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miércoles, 27 de septiembre de 2017

AGARRARSE A UN CLAVO ARDIENDO

El otro día mostraba mi extrañeza ante ese fenómeno de los independentistas que no eran nacionalistas, esos que quieren la independencia para cambiarlo todo de arriba abajo aunque esa posibilidad no figure ni en la letra pequeña del contrato independentista que conocemos.
Pues bien, tengo comprobado hace tiempo que, por alguna razón diabólica cuya comprensión se me escapa, las malas ideas viajan mucho más rápido que las buenas y esta ha logrado atravesar el Ebro en los últimos días con mínimas adaptaciones. Extendida por Podemos, pero no sólo por ellos, circula la idea de que hay que apostar por el referéndum[1] porque provocaría un cataclismo que permitiría acabar con el “régimen del 78”.

Aquí haré un pequeño inciso[2]. Quizá suene retórico o abstracto pero no me gusta eso de impugnar la Santa Transición. Por una parte transmite la ilusión de que el pasado se puede enmendar, como si pudiera echarse atrás el calendario y corregir los errores. Y de paso, presentarse como una “versión buena” de los actores de entonces. Si Albert Rivera tiene un trastorno de personalidad  que le hace creerse la reencarnación de Adolfo Suárez, Pablo Iglesias[3] vendría a ser una versión mejorada de un Felipe González setentero que no hubiera hecho renegar al PSOE del marxismo chantajeándolo con una dimisión que no se creía ni él. Agua pasada no mueve molino, pero aquí subyace una cierta forma de pensamiento mágico. Si vamos a la raíz del Mal, que es el orden constitucional del 78, y la abolimos por consenso o por decreto, automáticamente triunfará el Bien.

Pues no. Las cosas mejorarían si se presentara un programa mejor y se dispusiera de los medios para hacerlo cumplir aunque fuera mediante el uso de la fuerza, pues tener el poder no significa otra cosa que disponer de la fuerza. Pero ese programa alternativo no aparece por ningún lado, se supone que se dará por sí mismo una vez pongamos en fuga al malvado Rajoy.
Alguien lo ha sintetizado muy bien en un texto dado a conocer hoy: al “crack económico se ha sumado la crisis política, institucional, social y territorial” por lo que considera que “las grietas del régimen del 78 resultan evidentes”. E incluso destaca que el proceso catalán es la realidad principal que puede quebrar ese régimen”.
De todos los textos que he leído, este es el que mejor condensa esta idea de que la independencia catalana conlleva aparejada la caída del régimen del 78.
Mentiría si dijera que no me ha sorprendido su autoría. Es el último comunicado de ETA[4].

Mientras se cocía el régimen del 78, ETA entrenaba y armaba al primer comando operativo de Terra Lliure. Frederic Bentanachs, uno de los supervivientes, suele recordar que su instructor Txomin Iturbe[5] les dijo que en tres meses estarían muertos, presos o huidos.
Mira por dónde, esta profecía sí se cumplió.








[1] O sea, por el triunfo del voto afirmativo, pues nadie contempla la otra posibilidad.
[2] En los próximos meses me gustaría dedicar espacio a cuestiones de teoría política. Espero que no sea una de tantas promesas incumplidas en estos ya casi tres años. En mi descargo he de decir que si no las he cumplido, tampoco las he olvidado y me suelen atormentar de vez en cuando...
[3] Que no se llama Pablo Iglesias por casualidad, como dijo una vez...
[4] Aitor Ubarretxena: “ETA pide para Euskadi un proceso independentista como el catalán”, El Periódico, 27/09/17. Las negritas y las comillas son suyas.
[5] La otra era María Dolores González Cataráin, Yoyes, ejecutada por ETA en la década siguiente por botiflera.

jueves, 20 de abril de 2017

TERRORISMO SIN TERRORISTAS





Cassandra ha sido condenada a un año de cárcel, siete de inhabilitación, un año de privación de derecho al voto y  pago de las costas procesales por hacer chistes sobre el asesinato de Carrero Blanco. Tratándose de una estudiante de veintiún años, la inhabilitación y el pago de las costas suenan especialmente dolorosos. Supongo que es el objetivo...
Por supuesto, aquí hay que dejar de lado el sentido común, la lógica y demás conceptos, que más fastidian que ayudan. Por ejemplo, ¿de qué sirve recordar que ese crimen cometido hace cuarenta y tres años está más que prescrito? Por no decir que ninguno de sus autores fue juzgado por él, pues fue cubierto por la Amnistía del 77 que decía literalmente que “Quedan amnistiados todos los actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado, tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día quince de diciembre de mil novecientos setenta y seis”. Obviamente, el propósito era dejar a salvo los crímenes cometidos en nombre de Franco, pero ni aún entonces podían permitirse la alegría de perdonar solo esos. Quizá hoy sí, quién sabe...
Alguien ha recordado muy oportunamente que Tip y Coll hicieron un chiste similar sobre Carrero en 1984. Para quien no les conozca, Tip y Coll eran entonces los humoristas más conocidos y apreciados en España. Tip era votante reconocido de AP (que pocos años después se convirtió en el PP) y Coll del PSOE (que, por lo que leo, no ha condenado formalmente la sentencia pero ha pedido, medio en sordina, un cambio legal. Amagar y no dar, como siempre...). Tanto el PSOE como AP callaron la boca[1].
Hay otro punto muy importante, y es que muchos de los hipócritas que se han rasgado las vestiduras no creen que realmente ETA matase a Carrero sino que a lo sumo fue un peón ciego en una operación mucho más amplia, pero sobre ese punto me ocuparé en breve[2].
Tanto da. Ahora llega la hora de la venganza sobrevenida.
¿Contra quién? Me guardaré mucho de jugar al psicoanálisis pero cualquiera diría que están tratando de enmendar, cuarenta años después, la cobardía intrínseca y los politiqueos infames de un Adolfo Suárez ejemplo de Ciudadanos , y su UCD de la que el PP se declara heredero , que no eran capaces de enviar un solo representante del gobierno a los funerales tan habituales entonces en el País Vasco. Por si alguien piensa que me estoy excediendo en mi apreciación, reproduzco una cita del hijo de Luis Carrero Blanco: “lo más duro que he vivido en mis ochenta y un años es que Adolfo Suárez indultara a los asesinos de mi padre”. Le dolió más que el asesinato. Lógico. Suárez había hecho la pelota a su padre hasta caer en la categoría de la infamia.  No paró hasta conseguir un apartamento vecino a los que ocupaban Camilo Alonso Vega y Carrero Blanco en su veraneo: “Durante tres veranos someterá al ministro de la Gobernación [El tal Camilo, conocido como “Camulo” por su gran capacidad de razonamiento] a un asedio agotador. Desde la misa de la mañana hasta la última copa de la noche, Adolfo será para el ministro el más servicial de los amigos. De aquella época es la frase atribuida a la señora Pichot, esposa de Carrero Blanco, señalando que «Suárez no dejaba a mi marido ni a sol ni a sombra». Derrochando esas dotes de excelente relaciones públicas y confiadísimo amigo, Adolfo iba a tejer una amistad que le permitiría el tuteo con Camilo y con el almirante Carrero, un hombre a quien no tuteaban ni sus compañeros de escalafón. Las anécdotas sobre esta etapa pertenecen más a la picaresca hispana, de larga tradición literaria y política, que a la historia”[3].
La nieta de Carrero Blanco ha publicado una carta que es un ejemplo de valentía y nobleza.
Da igual. ¿Qué importa que entre las verdaderas y únicas víctimas en este caso unas no quieran que paguen quienes no han tenido nada que ver y otras pedir cuentas a quien no se portó bien con ellos?
Porque no fueron ellos al juzgado, fue la Guardia Civil quien denunció por su cuenta, sin que ningún ciudadano hubiera formulado acusación alguna. Lógico, teniendo en cuenta que el círculo que conoció los tuits de Cassandra era reducidísimo antes de que se cursara la denuncia.
Y es que las últimas reformas legales nos han dejado en un estado de indefensión total: “las posibles repercusiones de la reforma de 2015, más allá de los primeros casos que estamos conociendo, son potencialmente gravísimas. Las novedades que introduce la reforma son de un alcance extraordinario, y pueden llegar incluso mucho más allá de lo que se ha visto hasta ahora: piense que se introduce hasta el delito de colaboración con el terrorismo por imprudencia; se ha llegado más lejos que en ningún otro ordenamiento occidental a la hora de incluir delitos extraordinariamente vagos y que pueden aprehender comportamientos de lo más variado”[4].
Hay muchísimas materias de las que ocuparse pero solo me ocuparé brevemente de dos, la ampliación del concepto de ofensa frente a la libertad de expresión y la de la capacidad de perseguir.

Ofender sin pretenderlo
Sobre este punto no cabe insistir demasiado. Es fruto de los esfuerzos, no diría conjuntos pero sí concurrentes, de la derecha misionera y la izquierda limosnera: “estamos entrando en una dinámica absurda en la que todo lo que ofende merece ser prohibido. La derecha rancia y la nueva izquierda se dan la mano al hacer prevalecer el derecho a no ser ofendido frente al derecho de la libertad de expresión (...) Sin libertad de expresión, lo único que conseguimos es que haya gente que se sienta perseguida, no que cambie de ideas.
Cuando no compartimos una opinión, no debemos prohibirla, sino refutarla. De lo contrario, dejaremos que crezca un malestar silencioso que puede estallar en cualquier momento”.
Este comentarista sí parece haber sacado una lección de la victoria de Donald Trump. César Strawberry, condenado por unos chistes sobre Carrero tras haber sido absuelto en primera instancia, se muestra contrario a las prohibiciones al autobús de Hazte Oír[5].

Todos sospechosos
Un abogado en ejercicio habla sobre una situación anterior a la entrada en vigor de las últimas reformas legales: “Un indicio de la magnitud de este problema es, a mi juicio, la cantidad de sentencias condenatoria por delitos contra el orden público, [atentado o resistencia a agente de la autoridad] que en el año 2014 ascendieron a 13.475, lo que supone que las condenas por estos delitos ocupan el quinto lugar, sólo por debajo de los delitos contra la seguridad vial (96.698), las lesiones (34.316), los robos (30.815) y los quebrantamientos de condena (14.180), pero por encima de delitos tan comunes como el tráfico de drogas (12.851), los hurtos (11.606), las estafas (9.166) o las falsedades documentales (7.017).
No es posible conocer cuántos de los procesos judiciales por delitos de atentado o resistencia a agente de la autoridad tienen su origen en la efectiva comisión de estos delitos, y cuántos son consecuencia del ocultamiento de una previa actuación policial irregular, pero si entre las funciones de la policía está la prevención del delito, y resulta que los delitos de atentado y resistencia a los agentes de la autoridad ocupan un lugar tan relevante en las estadísticas judiciales, lo que sí parece claro es que, en tales términos, la policía no es parte de la solución, sino del problema”[6].
Pero la situación se ha disparado desde que la mordaza se ha convertido en la norma y la sospecha en la actitud natural. Supongamos que hacemos una clasificación sobre los territorios socialmente más conflictivos de España: ¿en qué lugar quedaría la comunidad autónoma de Cantabria, antigua provincia de Santander?
Pues aquí va un dato que se ha difundido muy poco: “Más allá del caso Preguntar no es delito, Cantabria es el territorio del Estado que ostenta el récord de sanciones tramitadas desde la entrada en vigor de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como Ley Mordaza: 3.320 expedientes entre el 1 de julio de 2015 y el 28 de enero de 2016”[7]. Si la población total de Cantabria era de 582.206 habitantes en 2016, eso totaliza un 0,57% de la población denunciada en medio año y hablamos de Cantabria, no de Guipúzcoa. Ni Orwell lo hubiera imaginado...
Pero así están las cosas.

Una opinión de hace tiempo
Iker Gallastegi al parecer bautizado Manuel , pertenece a una de las familias históricas del independentismo vasco. Hijo de Eli Gallastegi, que comandaba una de las dos facciones en las que se dividía el PNV antes de la Guerra Civil. Frente a la posibilista, que hoy podríamos llamar autonomista, la suya era ferozmente independentista y antiespañola. Iker Gallastegi fue militante de ETA en su juventud y padre y tío de notorios etarras, entre ellos Leixuri o Irantzu Gallastegi, esta condenada por el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.
Sucedió que en 2006 Tele 5 hizo un reportaje sobre el asesinato de Miguel Ángel Blanco y fueron a preguntarle. Gallastegi, de 83 años entonces, estaba echando la partida con los amigos en un bar. Supongo que se habría tomado algún pacharán y a las preguntas de los periodistas al viejo se le calentó la boca y respondió cosas como “¿Por qué nosotros vamos a pedir perdón? ¿Porque hemos matado a unos enemigos de nuestro pueblo?”.
Fue denunciado por el Foro de Ermua y juzgado y condenado por la Audiencia Nacional a un año y tres meses de prisión y siete años y tres meses de inhabilitación, pese a estar jubilado.
Pero hubo una voz discordante. Alguien escribió un artículo que terminaba así: “me provoca un hondo desprecio la caza del fanático cuando es guiada por la venganza combinada con otro fanatismo, aunque sea el de la ley. Y cuando, además, es tan fácil y barato, porque bastaría con prodigar entrevistas televisivas a padres y abuelas de etarras para llenar las cárceles, si eso es lo que se pretende. En fin, unos cuantos demócratas demasiado nuevos deberían aprender que la libertad no se defiende fusilando a la madre de Cabrera”.
El autor del artículo era Jon Juaristi y se publicó en ABC[8].



[1] Cito sin haberlo leído, en contra de mi costumbre. Me baso en una fotografía de una página. Carrero Blanco dice: “De todos mis ascensos, el último fue el más rápido”. El libro es TipyColl-orgía. Lo han fechado en 1984 pero según una página que lo vende, habría sido publicado por Círculo de Lectores en 1983.
[2] En la primera redacción había escrito “una operación de altos vuelos”, pero luego me he dado cuenta de las implicaciones de la frase y rectifico oportunamente. Líbreme el Cielo de hacer uno de esos chistes sobre el Almirante que tan caros se pagan hoy... Ni por asomo.
[3] Gustavo Morales: “Entrevista al hijo de Carrero Banco: “Lo más duro que he vivido en mis 81 años es que Adolfo Suárez indultara a los asesinos de mi padre””, alertadigital.com, 03/01/12. La cita en Gregorio Morán: Adolfo Suárez. Ambición y destino, Debate, (Barcelona), 2009, p. 409.
[4] Manuel Cancio Meliá: “La banalización del terrorismo en España: La Ley y (algunos) jueces”, eldiario,es, 03/03/17. Me gustaría ocuparme más a fondo de lo que dice este artículo. Corro el riesgo de volverme monotemático pero es que la situación es terrible...
[5]José Saturnino Martínez García: “La libertad de expresión en serio”, eldiario.es; 03/03/17 y Gonzalo Cortizo: “César Strawberry, sobre Hazte Oír: “No estoy de acuerdo con que la policía inmovilice un autobús por un cartel””, eldiario.es, 01/03/17. Aunque se le ha pintado como un idiota con mal gusto, César Strawberry demuestra ser un artista inteligente y con criterio.
[6] Jaime Montero: “Cuando la Policía es parte del problema”, Público, 24/01/17. Los subrayados son suyos. Recomiendo vivamente la lectura del artículo porque he tenido que dejar fuera la mayor parte de su argumentación por falta de espacio, solo reproduzco los dos últimos párrafos.
[7] Nando de Diego: “Nou joves s’enfronten a 42 anys de presó per una protesta a la universitat de Cantàbria”, Directa, 23/01/17. La traducción es mía.
[8] Jon Juaristi: “Fanatismos”, ABC, 14/06/09. Lo de la madre de Cabrera alude a que los liberales de Espartero fusilaron a la madre del carlista Cabrera. Como curiosidad, las declaraciones de Gallastegi están tomadas de la página de Hazte Oír, los del autobús.

lunes, 26 de diciembre de 2016

EL CASO DE LA LOTERÍA





Cuando leyeron  en la cuenta oficial del PSOE que “muchos trabajadores/as de la casa en Ferraz han sido agraciados con el gordo de Navidad no lo podían creer. Menos aún cuando uno de ellos sacó el décimo del bolsillo y comprobaron que no coincidía una sola cifra con el número del primer premio. El suyo era el 91.674 y el que habían dicho en la radio era el 66.513.

Si ya te digo yo que estos de la gestora no sirven ni para tomar por culo.
Que no, hombre, que no puede ser. Una cosa así es mucha cagada. Además, ¿para qué iban a mentir?
Sí, claro, como en política no se miente...
Pero siempre es para sacar algo o para evitar males mayores pero tú me dirás qué ganan haciendo el ridículo de esta manera. Además, en la radio han dicho que el Gordo se ha vendido en la administración del Paseo de la Esperanza y ahí es donde se compra siempre.
Todo lo que tú quieras, pero no es este.
¿Sabes lo que te digo? Voy a dar una vuelta por los pasillos a ver si me entero de algo...

Pues se ve que a los que fueron a comprarlo, como se llevan el número entero que es una pasta, el lotero les regaló cinco décimos y esos son los que han tocado.
Sí, coño, es una pasta pero es nuestra pasta, no la ponen ellos de su bolsillo. Lo que sea que haya tocado es a repartir. Espera que saco el teléfono y hago la cuenta, si son cinco décimos...
Cinco décimos que se sepa, igual son más.
Sí, ya, bueno, pero ahora no hay forma de saberlo, pongamos cinco. A cuatrocientos mil euros, dos millones en total. Hay que quitar el veinte por ciento que se lleva Hacienda pero lo calculamos en bruto, que es más fácil. Hay unos quinientos trabajadores, saldría a unos cuatro mil euros por cabeza. Es una buena extra.

Pues si no quieren explicarse por las buenas que se expliquen por las malas. Me voy a Prensa y les voy a decir que hagan un par de llamadas a los periódicos. Verás tú cómo no les quedan más cojones que explicarse cuando el móvil no les deje de sonar. Y si en Prensa no tienen cojones de llamar, que me den los números que ya llamo yo...
Vale, pero no te calientes tanto, que a ver si te va a dar algo.

Los de Administración. Que el lotero les regaló los décimos y callados como putas.
¿Administración no lo lleva Goyo Martínez?
Sí, el Goyito, el que fue jefe de gabinete de Rubalcaba. Pues dicen que se ha quedado un décimo él, otro el director financiero, el otro nosequién y los otros dos a repartir entre los curritos de la oficina.
Eh, tú, que a esos les debe tocar a cincuenta mil por cabeza así por encima.
Pues no os perdáis lo mejor, ahora el Goyo dice que se lo han robado y ha ido a poner denuncia a comisaría.
Sí, ese lo que tiene es más miedo que vergüenza, por lo visto había cambiado participaciones con otros.
Lo querrá todo para él.
Berlanga puro.

Hay compañeros que quieren quemar Ferraz. Vamos a ver en qué queda porque el lío sigue.
Yo tenía que salir pronto hoy pero a ver quién se va con la que se está montando...
  Te parecerá raro, nos hemos comido dos ERE y una suspensión temporal y cuando parece que por fin pillamos algo, toma...
Bien que nos la han clavado.
Pero si se creen que esto va a quedar así, lo tienen claro.

Que han dicho que en lo del vino obrero estaba el Alfonso Guerra.
¿Y llevaba el casco y el mono o se ha traído el traje de pana?
Calla, que han contado que cuando se ha enterado del tema se ha agarrado un rebote de la leche y se ha pirado...
¿Rebote de la leche o que no quería estar en medio por si le caía alguna?
Yo lo que me han contado...

¡La gestora ha sacado un comunicado! Os lo leo, que lo tengo aquí: “El PSOE como organización no administra, distribuye o gestiona Lotería de Navidad. Son los propios trabajadores y trabajadoras los encargados de la administración, distribución y gestión del número jugado (91.674), que no ha resultado premiado en el sorteo”.
Vamos, que se lavan las manos...
Esperad, que también han dicho que el juego de la lotería se “auto-organiza” fuera de “la estructura del partido y tiene que ver con la esfera privada”. Por tanto, la dirección provisional del PSOE descarta tomar medidas.
Se autoorganiza fuera de la estructura del partido y tiene que ver con la esfera privada repitió uno con voz de papagayo , hay que joderse, cómo hablan estos tíos, parece que se ha tragado un libro de marketing.
¡Qué dices un libro, una biblioteca entera! Si parece el Florentino cuando presenta las cuentas del Madrid en la asamblea...
Carcajada general

¿Y al final qué?
Pues nada en claro, va a haber una reunión del comité de empresa.
Pues ya ves tú, el miedo que le tienen esos al comité de empresa.
Hay gente que dice que esto no puede quedar así, que hay que ir al juzgado.
Sí, y cuando nos den la razón ya habrá prescrito y se lo habrán fundido en langostas.
Pues mira, que revienten.
¿Y los de arriba?
Nada, mirando para otro lado. Dicen que lo de la lotería lo administran los trabajadores a título personal. Ya ves...
Ah, se me ha olvidado contároslo, el Goyito ha encontrado el décimo.
¡La leche que le han dado!
¡Te juro que me hago de Podemos!
Pues a mí me dan unas ganas de ir a los periódicos y empezar a largar...
Oye, ¿y es verdad eso que cuentan del Guerra?[1]




[1] Recreación libre de hechos relatados en “Malestar en la sede del PSOE por el reparto del Gordo: los décimos eran regalados y no se repartieron entre todos”, eldiario.es, 22/12/16; “El gerente del PSOE localiza el décimo premiado con el Gordo tras denunciar su pérdida en comisaría”, eldiario.es, 23/12/16; Irene Castro: “Hay compañeros que quieren quemar Ferraz”, eldiario.es, 22/12/16 y M. R. S.: “El Gordo lleva la polémica a la sede del PSOE de Madrid”, El País, 23/12/16. Como la realidad siempre supera a la ficción, los hechos más estrambóticos como la “espantada” de Alfonso Guerra durante el vino obrero o el décimo perdido y encontrado, son verídicos. Las palabras en cursiva son citas textuales.

domingo, 27 de noviembre de 2016

... Y NADA MÁS QUE LA VERDAD

Resulta que el Diccionario Oxford ha elegido post – truth como palabra del año y a los medios mundiales les ha faltado tiempo para hacerse eco. En castellano parece que se transcribirá como posverdad y significa “que denota circunstancias en las cuales los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal”.
Aunque según se dice la palabra ya se había utilizado antes, la definición propuesta parece claramente inspirada por el referéndum británico y la elección de Donald Trump. En este caso Colombia u Holanda no cuentan porque para ciertos ambientes culturales anglosajones lo que no habla inglés simplemente no existe.
Desde luego, los periódicos que la han jaleado se sitúan automáticamente en el otro lado, en el que valora los hechos objetivos y no la emoción o las creencias. Son como esos que se hartan de llamar tonto a todo el mundo, ni se les pasa por la cabeza la posibilidad de pertenecer al grupo. Así que me ha dado por revisar al más serio entre los serios para ver exactamente en qué momento se encuentra respecto a la verdad, si anterior, coetáneo o posterior. Tampoco he buscado exhaustivamente, me he contentado con tres ejemplos pero desechando muchos para no aburriros[1].
Julio Carabaña es profesor de Sociología en la UCM y autor de un libro titulado Pobres y ricos. En su artículo trata de demostrar que la desigualdad no ha crecido utilizando “el índice de Gini (0, cuando todos consiguen lo mismo, y 100, cuando uno se lo queda todo)”.
Comienza retador: “La teoría (o la ideología, o la narrativa) dominante dice que la globalización aumenta la desigualdad y que la desigualdad produce populismo, nacionalismo y xenofobia, con etiquetas de derecha y de izquierda. Pero ¿y si la desigualdad no hubiera aumentado, o no hubiera aumentado tanto, o hubiera aumentado por razones distintas de la globalización?”. Fuerte apuesta, pardiez. Dejaremos de lado que el aumento de la desigualdad no suele achacarse a la globalización sino al neoliberalismo para no chafarle el argumento. Aunque sí desvelaré el final, porque lo que interesa es el argumento central. Sí, desde luego, era obvio, la desigualdad no ha aumentado. Lo mejor es cómo lo prueba. Resulta que en España el índice de Gini no ha aumentado desde mediados de los 90. “Como apuntaba la OCDE, el aumento de la desigualdad en España durante la crisis puede reducirse a un fenómeno mucho más simple, el aumento de la pobreza. Los pobres severos pasaron de ser el 2% de la población en 2007 a ser el 5% en 2009 y 2013. En la misma magnitud que han aumentado los pobres severos han disminuido también las clases medias”. Que quede claro.
Es posible por tanto hablar de un populismo  genérico. Hay sin embargo dos grandes diferencias entre los populismos de derechas y de izquierdas. Primero, obviamente, las políticas: “Podemos y el Frente Nacional tienen en común que dirigen sus ataques contra una élite liberal que creen responsable de los problemas. Difieren en el tipo de problemas que identifican y enfatizan, y en las soluciones que ofrecen”, dice Benjamin Stanley, profesor en la Universidad SWPS de Varsovia (Polonia)[2].
Así que ven la realidad de forma diferente y, como es lógico, tampoco coinciden en las medidas a tomar. Entonces ¿en qué coinciden? En culpar a una élite liberal. Por supuesto, aquí hay una polisemia que el muy conocido en su casa a la hora de comer Benjamin Stanley no se ocupa en precisar, porque liberal en Estados Unidos significa izquierdista mientras que en Europa se refiere a los economistas de extrema derecha que celebran cada despido considerándolo una “reducción de costes laborales”. Cuando tanto el PSOE como Ciudadanos dijeron en voz alta y con todas las letras que nunca apoyarían un gobierno con Mariano Rajoy de presidente caían en esa definición tan laxa de populismo. Suerte que la prudencia les hizo rectificar...
La última aportación la proporciona Steve Roberts, de la Singularity University, una universidad apoyada por Google y la NASA según la misma lógica que alumbró la Trump University. Una universidad que ofrece un programa que cuesta 14.000 dólares y tiene una duración de seis días. Según Roberts, “ofrecemos una experiencia que cambia tu mentalidad, que transforma a la gente y cuando se marchan no vuelven a ser los mismos”.
Cierto que hace tres mil años que los alquimistas vienen prometiendo esto mismo, pero no eran tan insensatos como para asegurar resultados en una semana. Ellos requerían toda una vida, por eso siempre se pinta a los alquimistas como ancianos...

Y de tal universidad, tales sabios. El susodicho Roberts responde a una pregunta diciendo que “Hace 50 años éramos granjeros. Todos estábamos preocupados porque las máquinas nos quietarían (sic) el trabajo, era la única manera de ganar dinero: tener una granja y vender comida”.
Hasta en un país tan industrialmente atrasado como España que levante la mano el que en 1966 sus padres o sus abuelos vivían de tener una granja y vender comida...
La pregunta es: si no están en la posverdad ni en la verdad, ¿estarán en la preverdad?




[1] Todos proceden de El País. Aquí van por orden de mención: Julio Carabaña: “¿Y si la desigualdad no ha crecido?” (22/11/16), Jordi Pérez Colomé y Kiko Llaneras: “De Trump a Podemos, qué es el populismo” (14/11/16) y Ana Torres Menárguez: “La mayoría de universidades del mundo van a desaparecer” (25/10/16).
[2] Encuentro un poco triste que El País se vea obligado a aclarar a sus actuales lectores que Varsovia está en Polonia. Aún recuerdo la lluvia de cartas de indignación que recibió un redactor de El País Semanal hace ya unos cuantos años (demasiados, según parece) por escribir “ad divinis” en lugar de “a divinis”.

lunes, 4 de enero de 2016

LOS ORÍGENES (I): EL ESTADO ESPAÑOL


           Desde que irrumpieron los nuevos partidos en las municipales de mayo pasado doy vueltas a la cuestión de por qué entre todas las formas que podrían haber adoptado, han acabado en lo que son. Creo que en ello tienen mucho que ver las circunstancias históricas, que en España estuvieron marcadas sin duda por la larga duración del periodo franquista, lo que dotó a la izquierda local de características originales respecto a las de otros países vecinos.
Dos cuestiones me parecen especialmente importantes: la actitud respecto al nacionalismo que trataré aquí , y la influencia de algunas corrientes religiosas, que quedará para otro texto[1].
Hace poco entrevistaron a Ada Colau y a algunos comentaristas les llamó la atención que la alcaldesa utilizara la ridícula perífrasis “el estado español” para evitar decir España[2].Creo que para entender el empleo de una fórmula tan absurda hay que recurrir a la historia de la izquierda desde el final de la Guerra Civil hasta la época constitucional, que se podría resumir en una palabra: debilidad.
Por supuesto, es sencillo de explicar. Durante la guerra y la fase dura de la posguerra (digamos unos diez años a contar desde la victoria), el franquismo se dedicó a la eliminación física de la oposición mediante ejecuciones o con largas condenas de cárcel. En los años que siguieron, apenas fue necesario tomar medidas tan extremas, pues los diversos servicios de información conocían perfectamente sus estructuras clandestinas y las desarticulaban cada vez que consideraban que habían alcanzado un tamaño peligroso. Solo a finales del franquismo pareció que el control de la oposición se les fue un poco de las manos, pero no hay que descartar que solo lo pareciera[3].

En paralelo se produjo otro proceso, la distancia creciente entre los militantes del interior y las viejas cúpulas exiliadas desde 1939. Basta comprobar cómo en los años 70 algunos partidos hacían llamamientos a los campesinos, que ya no existían como tales. O habían emigrado a las ciudades y se habían convertido en obreros industriales o, los que se quedaron en el pueblo, habían tenido acceso a maquinaria, abonos y semillas seleccionadas y se habían convertido en agricultores, que es otra cosa muy distinta[4].
De forma que había diferencias, a veces muy importantes, entre la visión del exilio y la visión del interior, aunque con suerte dispar para unos y otros. El incalificable Carrillo[5] no permitió nunca que el PCE del interior se le fuera de las manos aunque hubiera que recurrir a las tretas más viles , mientras en el PSOE se dio un “golpe de estado” que aupó al poder a mi querido Felipe González y su camarilla, los que apenas ocho años después llegaban al gobierno con todas las bendiciones.
En cualquier caso, la izquierda del interior era débil, así que tuvo que recurrir a alianzas en las que tampoco estaba en disposición de elegir, simplemente si el otro tenía algo que mejorase su situación, con él se juntaba. En los lugares donde existía un nacionalismo bien enraizado, a él se acercaba. Obviamente en el País Vasco y Cataluña. También en Galicia, pero este era mucho menos potente.
Sin embargo, el nacionalismo histórico no era izquierdista, estaba compuesto por gente de orden. Su comportamiento durante la Guerra Civil fue bastante vergonzante. El PNV se ocupó de velar para que no se destruyera la industria pesada vizcaína mirando por los intereses de sus propietarios y accionistas , aunque sabía de sobra que desde el día siguiente esa industria se pondría a trabajar en contra del bando republicano. Por su parte, el nacionalismo catalán se entregó en cuerpo y alma a desbaratar la revolución que se llevaba a cabo en su territorio, quizá la más profunda que se haya producido jamás en parte alguna, pero que era obra de murcianos, andaluces y otras gentes de oscuros orígenes[6]. Es cierto que existía un ala izquierda del nacionalismo vasco, Acción Nacionalista Vasca (ANV), pero aparte de ser bastante tibia hoy diríamos socialdemócrata , era muy minoritaria.  Lo más llamativo de ella era su laicismo militante, frente al catolicismo intransigente del PNV. Su grito de guerra era “Gora Euskadi sin sotanas”. En cuanto a Esquerra Republicana de Catalunya, basta apuntar dos datos. Los dirigentes veteranos de Esquerra en el poder que recordamos (como Carod Rovira) militaron durante los setenta en el PSAN (siglas catalanas del Partido Socialista de Liberación Nacional), porque la Esquerra de entonces, dirigida por Heribert Barrera, aún no se había puesto al día y no tenía mayor problema en culpar a los inmigrantes de todas las desgracias de Cataluña. El otro es más divertido: Ramón Franco fue senador por ERC en las cortes republicanas. Por supuesto, Ramón era hermano del futuro generalísimo Paco y para más escarnio , su avión desapareció en el mar cuando, según sospechas bien fundadas, se dirigía a bombardear Barcelona.
La relación con ETA puede servir de ejemplo de la ambigüedad de la izquierda de entonces hacia el nacionalismo. La primera ETA era anticomunista lo que no es raro porque nació de una escisión en EGI, las juventudes del PNV , pero a raíz de los triunfos de Castro en Cuba y el FLN en Argelia adoptó lo que entonces se llamó un enfoque tercermundista, considerando a Euskadi una colonia e importando el socialismo que formaba parte de la ideología de los movimientos de liberación nacional. No por casualidad su consigna Aberria ala hil! es una traducción literal del ¡Patria o muerte! cubano. La izquierda del interior comenzó a relacionarse con ella, muchas veces sin conocimiento del exilio, por el prestigio que le aportaba entonces el uso de las armas, que se multiplicó con la admiración que causó la osadía y perfección técnica del atentado contra Carrero Blanco[7]. Un prestigio que no sufrió daños cuando al año siguiente cometió la infame masacre de la cafetería Rolando en la calle Correo de Madrid[8]. Entonces se produjeron situaciones muy extrañas. Recuerdo haber tenido en mis manos una edición de la época de Operación Ogro el libro en el que ETA da su versión del atentado contra Carrero , dedicada a Felipe González[9]. Estaba muy extendida la visión de ETA como una campeona del antifranquismo y, sin embargo, ETA había sido muy clara en ese punto. Decía que los partidos españoles luchaban contra Franco como si no existiera opresión nacional en Euskadi, mientras ETA luchaba contra la opresión nacional en Euskadi como si no existiera Franco, así que sólo se engañaba quien quería engañarse.
Más allá de este ejemplo, la relación con el nacionalismo llevó a la izquierda a asumir de forma natural muchos de sus conceptos, lo que marcaba una diferencia muy clara con la mayoría de la izquierda europea. No hace falta buscar demasiado para encontrar fotografías de finales de los 70 en las que futuros ministros y altos cargos del PSOE sostienen pancartas en defensa del derecho de autodeterminación.

Citaré un ejemplo entre otros muchos, pero muy llamativo. En 1983 se aprobaba en el parlamento catalán la Ley de Normalización Lingüística, que dispone que el catalán es la “lengua vehicular” para la enseñanza. Entonces el PSOE de Felipe González disfrutaba la mayoría absoluta más numerosa que haya disfrutado nadie desde 1977, no necesitaba a los nacionalistas catalanes para nada. No entraré aquí en si la ley es buena o mala, hay opiniones para todos los gustos. Creo que la enseñanza está tan desvirtuada que tanto da una ley como otra, pero esa es otra historia... La cuestión es ¿cuántos países homologables a España permiten que en una parte de su territorio no se pueda enseñar en la lengua oficial? La respuesta es ninguno, y no hace falta irse al ejemplo extremo de Francia. La lengua vernácula podrá ser co-oficial, pero en ninguna parte es exclusiva, solo en Cataluña. Esa es una cesión que ningún gobierno del entorno hubiera hecho. Y si alguien recuerda que en ese mismo año nacieron los GAL, también se le puede recordar que el PSE llegó a ceder la presidencia del Gobierno Vasco al PNV sin pelear, tras haberle aventajado en votos, aunque no en escaños. Basta pensar en los desafíos actuales de Pedro Sánchez a Rajoy para percibir la diferencia.
Se trataba simplemente de que para esa izquierda que se había vestido de prestado tanto tiempo, el nacionalismo atesoraba una superioridad moral, con lo que acabaron por cederles la primacía en algo tan intangible como el discurso público, las claves que deben marcar la opinión general. Esta tendencia ha llegado hasta hoy. En Cataluña se observa cómo los que marcan las reglas del juego son los catalanistas y se vio muy claro con la cuestión del referéndum. En 2014 era el asunto central[10] y los opinantes se dividían entre los que lo reclamaban mayoría en los medios públicos y subvencionados, que aquí son casi todos y los que lo rechazaban. Sin embargo, la mera aceptación de la hipótesis del referéndum como opción natural ya era una cesión de terreno por parte de los que no son catalanistas, porque procesos separatistas hay varias decenas en el mundo, pero votaciones solo ha habido en dos, Quebec y Escocia. No hay visos de que las vaya a haber en Bélgica, Córcega, Trentino Alto Adigio, Irlanda del Norte (curioso que nadie lo mencionase cuando lo de Escocia) o cualquier otro lugar de Europa. Por no recordar situaciones de fuera del continente tan dramáticas como Sahara, Palestina o el Tíbet. Por tanto, el referéndum no es la conclusión lógica, sino, de nuevo, la excepción clamorosa. Pero nadie lo dijo claramente, ni siquiera la derecha más correosa, que se agarraba a la constitución de 1978 como a un clavo ardiendo. Lo denunciaba por ilegal, en lugar de descartarlo por ser una opción totalmente marginal en términos estadísticos.












[1] La idea original estaba pensada como una sola entrada, pero acabó complicándose hasta alcanzar un tamaño poco manejable, así que he decidido partirla en dos.
[2] Ridícula porque los que la utilizan solo la emplean para España y Francia. Nunca hablan del estado noruego o el estado italiano, dicen Noruega o Italia, como la gente normal.
[3] Esta es una materia quizá irresoluble, al menos en un futuro cercano. La administración española no se caracteriza por su transparencia y muchos documentos clave se han destruido. Se sabe que el incalificable Martín Villa (incalificable porque cualquier otro adjetivo aplicable a su persona cae dentro del código penal)  ordenó quemar los archivos del Movimiento. Alguien pensará que no es extraño que acabara su carrera como alto ejecutivo del grupo PRISA.
[4] Quedaban los jornaleros, pero muy localizados en Extremadura y Andalucía, nada que ver con las ideas que tenían en la cabeza las viejas momias.
[5] No es extraño que acabase sus días compartiendo tertulia en la SER con Rodolfo Martín Villa (el señorito recibía en casa). Allí se dedicaban a lavar sus biografías bajo el silencio ignorante de la presentadora.
[6] Lo que, por supuesto, no es cierto. Abundaban los apellidos catalanes entre los revolucionarios, solo que ese dato no cuadraba con su historia canónica. Como decía el historiador Vicens Vives, el anarquismo era una idea extraña a Cataluña.
[7] Sintetizada en la famosa frase del entonces ministro de Gobernación (y futuro sustituto del propio Carrero) Carlos Arias Navarro: “Cabrones, qué bien les ha salido...”
[8] Estos dos atentados son buena muestra de lo escrito. Para llevarlos a cabo fue imprescindible la ayuda de dos militantes críticos del PCE Alfonso Sastre y Genoveva Forest , que pusieron a disposición de ETA buena parte de la infraestructura clandestina del PCE en Madrid sin saberlo la dirección en París. ETA nunca se atrevió a reivindicar la matanza de la cafetería, cuya discusión llevó a la escisión ETAm – ETA pm, pero resultaba evidente que habían sido ellos.
[9] Sospecho que era la de Ruedo Ibérico, pero no tengo oportunidad de comprobarlo.
[10] Se supone que ya no lo es, tras el inicio de la desconexión. Sin embargo, alguno de los comentadores que se mueven en los círculos cercanos a Junts pel Sí  dicen que la declaración sería en realidad una maniobra para forzar el referéndum. Sea como fuere, ahora mismo los únicos que defienden la opción con claridad son Podemos y sus asociados.