historiadores oficiales de esta parte han decretado que ningún catalán ha podido jamás sentirse identificado con una constitución que no sea la de la futura república catalana, aún por escribir.
Hechos que, tomados juntos, llevarían a una conclusión sorprendente, la de que si se hace desaparecer un vestigio del pasado, el propio pasado desaparece con él[3]. A los que las palabras Gran Hermano les evoquen algo más que un programa de televisión ya un poco revenido, les podría recordar a un tal Winston Smith ante su escritorio, dedicado disciplinadamente a cumplir con su labor. Antes de descubrir que había otras alternativas y buscarse así su propia desgracia, claro.





[1] También se ha escrito que en realidad murió el día 19, pero no se anunció hasta el día siguiente por dos razones. Una, para que coincidiera con la fecha del fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera y la otra, que es la que más me gusta, para evitar una curiosa coincidencia: si se suman la fecha del inicio de la Guerra Civil (18/07/36) y la de su final (01/04/39) se obtiene el 19 de noviembre del 75.
[2] Sin contar las colonias en África, que aumentaban con creces su superficie incluso cuando solo quedaba el Sahara, en el momento de su presunta muerte.
[3] Si prosperase la doctrina Colau sobre el genocidio, de la que espero ocuparme pronto, me temo que en un futuro la fachada de la Universidad de Salamanca, el Castillo de la Mota y otros cuantos lugares dejarían de ser como los recordamos.

sábado, 4 de abril de 2015

EL CONGRESO DE LAS LENGUAS

Cuando el otoño pasado coincidieron en el tiempo los procesos escocés y catalán me llamó mucho la atención que nadie hiciera mención a una diferencia enorme entre ellos: la importancia de la lengua vernácula. Si en Cataluña es una cuestión central o, quizá, la cuestión central , en Escocia es inexistente. Con tanta tinta como se gastó explicando paralelismos y divergencias, no leí una sola línea sobre eso, aunque reconozco que no leí la prensa escocesa. Parece evidente que los escoceses han construido una identidad sin necesitar una “lengua propia” (y aquí cabría preguntarse qué lengua materna no lo es).


La situación del catalán es bien conocida. La expone con claridad Enric Marín en un artículo que trata de cómo Cataluña ya está en la agenda mundial: “La mayor parte de estos medios sobre todo los más influyentes, los anglosajones ya son capaces de reconocer los rasgos nacionales de la sociedad catalana, así como las motivaciones económicas del soberanismo o de cómo el Estado desprecia la lengua y la cultura catalanas[1].
El Estado desprecia la lengua y la cultura catalanas. Lo sabe cualquiera, por eso no hace falta explicar de qué manera las desprecia. De hecho, como corrobora el cantautor francés nacido en Barcelona Nilda Fernández Daniel en su pasaporte , la situación del catalán en Francia es infinitamente mejor: “Realmente, en Francia no hay tanto problema con el catalán, no está perseguido. En la Catalunya Nord se sacó de las escuelas por el tema de la escolarización obligatoria, que fue una manera de uniformar bastante perversa. Pero de esto hace muchos años. Actualmente, el Estado no está en contra del catalán”[2].
Es una situación tan evidente que me ha llevado a imaginar un Congreso Mundial de Lenguas Oprimidas. La delegación catalana muy numerosa y bien atendida, como aquella que tanto dio que hablar en la Feria del libro de Frankfurt del 2007 hace una exposición emotiva y vehemente de la situación terminal en la que se encuentra la lengua catalana, al borde de la desaparición.
A la hora de la pausa el representante del Kurdistán, conmovido por lo que acaba de escuchar, hace todo lo posible por encontrarse con un catalán, pues siente que tiene mucho que compartir. Le aborda diciéndole: “Hermano, me ha conmovido tanto vuestra situación... creo que nuestros pueblos tienen mucho en común. Por ejemplo, seguro que a vosotros os persiguen por hablar catalán en la calle.[3]
Pues la verdad es que no. Es más, nuestro gobierno aprobó una ley que obliga a los comercios a rotular en catalán bajo pena de multa severa. No se suele aplicar, pero lo cierto es que acojona lo suyo. Cumple su función.
El kurdo se extrañó un poco, pero pensó que debía ser una concesión del gobierno para quedar bien, aunque tampoco le quedaba muy claro qué significaba aquello de nuestro gobierno, pero siguió preguntando:
Claro, lo que no os dejan, seguro, es utilizar vuestro idioma en la escuela...
Bueno, en realidad no. Lo cierto es que el que no se permite es el otro. La educación obligatoria es entera en catalán, lo llamamos “inmersión lingüística”.
Ah, vale, entiendo dijo el kurdo, que empezaba a no entender nada . Es en la Administración donde no podéis utilizarlo.
Tampoco. Al contrario, si quieres ser funcionario tienes que demostrar un nivel suficiente de catalán, que es la lengua prioritaria en la que se comunica la Administración.
Hubo una pausa. El kurdo levantó una ceja. Ya no es que no entendiera nada sino que le empezaba a parecer que el otro le tomaba el pelo.
Pero no tenéis medios públicos de comunicación donde expresaros en vuestra lengua, es eso...
¡Y tanto que tenemos! dijo el otro, que ya se iba animando . De televisión, por lo menos media docena: TV3, El 33, 3/24, Canal Super3, Esport 3, TV3HD y de radio, Catalunya Ràdio, Catalunya Música, Catalunya Informació e iCat.
No pudo evitar que la otra ceja se alzase sola. Por agotar las posibilidades, sin querer creer lo que oía, dijo:
De acuerdo. Lo he comprendido. No os permiten tener medios de comunicación privados en catalán.
¡No, poco! Si los subvencionamos... De hecho, te diré que sólo había un periódico hasta que empezamos a subvencionarlos. Ahora hay cuatro nacionales y de locales ni te cuento. Y también hay subvenciones para la edición y la traducción y hasta se habló de pagar a Bill Gates, el hombre más rico del mundo entonces, para que tradujera Windows al catalán. Será por dinero...
El kurdo se alzó de hombros, le dio la espalda y, mientras se alejaba de él, pensó que no era un mal día para cogerse la primera borrachera de su vida...





[1] “Independentismo y comunicación”, El Periódico, 03/01/15, p. 7. (El subrayado es mío). Enric Marín es profesor de Comunicación de la UAB, aunque bien parece que también podría serlo de Independentismo...
[2] Omar Jurado y Juan Miguel Morales: Lluís Llach, siempre más lejos, Txalaparta, Tafalla, (2007), p. 319.
[3] Para entender el diálogo que sigue, hay que tener en cuenta que el miembro de la delegación catalana era Testigo de Jehová y su religión le impedía mentir, como al personaje de Chus Lampreave en la película de Pedro Almodóvar Mujeres al borde de un ataque de nervios.

martes, 16 de diciembre de 2014

TODO SE PIERDE...

Escucho en Catalunya Informació que ahora mismo hay una operación policial, aún abierta, contra el terrorismo anarquista. De momento, once detenidos en Cataluña y catorce registros, incluido uno en Madrid. Del Casal de la Muntanya de Gràcia se han llevado ordenadores, libretas y “mucho material eléctrico”.
En tiempos, cuando detenían a un comando terrorista, las fuerzas del orden exhibían una mesa con decenas de kilos de explosivos, detonadores, cordón detonante, mechas, algún fusil ametrallador, metralletas o subfusiles (nunca he tenido clara la diferencia), pistolas, ollas a presión, tornillería que podía servir de metralla y dinero en efectivo.
Hoy se detiene a una célula islamista y se muestra un zulo vacío pero que había contenido explosivos hasta hacía muy poco, porque “los perros se han puesto muy nerviosos al acercarse” o a un peligroso grupo anarquista que habría colocado una bomba en la basílica de El Pilar y, si no recuerdo mal, en la mesa había unos cuchillos de cocina como los que supongo tendrá Jorge Fernández Díaz en su casa. (Si recuerdo mal es que no había ni eso).

Uno tiende a considerar que la lucha antiterrorista ha perdido mucho brillo con el tiempo...


domingo, 26 de octubre de 2014

El año de nunca acabar

¡NOVELERO, A TUS NOVELAS! 



Para los que vivimos en Cataluña y no comulgamos en ninguna de las dos iglesias patrióticas, este año de Nuestro Señor de 2014 se está haciendo muy largo. Cada día hay un motivo para echar la vista trescientos años atrás, por muy traído por los pelos que esté. Algún día habrá que escribir sobre esa extraña lógica que considera desfasado, arcaico y casi arqueológico ocuparse de sucesos ocurridos hace noventa años y al mismo tiempo declara de máxima actualidad lo que sucedió hace tres siglos, pero ese no es el tema de esta entrada. Aquí nos ocuparemos de 1714-2014, artículo de opinión de Albert Sánchez Piñol publicado en la página 31 de La Vanguardia el domingo 7 de septiembre del 2014. Ignoro en qué lengua está escrito porque Sánchez Piñol ha publicado tanto en castellano como en catalán, pero lo citaré por su edición castellana, que es la que tengo delante e imagino fidedigna.
Albert Sánchez Piñol (en adelante ASP) es un antropólogo que se desempeña como novelista con bastante éxito. Su última obra publicada es una gruesa novela histórica ambientada en el asedio de Barcelona en el maldito año de 1714. Se titula Victus, la escribió en castellano y ha vendido muchos ejemplares tanto en su edición original como en su traducción a varios idiomas. Al parecer, esto le convierte en experto en la materia. Es la lógica de los tiempos, siendo alcalde de Vitoria-Gasteiz Alfonso Alonso, el ayuntamiento contrató como asesora histórica del “mercado medieval” a la novelista Toti Martínez de Lezea. Es cierto que me cuesta imaginar a Flaubert considerado un experto en asuntos cartagineses entre sus contemporáneos, pero es sabido que en aquellos siglos ignorantes había una separación absurda entre realidad y ficción. En fin, dejémonos de divagaciones...
El artículo es fruto de un largo parto. De hecho, más largo que un embarazo humano, prácticamente un año. Lo confiesa ASP en las líneas iniciales: es una réplica a una intervención radiofónica que escuchó el 11 de septiembre del 2013. Su autor, Antonio Bolaño, a quien no tengo el gusto de conocer pero que ASP define como “tertuliano exaltado, exasesor (sic) de Montilla”. Lo de tertuliano exaltado lo encuentro un tanto redundante, no recuerdo ninguno que no lo sea cuando le llevan la contraria, pero ya veremos que en el estilo de argumentación sanchezpiñolesco los adjetivos los carga el Diablo.
Bien, es momento de definir los campos: Bolaño es contrario a la secesión, ASP se alinea con el soberanismo. Yo sigo la doctrina de La Polla Records que se resume en el lema Un patriota, un idiota. Por tanto, aunque esté de más, aclaro que voy a atacar a ASP pero no porque sea independentista o lo parezca sino por la indigencia extrema de sus argumentos. De hecho, de los cuatro que expone sólo me voy a ocupar de dos, porque no es mi objetivo demostrar que está equivocado. Esta es una polémica metahistórica, no se puede hablar de nación cuando se trata del Antiguo Régimen porque ese concepto no existía. Es una utilización abusiva de la historia, por eso es un cuento de nunca acabar. Unos y otros se aferran a las páginas que les interesan y ninguno puede dejar fuera de combate al otro porque lo que hacen en realidad es vestir muñecos del siglo XXI con ropas del siglo XVIII. Hecha esta advertencia, si leída la entrada alguien piensa que defiendo posiciones españolistas, tendré que replantearme alguna cosa porque no es mi intención escribir para imbéciles, aunque es cierto que uno no elige su público.
Pues bien, ASP escuchó al tertuliano exaltado un año antes y presenta su respuesta en el diario del Conde de Godó, en el espacio más vistoso de la sección de opinión y anunciada en la portada. Vamos a ello. Sucede que Bolaño calificó de “barbaridad” la fórmula “republicanismo monárquico” que según ASP regía en Cataluña[1] antes de 1714.
Sólo lo apuntaré como nota frívola: cómo me recuerda a los republicanos juancarlistas y hoy felipistas... Pero no viene a cuento ahora, el asunto es otro. La cuestión es que a partir de ahí se dispara: “Los hechos de 1714 han generado tantos esfuerzos revisionistas que es imposible resumir todos los argumentos del megáfono negacionista”.
Aquí ya hay materia suficiente pese a que aún estemos en el segundo párrafo. Obsérvese que aunque a partir de este punto Bolaño desaparece hasta la última línea del artículo, ¿qué instrumento puede corresponder a un tertuliano exaltado? ¿Un micrófono? No, ese corresponde a un tertuliano sosegado y racional, suponiendo que exista. A Albert Sánchez Piñol, vamos. En realidad tampoco, como veremos, pero la idea está clara: nosotros hablamos, ellos gritan. ¿Por qué gritan? Obvio, porque no tienen razón. Aún no lo ha demostrado, pero es evidente desde el principio. ¿Quién desgrana sus argumentos ante un megáfono? Un energúmeno que busca aturdir, no convencer.
Pero ese es sólo el detalle anecdótico. Lo importante es lo que acompaña al megáfono: “negacionista”. Ignoro si la palabra existe en el diccionario del Institut d’Estudis Catalans, sí sé que no aparece en la vigésima segunda edición del Diccionario de la Real Academia Española del año 2001, que era la que estaba vigente cuando ASP publicó su artículo.
Por supuesto, aunque no sea voz reconocida por la Academia, todo el mundo sabe que el *negacionismo es la corriente histórica que niega la existencia de las cámaras de gas, que afirma que los campos de exterminio eran en realidad campos de trabajo y que los asesinatos en masa no tuvieron lugar[2]. A los historiadores que defienden esas opiniones por escrito y en charlas públicas se les denomina... revisionistas. ¿Revisionistas? Ojo, ¿dónde hemos leído eso antes? Claro, en la misma frase: esfuerzos revisionistas, megáfono negacionista. Alguien se acordará de uno de esos conceptos extraños que estudiábamos en el bachillerato, campo semántico. Por supuesto, los dos adjetivos se refuerzan, suman y conducen a una conclusión: los que se oponen al soberanismo es decir, a la visión que el poder catalán da de los hechos de 1714 son nazis.
No hay otra posibilidad. Negacionista + Revisionista = Nazi o, en versión moderna, Neonazi. En realidad no haría falta más. Quien no haya alzado las cejas en este punto, ya no las alzará. Pero se supone que hay que vestir un poco más los argumentos propios, así que aquí empieza la crítica a los argumentos de los nazis: según ASP los negacionistas revisionistas dicen que “El discurso de Casanova el 11 de septiembre deja muy patente que los catalanes luchaban por el rey y por España”. Comienza reconociendo que “el último alegato del gobierno catalán” “invoca que la lucha catalana es por la libertad de toda España” y después explica que “el significado de la palabra España era radicalmente diferente del actual”. Lo que no es falso ni cierto, pues no había significado de España entonces ni hay un significado de España ahora. Como no lo había ni lo hay de Cataluña. Precisamente por eso estamos discutiendo sobre estupideces. Si hubiera significados unívocos y claros sólo cabría acatarlos, pero no es así. Por supuesto que ahí está el error clave, observar una situación de hace trescientos años con la perspectiva patriótica del siglo XXI. Los ingleses lo llaman visión de túnel y se resume en “mirar palante y nunca pa los laos”, no sea que nos perdamos unos y otros.
Bien, volviendo al tema, lo que interesa es la argumentación del primer párrafo, esa molesta frase en que Casanova habla del Rey y de España. ASP nos informa de que “los autores revisionistas” han extraído la proclama de Francesc de Castellví, de sus Narraciones históricas, un compendio histórico de más de cinco mil páginas, al parecer muy interesante. “¿Qué hace el revisionismo?” escribe  ASP De las más de cinco mil páginas de Castellví toma un fragmento minúsculo y excluye las otras 4.999 páginas”. Entonces parece claro que si han manipulado el sentido de la obra de Castellví, la forma de dejarles con el culo al aire es recopilar y presentar citas de las otras 4.999 páginas o, si no hay espacio suficiente, remitir a la paginación de alguna edición asequible y, si no la hubiere, dar la localización geográfica del repositorio más cercano.
Pues no. La manera de combatir esa afirmación de españolismo que los negacionistas + revisionistas = nazis ostentan es una analogía muy extraña: colocar esa cita equivale a que “existiera un parte meteorológico del 7 de diciembre de 1941, donde se indicara que aquel día hubo una gran tormenta en el Pacífico Oriental”
¿Cómo? ¿Reproducir la última llamada a la resistencia de Rafael de Casanova autentificada por usted equivale a reproducir un parte meteorológico inexistente del otro hemisferio doscientos años después? Señor ASP, o usted se explica muy mal o necesita un psiquiatra. ¿Qué relación hay entre una cosa y otra? Claro, de ahí deduce conclusiones, pero como las premisas son ridículas, ¿para qué pasar adelante?
Vamos al segundo punto: “La represión filipista (sic) no fue tan grave, y gracias al nuevo régimen Cataluña progresó económicamente”.
Aquí, pese a que las proposiciones las hace ASP, en su artículo ésta se responde al revés. Primero habla de la economía y luego de la represión. Acerca de que “Cataluña progresó económicamente” comienza diciendo “Que es como decir que el franquismo industrializó Cataluña. La historiografía moderna lo ha dejado muy claro: en la posguerra, Cataluña prosperó a pesar del nuevo régimen y no gracias a él. En cuanto a la represión (...)”
El problema es que no es “como decir que el franquismo industrializó Cataluña”. La cuestión es que a partir de la aplicación de los Decretos de Nueva Planta se abría la libertad de comercio con América y que unos cuantos la aprovecharon. Ciertas familias que exportaron vinos y licores a las Indias y con ese negocio hicieron mucho dinero, una acumulación de capital de la que al siglo siguiente nació la industria catalana.
Luego siguen dos argumentos más. Los obvio, no tengo suficientes conocimientos de derecho y si sé algo de la manipulación de las masas por las élites es por lo que veo hoy y porque releo frecuentemente al gran Maquiavelo, pero me da igual. Su argumentación es ridícula y espero haberlo expuesto con claridad. Si yo fuera españolista entraría a los otros dos puntos pero sólo quiero dejar claro la zafiedad de su razonamiento.
ASP termina su artículo con una frase: “¿Lo entiende ahora, señor Bolaño, lo entiende?”
No sé lo que habrá entendido el señor Bolaño  pero no entiendo por qué le repite la pregunta como si fuera sordo... bastante tiene con ser negacionista y revisionista.

PS: SOBRE ACUMULACIONES.
Por mi parte queda una puntualización que hacer. Un poco a desmano, lo reconozco, por eso la separo del cuerpo de texto. He hablado de acumulación de capital por ser estrictamente neutral pero lo cierto es que Marx llamaba a ese proceso acumulación primitiva. Creo que era en el capítulo XXIV de El Capital, pero puede ser que fuera en otro. Es curioso porque aquí sí que ha habido un revisionismo, pero no en el sentido asociado al *negacionismo en la misma frase sino en la definición que recoge la edición vigésima segunda del Diccionario de la Real Academia Española del 2001, “tendencia a someter a revisión metódica doctrinas, interpretaciones o prácticas establecidas con la pretensión de actualizarlas”. Lo mejor es que se trata de un revisionismo totalmente voluntario, no impuesto por una autoridad superior. Los marxistas de antes de la caída del Muro han huido en desbandada, lo cual es equivalente a que cuando cayeron las murallas de los Estados Pontificios se hubiese disuelto el catolicismo, pero se ve que los católicos eran más tenaces que los marxistas o que los marxistas veían más cerca el recambio. No en vano, todos los que escribían con arreglo al materialismo histórico eran profesores universitarios, amigos de la fanfarronada por ser inmóviles en el cargo.
El mejor ejemplo que se me ocurre es Josep Fontana Làzaro, defensor ardiente del materialismo histórico, es decir, del análisis marxista de la historia, que en 1982 escribía que aunque no cabía “contentarnos con los mapas del futuro que se trazaron (...) en Petrogrado en octubre de 1917 (...) esto no implica renunciar a cuanto hay en ellos de aportación positiva a la lucha contra el capitalismo”. Treinta y dos años después la lucha no es de Petrogrado 1917 contra el capitalismo sino de Cataluña contra España. ¿Alguna autocrítica por el camino? No. es evidente para cualquiera que Petrogrado 1917 equivale a Cataluña y el capitalismo equivale a España. Habría que ser tonto para ver que la lucha no es contra el capitalismo sino contra España...




[1] La Vanguardia escribe Catalunya pero se transcribirá con ñ por coherencia con las normas ortográficas que rigen este blog,
[2] Hace pocos años hubo una polémica encendida cuando los defensores del cambio climático dieron en llamar *negacionistas a los que se oponían, precisamente por las connotaciones filonazis del término.