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martes, 30 de octubre de 2018

TRAGAR SIN MASTICAR



 Agentes de la Policía Nacional han desarrollado otra de sus brillantes operaciones contra el terrorismo anarquista, esta vez en Murcia[1].
Sí, en Murcia. Una vez más la prensa nos informa de la detención de los autores de unos atentados sobre los que no nos había informado previamente. Aprovechando la ocasión nos ponen al corriente: “Un gran número de sus acciones con artefactos explosivos se produjeron contra torres eléctricas, depósitos de agua, edificios e infraestructuras y en ocasiones cerca de vías de comunicación y zonas residenciales”.
Este último dato es terrible. Imaginemos que a un automovilista le da el apretón, para el coche, se interna entre los sembrados y se acurruca debajo del depósito de agua en el preciso instante en que... O un residente de la zona que saca a pasear al perro y el chucho, fiel a sus costumbres, elige la torre eléctrica para levantar la pata... No sigo, no quiero ni imaginarlo.
“Esta operación se materializa como consecuencia de una detención y la posterior entrada y registro, que se llevó a cabo en junio de este mismo año en la localidad de Molina de Segura (Murcia), en la que se arrestó a un joven de ideología anarquista por la elaboración y colocación de hasta nueve artefactos explosivos en polígonos industriales en desuso. En esa ocasión se intervinieron 25 kilogramos de precursores con capacidad explosiva, concretamente nitrato amónico de grado explosivo, averiguándose también que el detenido llevaba a cabo la confección de los artefactos así como la mezcla de los elementos, en un taller en su propio domicilio”.
Vayamos por partes. Aprovechando la coyuntura, el periodista nos informa de una detención producida en junio sobre la que tampoco se dijo ni palabra. Supongo que es el signo de los tiempos. Cuando yo estaba en edad de servir a la Patria opté por la Prestación Social Sustitutoria y me enviaron a cumplirla a la Cruz Roja[2]. Cerca del edificio estaba la sede de un periódico y cada vez que salía una ambulancia con la sirena puesta nos llamaban para preguntar que había pasado. Teníamos instrucciones precisas sobre la información que les podíamos dar pero con ese poquito, ellos ya tenían hilo del que tirar. No hace tanto, había periodistas “de sucesos” que mantenían ciertos contactos con policías que les suministraban información y en un lugar como Molina de Segura la detención de un terrorista debería ser un secreto a voces pero está claro que el periodismo ya no es lo que era... Lo que sí parece claro es que si este los colocaba en polígonos industriales en desuso, no es el elaborador y colocador de las otras y por lo tanto había dos grupos terroristas en Murcia, aunque uno parece formado por una sola persona. (Por cierto: ¿cuántos polígonos industriales en desuso hay por allí? Sé que no viene al caso, pero me parece una pregunta interesante).
Sigamos. Cuando se habla de explosivos les ha dado por llamar precursor a lo que en cualquier compuesto químico de otro tipo se llamaría ingrediente. En efecto, la mezcla de nitrato amónico y fuel – oil constituye un poderoso explosivo, conocido como NAFO por la suma de las siglas de ambos componentes. El famoso amonal es el resultado de añadir polvo de aluminio a esta mezcla[3]. Por tanto, no hay nitrato amónico de grado no explosivo. Si es nitrato amónico, combinado con fuel – oil se convierte en explosivo y si no, es que no es nitrato amónico y si lo sé yo, debería saberlo cualquier periodista que firme una información sobre terrorismo.
El problema es que el nitrato amónico es un producto de libre adquisición porque se trata de un abono magnífico. Cada año se venden miles de toneladas en España[4]. Si se piensa que el fuel – oil es el combustible de muchos tractores, no es de extrañar que algunos terroristas funden negocios agrícolas para justificar la compra de grandes cantidades de ambos productos. Lo hizo el IRA y, en tiempos más recientes, el terrorista noruego de extrema derecha Anders Breivik[5]. Por eso echo a faltar el otro componente, el fuel – oil, sin el cual el nitrato amónico no puede explotar, por mucho “grado explosivo” que tenga...
“El modus operandi utilizado en la comisión de estos hechos ha sido siempre el mismo, usando como agentes explosivos pólvora negra y cloratita, siendo los contenedores utilizados bombonas de butano y extintores, que actuaban también como metralla”.
Ahora habla del otro grupo, del que ha sido detenido recientemente. Pero en este caso no hay lista de material intervenido. Nada, ni un triste saco de carbón vegetal para la barbacoa que, como nos enseñaban en el colegio, es uno de los precursores de la pólvora, junto con el azufre y el salitre.





[1] Gonzalo Araluce: “Detenidos seis anarquistas en Murcia por cometer varios ataques con bombas”, El Español, 26/10/18. Utilizo esta por ser la más completa que he encontrado pero la noticia ha sido reproducida en más medios. Las negritas y cursivas son suyas.
[2] Pese a que había escrito a la autoridad competente solicitando cualquier otro destino, pues padezco de hemofobia (con e). Ni siquiera me dieron acuse de recibo...
[3] El NAFO es muy inestable. Un experto en explosivos del IRA voló por los aires mientras lo preparaba porque la pala con la que lo mezclaba dio en el suelo y saltó una chispa.
[4] En algunos países es obligatorio identificarse en un registro cuando se adquieren grandes cantidades, precisamente por la facilidad para convertirlo en explosivo. Ignoro cuál es la situación en España.
[5] Escribo extrema derecha porque lo dice la Wikipedia, porque últimamente hay unos cuantos medios empeñados en demostrar que la extrema derecha no existe, al menos en España.

miércoles, 1 de agosto de 2018

TERRORISTAS SIN TERRORISMO III: ¿FIN DE LA CITA?


“La Audiencia Nacional ha absuelto del delito de enaltecimiento del terrorismo, con una petición de dos años de cárcel, a los seis jóvenes entre 22 y 28 años del grupo anarquista vegano Straight Edge Madrid, de iniciales SXE MAD, detenidos en 2015. Uno de ellos, Juan Manuel Bustamante, alias Nahuel, llegó a permanecer en la cárcel durante un año y cuatro meses. La sentencia considera que debe primar la libertad de expresión y, si bien los fines del grupo son alterar la paz social y atacar las instituciones, no se ha podido acreditar su participación en hechos violentos[1]”.

La interpretación optimista sería que parece remitir la “caza de brujas” que, como todas las de su especie, se basa en que en el conflicto entre Fe y Razón triunfa siempre la Fe.
Incluso podríamos caer en la tentación de decir que remitió en cuanto apartaron de sus responsabilidades al nefasto Jorge Fernández Díaz y a su sacrificado escudero Ignacio Cosidó.  En ese caso sería una mala noticia que el flamante triunfador Pablo Casado, el de la boca tamaño Túnel de San Gotardo, haya decidido sacarlos del cubo de la basura y nombrarlos secretario de Interior y Libertades y portavoz del PP en el Senado, respectivamente.
Pero aquí se engaña quien quiere. Toda esta locura nació al calor de la masacre en la redacción de Charlie Hebdo[2], que aprovecharon el PP y el PSOE para dar un buen tajo a la molesta cuestión de las libertades bien cogidos del bracito. Cierto que entonces mandaba en el PSOE el catastrófico Pérez Rubalcaba, pero no parece que Sánchez se esté dando mucha prisa por enmendar el error.
Está de moda comentar frases pronunciadas en películas, hace poco criticaba el uso de una de Novecento que citaba un doctorando y hoy quiero traer yo otra. Como dice el personaje Philip Michael Santore en la película Estado de sitio de Costa Gavras: “Por más que los gobiernos cambien, la policía permanece”[3]. Que se lo pregunten al tal González Pacheco, más conocido como Billy el Niño...


Hablando de otra cosa

Un error reciente me da pie para comentar algo que no había explicado antes. Hace poco escribía que decidí desobedecer a la Academia y volver a acentuar solo cuando significa “sin compañía o sin ayuda”. Obviamente me equivoqué, esos son los casos en los que no se acentuaba. Lo correcto sería “cuando se puede sustituir por solamente”.
Soy consciente de que cometo errores. Las clásicas erratas, algún lío con fechas o nombres... No demasiado graves, aunque a mí me martiricen cada vez que los recuerdo, pero desde el principio decidí que no iba a retocar los artículos una vez publicados, salvo que sea en las primeras horas[4]. Si un lector me hace notar algún error o incongruencia no tendré problema en reconocerlo o, por el contrario, lo defenderé si creo que no es tal.
Una de las intenciones con las que nació esta página ¡que pronto cumplirá cuatro años! era la de servir como fuente para la autocrítica. En parte por eso se abría con aquella cita de Maquiavelo que hablaba de imitar a la Naturaleza, que es cambiante. Durante nuestra vida vamos cambiando de ideas pero no siempre somos conscientes de que lo hacemos. En mi caso me siento un privilegiado, llevo un registro de lo que opinaba sobre unas cuantas cosas con fecha y hora y si lo alterase sería como el tonto que hace trampas cuando juega al solitario.
Por otra parte es curioso que algunos errores clamorosos no se adviertan por muchas relecturas que uno hace en su ordenador y, sin embargo, en cuanto se ponen a vuestra disposición se hacen evidentes de tal manera que duelen los ojos al leerlos. La vida es un misterio...






[1] Íñigo Domínguez: “Absuelto de enaltecimiento del terrorismo el anarquista vegano que pasó 16 meses en prisión”. El País, 26/07/18. El artículo lo explica con más detalle pero me basta con el primer párrafo. Si a alguien le faltan datos, la serie comenzó aquí en marzo del 2017 y prosiguió en mayo del 2018.
[2] Je suis Charlie! Hacía tiempo que no lo escribía y me apetece volver a hacerlo. En un par de semanas se cumplirá un año de los atentados de Las Ramblas.
[3] Santore, interpretado por Yves Montand, es un trasunto de Dan Mitrione, un funcionario norteamericano que se ocupó de enseñar las bases “científicas” de la tortura a varios cuerpos policiales iberoamericanos. Fue secuestrado y ajusticiado por los Tupamaros en agosto de 1970.
[4] Es la razón por la que los textos suelen aparecer de noche. Entiendo que la mayoría de la gente está durmiendo y cuando los lea ya estará leyendo la versión “definitiva”.

martes, 28 de marzo de 2017

TERRORISTAS SIN TERRORISMO


El pasado día ocho leí que Juan Manuel Bustamante, Nahuel, ha salido en libertad provisional después de dieciséis meses en prisión preventiva, tras haber pasado por cinco cárceles internado en las condiciones más estrictas. Nahuel fue detenido en una de tantas brillantes operaciones que las diversas policías del territorio desarrollan contra el sanguinario terrorismo anarquista. Lo sorprendente en este caso es que no he leído la noticia en medios marginales, de esos que solo tienen un lugar disuelto entre el fango de Internet para publicitarse, sino en el mismísimo diario El País. La información la firma Íñigo Domínguez, que ya se había ocupado del caso en diciembre pasado. No seré yo quien le eche en cara los trece meses que tardó en enterarse del asunto porque el artículo es valiente, y más teniendo en cuenta dónde lo ha publicado[1].
Vayamos a la cuestión. El 5 de noviembre de 2015 el Cuerpo Nacional de Policía informaba sobre la “Operación Ice”, el arresto en Madrid de seis jóvenes que formaban parte del grupo terrorista anarquista Straight Edge (SXE por sus siglas) que, además, está formado por vegetarianos estrictos que rechazan las drogas y el alcohol[2]. El delito que se les imputaba era la quema de dos sucursales bancarias en 2013 y 2015.
¿Las pruebas?
El hecho de que apareciera en el lugar una pintada del grupo dos semanas antes, que colgaran en las redes sociales fotos de bancos con llamamientos a sabotearlos y que uno de los detenidos viva cerca de allí. A ello se suma que su ideología, sus proclamas en Twitter y Facebook contra la autoridad y los bancos, así como varios vídeos que publicaron en YouTube, pretenden “subvertir el orden constitucional”.
El material para explosivos hallado en los registros se compone de botes de humo, bengalas y petardos, “productos industriales de libre comercialización”, según concluye el informe policial. Si bien señala que la pólvora que contiene, “confinada en el recipiente adecuado tiene comportamiento explosivo” en un artefacto de fabricación casera[3]. ¿El problema? Aparte del hecho obvio de que lo que tienen y nada, pariente del Tío Ninguno, está el pequeño escollo de que en los delitos de los que se les acusa no se utilizaron explosivos.
Pero aún hay mucho más, y de bastante enjundia: Las sustancias confiscadas resultaron ser de cocina y limpieza, y “no son idóneas por sí solas para la elaboración de artefactos explosivos o incendiarios”, aunque los peritos señalan que podrían ser manipuladas para fabricar “bombas de humo”.(...) En un bote que contenía un líquido extraño ponía que era lombarda. El análisis concluyó lo siguiente: “Tras su estudio se desprende que se trata de un preparado de naturaleza acuosa, que por sus propiedades organolépticas y por su comportamiento frente a las variaciones del Ph podría ser un caldo de cocción de col lombarda”. Ahí queda eso. Difícil de superar...
Y aquí entramos en lo mejor, el formidable poder de razonamiento que destilan los informes policiales. Por ejemplo, lo que dicen sobre un botellín de cerveza vacío en el domicilio de uno de los arrestados: No tendría mayor relevancia de no ser por el hecho de que el colectivo se caracteriza por su rechazo al alcohol y las drogas, por lo que cabe pensar que el objetivo de tener ese botellín es con el único fin de realizar cócteles molotov. Irrefutable. Yo, que no soy abstemio, he usado botellas y botellines vacíos para poner flores, medir líquidos, envasar gazpachos o cremas o amasar empanadas[4], pero un abstemio solo puede usar para esos fines envases de agua mineral, zumos, infusiones o refrescos.
También el hecho de que este detenido guardara una caja de madera y una de metal con símbolos del grupo “lleva a pensar que es el encargado de la financiación de la organización”. Hay que ser tonto, de haber tenido una caja con el logotipo de Zara podía haber comparecido con esa prueba ante un tribunal y ahora sería dueño de la empresa de Amancio Ortega. Si es que no piensan... y una inapelable: Entre las pintadas atribuidas al grupo en los alrededores del banco atacado había también algunas de carácter feminista, induciendo a pensar que entre los autores se encuentra al menos una mujer.
En fin, el primer impulso es el de comparar sus capacidades deductivas con las de Sherlock Holmes y sería profundamente injusto. Más acertado sería equipararles a Augustus S. F. X. Van Dusen, conocido como “La Máquina de Pensar”, al que bastó que le explicasen las reglas del juego del ajedrez para derrotar al campeón mundial en su primera partida[5].
Lo cierto es que en esta extraña sociedad nuestra, para vender una mercancía por muy averiada que esté , solo se necesita encontrar un comprador y la jueza Lamela compró la historia entera. Lamela se ocupa también de otro caso de terrorismo posmoderno, el de la paliza a los guardias civiles de Alsasua[6].
Se dice que una imagen vale más que mil palabras. ¿Qué tal esa de hace poco más de un año, cuando los policías incautaban como prueba un cuchillo para acusar a los titiriteros? No tiene mucha importancia, porque lo que cuenta es la intención, pero el cuchillo lo empuñaba uno de los títeres y era de madera...
Intentaré ocuparme de la teoría sobre el terrorismo en fechas no lejanas porque tengo mucho leído y escrito, pero baste decir ahora que una de las dos condiciones necesarias para la existencia de terrorismo en la época en que imperaba el uso de la razón era la desproporción entre los fines planteados y los medios de que se disponía para conseguirlos. Raymond Aron lo sintetiza magníficamente: “Acciones violentas cuyos efectos psicológicos no guardan proporción con su resultado puramente físico”[7]. ¿Cómo casa esto con unas acciones que no recibieron atención en ninguno de los medios principales, aunque hubieran sido cometidas por el grupo al que se acusa? En el peor de los casos deberían ser legalmente equivalentes al delito cometido por quien quema el coche del vecino con el que mantiene una disputa.
Es una perversión del razonamiento que explica muy claramente el abogado Eduardo Gómez Cuadrado: “Se introduce también de esta manera, sin tapujos, el denominado “derecho penal del enemigo”, por el cual se sanciona no tanto por el hecho cometido sino por la condición del que lo comete. Así, se puede dar la circunstancia de que el incendio de una sucursal bancaria sea considerado terrorismo solo si lo comete, por ejemplo, un anarquista, pero no si lo lleva a cabo un jubilado afectado por la venta de preferentes”[8]. Como en la guerra, una vez identificado el enemigo no hace falta esperar a que te dispare para tener la excusa de la legítima defensa. Disparas tú primero por si acaso, sabiendo que nadie te va a decir nada porque es el enemigo. Los “demócratas” presumían de que todas las ideas se podían defender si no se usaba la violencia, pero habrá que poner la frase al día para incluir en ella la posesión de un bote de caldo de cocción de col lombarda.
Lo sorprendente es que después de mantener dieciséis meses en la cárcel al malvado Nahuel, la jueza Carmen Lamela ordena su puesta en libertad provisional. La madre de otro detenido declaraba no entender nada: La resolución no responde a ninguna petición previa: la misma magistrada que lo ha mantenido tantos meses alegando falta de arraigo, ahora dice lo contrario. Nos ha sorprendido. No sé si se ha dado cuenta de lo desproporcionado de la medida o del agravio comparativo después de dos semanas viendo cómo dejan en libertad sin fianza a Urdangarín, Rato, Blesa y compañía.
No, hombre, no. ¿Cómo va a ser por eso? Un detenido en régimen FIES no obtiene la libertad de la noche a la mañana por una razón tan frívola. Será que habrá recibido informes de peritos que certifican que hay abstemios que utilizan botellines de cerveza para crear hermosos jardines japoneses o que la col lombarda solo produce meteorismo si se ingiere[9].




[1] Es una gran suerte que Íñigo Domínguez no necesite presentar el certificado de buena conducta para hablar de terrorismo. A diferencia de tantos de sus colegas que se hicieron expertos en ETA sin salir de Madrid esos que pronunciaban jaika y seji cuando leían Haika y Segi , Domínguez fue periodista en el País Vasco cuando los periodistas eran objetivo prioritario de ETA. Cuenta sus vivencias en un artículo muy recomendable: “Viviendo con los etarras”, publicado en Jot Down en setiembre pasado y disponible en Internet.
[2] Esto no es ninguna novedad. Figuras míticas del anarquismo eran abstemios y no fumadores porque consideraban que semejantes adicciones eran cortapisas a la libertad. Simultáneamente, otras corrientes anarquistas (sobre todo las ligadas a tendencias artísticas) han impulsado el uso de sustancias como estimulantes de la conciencia más allá de las reglas que nos encierran. Ambas interpretaciones coexisten desde que el anarquismo empezó a tomar forma.
[3] De esto deberían tomar nota los cazadores. Que jamás se les ocurra mirar mal a un policía...
[4] Y debo decir que sustituyen con gran ventaja al clásico rodillo de madera. En este caso deben ser “litronas” o de vino. Son preferibles las últimas por su cuello más largo y regular, que permite un agarre más cómodo.
[5] También ha sido traducido como La Máquina Pensante (el original es The Thinking Machine). Como curiosidad, su autor, Jacques Futrelle, fue una de las víctimas del Titanic.
[6] ¿Casualidad? No conozco los detalles del caso pero tengo leído que algunas veces se elige la fecha de presentación de la denuncia de acuerdo con el calendario de guardias de los jueces de la Audiencia Nacional. Otra curiosidad: una de las personas que más hizo porque se incorporase el neologismo jueza fue Manuela Carmena, cuando ejercía como tal.
[7] Para quien no le conozca, Raymond Aron era un hombre muy de derechas, pero también inteligente y culto.
[8] Y que conste que su artículo no está inspirado por este caso concreto, pero la maniobra es tan burda y ha sido tan explotada que todo el que es consciente de hasta qué límites hemos retrocedido en la cuestión de la libertad individual acaba pensando siempre en estos ejemplos tan zafios.
[9] Los artículos mencionados aparecen por orden de cita. Íñigo Domínguez: “Cómo se monta un nuevo “grupo terrorista””, El País, 18/12/16 (Recomiendo su lectura porque he tenido que dejar fuera muchas cuestiones interesantes por falta de espacio, aunque de alguna me ocuparé pronto), Eduardo Gómez Cuadrado: “El Golem antiterrorista”, CTXT, 16/01/17 e Íñigo Domínguez: “La juez deja libre al anarquista vegano acusado de terrorismo”, El País, 08/03/17 (El primer título fue ligeramente distinto: “En libertad el anarquista vegano acusado de terrorismo”). Más recientemente el asunto ha conseguido espacio en otro medio muy poco sospechoso de connivencia con el terrorismo: Juan Soto Ivars: “Quemad a ese anarquista, ¡es una bruja!” El Confidencial, 22/03/17.

martes, 14 de junio de 2016

EL MAL Y EL BIEN

Ayer algunos disfrutaban con una paradoja. ¿Qué postura debía tomar Donald Trump ante la masacre en el club homosexual de Orlando?
Hubo quien lo escenificó, una cosa del tipo homosexuales muertos. Bien. Hispanos muertos. Bien. Muertos por un musulmán. Mal. Pertrechado con un montón de armas. También mal.
Sí, desde luego, la ironía es un arma magnífica para luchar contra alguien que tiene las ideas tan desviadas. Y los poetas de la época de Quevedo hubieran hecho maravillas con su aspecto físico, en especial con sus aderezos capilares.
Esto era lo que se reflejaba en el espejo del Mal, pero ¿qué reflejaba mientras tanto el espejo del Bien?
Tengo la gran fortuna de vivir muy cerca de la plaza Sant Jaume de Barcelona, a dos pasos del ayuntamiento, de modo que es muy difícil que por una u otra causa no pase por delante de ella. Pues bien, el domingo, el día de la matanza, en la balaustrada se mostraba la eterna pancarta de REFUGEES WELCOME que, como dijo uno de los comentaristas habituales de la ultraderecha mediática, tiene más letras que refugiados acogidos[1]. El lunes apareció una bandera del arcoiris con un crespón negro, pero la pancarta de REFUGEES WELCOME  había desaparecido. Hoy martes era la bandera multicolor con crespón la que ya no estaba. Y volvía a estar la pancarta.

Ella sabrá qué le habrá sugerido su mente para disponer estas órdenes...




[1] Se refería al Ayuntamiento de Madrid, pero creo que para Barcelona también sirve.

jueves, 28 de enero de 2016

APROVECHANDO QUE EL SENA PASA POR PARÍS...


Nota previa: Fiel a mi costumbre de no enredarme en cuestiones semánticas, aquí llamaré terrorismo a lo que los periódicos más difundidos del mundo entienden por terrorismo. Que cada quien aplique sus propios filtros y correcciones.

Según un artículo reciente[1], se han producido más de dos mil setecientas operaciones antiterroristas en Francia desde que el presidente francés declaró el estado de emergencia tras los ataques del 13 de noviembre pasado, lo que da una media de más de cincuenta al día. Sin embargo, los resultados no se corresponden con la magnitud de los esfuerzos. Ante semejante despliegue se tendría que haber garantizado la celebración de actos que han acabado suspendidos por miedo, alguno de ellos demasiado simbólico como para que no se entienda su suspensión como una debilidad demasiado evidente.
Pero hay más. Registros domiciliarios, clausuras arbitrarias de asociaciones y restricción del derecho de reunión, todo ello sin necesidad de comunicárselo a un juez. Puedes quejarte ante un tribunal, pero solo después. Como recuerda el artículo, con las leyes existentes nada impidió a Hollande decretar el estado de emergencia el 13 de noviembre ni prorrogarlo hasta el 26 de febrero, pero quiere más. Reformar la constitución para facilitar la declaración del estado de emergencia y eliminar impedimentos legales a las acciones del gobierno bajo el estado de emergencia, que incluyen registros sin orden judicial y detenciones preventivas, así como despojar de la nacionalidad francesa a nativos convictos de terrorismo, lo que recuerda demasiado a aquello de implantar la pena de muerte para disuadir a los terroristas suicidas[2]...
Hollande ha decretado que Francia está en guerra y, en cierto modo, ha acertado. Las solicitudes para  ingresar en el ejército se han disparado después de los atentados, aunque no se ha dicho nada parecido de la policía, parece que ha calado la visión de una guerra entendida como guerra convencional, de las que se libran con ejércitos[3]
Una brevísima historia de la lucha moderna contra el terrorismo debería comenzar con la incapacidad del ejército inglés para derrotar a la EOKA del coronel Grivas en Chipre, en los años cincuenta. Las tácticas militares de los ingleses nada valían contra un enemigo que no se comportaba como preveían sus reglamentos y las amenazas y la aplicación de la fuerza solo servían para incrementar el apoyo a su causa. Poco después Francia tuvo que hacer frente al FLN argelino y como aún se movía con esa vieja lógica, descargó el peso de la lucha sobre el ejército, en especial los temibles paracaidistas[4], que combinaron lo que se podría definir un acierto estratégico con un enorme error táctico. El acierto fue darse cuenta de que la clave para derrotar al FLN consistía en reunir la máxima información posible sobre el enemigo a batir y el error, conseguirla mediante el empleo sistemático de la violencia, con la tortura como su método básico. Desarbolaron al Frente en la capital, pero no pudieron detener el proceso de independencia, al que alimentaron indirectamente con su brutalidad[5]. Tuvieron que pasar dos décadas para que el general de los carabineros italianos Alberto Dalla Chiesa diera una lección de cómo se podía derrotar al terrorismo sin recurrir a lo que luego se llamó eufemísticamente atajos. Dalla Chiesa decía que para derrotar a las Brigadas Rojas había que llegar a pensar como ellos, es decir, había que reunir toda la información posible y saber interpretarla. No cabe duda de su aplicación magistral. Aún hoy, los antiguos brigadistas se preguntan cómo fue posible que de sus filas saliera un porcentaje tan enorme de arrepentidos y disociados y la única explicación lógica es que cuando se conoce al enemigo como a uno mismo, se le puede golpear donde más le duele.  Su victoria sobre las Brigadas Rojas es modélica por haber sido hecha sin porquerías y el gobierno italiano se lo recompensó mandándole a combatir a la mafia siciliana sin la protección adecuada. Apenas duró unos meses, claro, y muchos italianos piensan que fue precisamente su obsesión por reunir información lo que le perdió, pues suponen que llegaron a su conocimiento muchos datos molestos[6]...
La receta de Dalla Chiesa sigue teniendo validez hoy. Parece obvio repetirlo pero la información es la clave de las victorias. Por eso, entre las medidas disparatadas que han pedido loa cuerpos policiales y los servicios de inteligencia, está la de poder intervenir a su albedrío los servicios de mensajería instantánea. ¿De verdad necesitan acceder a ellos? ¿Cuánta gente necesitarían para seguir la pista a las decenas de millones de mensajes que se emiten a diario?
No. La lección más dolorosa que proporcionó la comisión oficial que investigó los atentados del 11S fue que se disponía de toda la información para haberlos evitado, pero cada servicio  la guardó para sí en lugar de ponerla en común. De modo que todo el mundo tenía alguna pieza clave del rompecabezas, pero nadie tenía acceso a la imagen completa. Seguía en vigor y probablemente aún sigue, pese a la dolorosa lección , el lema que Francis Bacon puso por escrito por primera vez, “La información es poder[7]”.
No, la receta es la que ha funcionado siempre: sobornar o chantajear a los elementos más débiles, seguir la pista de las armas utilizadas, infiltrar agentes en los puntos sensibles y vigilar los lugares “calientes”. No hace falta más. Pero claro, hace falta gente que sepa árabe, por ejemplo, y eso obliga a un esfuerzo suplementario.
Por cierto, magnífica la portada del número de aniversario de Charlie Hebdo...






[1] “France’s diminished liberties”, International New York Times, 05/01/16, p. 6.
[2] Y el propio New York Times recuerda que Hollande junto con su partido , se opuso cuando Sarkozy propuso la misma medida.
[3] A diferencia de Afganistán, donde Osama Bin Laden era un mero invitado del régimen talibán, o Irak, que no tenía nada que ver con el 11-S, el Estado Islámico controla un territorio bien definido. Sí, por supuesto, existe el riesgo de que mueran civiles, pero aún estamos por ver la primera guerra en la que no mueran civiles. Por cierto, según dicen los medios, las solicitudes para  ingresar en el ejército francés se han multiplicado por diez. Parece que hay ganas de ajustar cuentas...
[4] En sus filas formaba entonces un don nadie llamado Jean – Marie Le Pen.
[5] Aprovecho aquí para recomendar una película, La batalla de Argel, de Gillo Pontecorvo (1966) que es una sobria recreación del desmantelamiento del FLN en la capital argelina y que se podría definir como un “documental con actores”. Su Operación Ogro (1979) es decepcionante porque en ella se toma muchas más libertades. Aun con eso, la secuencia del atentado contra Carrero está tan bien resuelta que ha sido reproducida innumerables veces, de tal manera que en estos tiempos de confusión no descarto que haya quien crea que se trata de imágenes originales.
[6]Como anécdota, hace poco he encontrado una especie de eslabón intermedio entre los paracaidistas franceses y Dalla Chiesa. El entonces capitán del ejército uruguayo Luis Agosto, que tenía obsesión por reunir los “papelitos” que encontraban a los tupamaros detenidos, lo que le permitió reconstruir infraestructuras, organigramas y todo tipo de lazos. Pero utilizaba la tortura, aunque una tortura “moderada”; presume de que nadie se le murió en la bañera, que era su método. El tacho, que dicen por allá. Desde luego, visto en contexto era un gran avance, pues la policía uruguaya utilizaba la tortura como técnica desde siempre y solo al comisario Otero hoy famoso pero al que nadie hizo caso entonces , le dio por reunir información. Tampoco resulta presentable, aunque también es cierto que la mayoría de tupamaros que pasaron por sus manos hablan bien de él, muchos de ellos por comparación con lo que vivieron en otros cuarteles,  lo que da lugar a reflexiones interesantes de las que me gustaría ocuparme en el futuro. Su historia se relata en un libro curiosísimo, Leonardo Haberkorn: Milicos y tupas, Fin de Siglo, (¿Montevideo?), 2011.
[7] Ahora ha llegado al castellano una expresión curiosa, “comunidad de inteligencia”, que es una traducción literal de una expresión inglesa. Es absolutamente engañosa. Si por algo se caracterizan los servicios de inteligencia es por guardarse la información para ellos solos y no compartirla, salvo que les obligue un juez.

martes, 16 de diciembre de 2014

TODO SE PIERDE...

Escucho en Catalunya Informació que ahora mismo hay una operación policial, aún abierta, contra el terrorismo anarquista. De momento, once detenidos en Cataluña y catorce registros, incluido uno en Madrid. Del Casal de la Muntanya de Gràcia se han llevado ordenadores, libretas y “mucho material eléctrico”.
En tiempos, cuando detenían a un comando terrorista, las fuerzas del orden exhibían una mesa con decenas de kilos de explosivos, detonadores, cordón detonante, mechas, algún fusil ametrallador, metralletas o subfusiles (nunca he tenido clara la diferencia), pistolas, ollas a presión, tornillería que podía servir de metralla y dinero en efectivo.
Hoy se detiene a una célula islamista y se muestra un zulo vacío pero que había contenido explosivos hasta hacía muy poco, porque “los perros se han puesto muy nerviosos al acercarse” o a un peligroso grupo anarquista que habría colocado una bomba en la basílica de El Pilar y, si no recuerdo mal, en la mesa había unos cuchillos de cocina como los que supongo tendrá Jorge Fernández Díaz en su casa. (Si recuerdo mal es que no había ni eso).

Uno tiende a considerar que la lucha antiterrorista ha perdido mucho brillo con el tiempo...