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jueves, 2 de agosto de 2018

CONSECUENTES



 Pablo Casado ha publicado un tuit que dice: “No es posible que haya papeles para todos, ni es sostenible un Estado de bienestar que pueda absorber a los millones de africanos que quieren venir a Europa y tenemos que decirlo, aunque sea políticamente incorrecto. Seamos sinceros y responsables con esta cuestión”.
Y aquí fue Troya...
Los columnistas de derechas salen en tromba en su defensa, que si por fin alguien responsable que dice la verdad y los de izquierdas acometen, que si la solidaridad, la xenofobia y todo lo demás.
Lo esperable, desde luego, pero si se observa desde otro punto de vista puede resultar cualquier cosa menos lógico.
Para empezar, está la molesta cuestión del pasado. Sé que soy muy pesado con esto, pero aparte de que sea especialmente sensible por mi deformación profesional como historiador es que hay cosas que claman al cielo... No me tomé la molestia de anotar la referencia pero hace poco leía a una de Podemos que listaba los múltiples ataques contra la libertad de expresión durante la época de Rajoy muy abundantes, por otra parte , y entre ellos listaba el episodio de los titiriteros. ¿Soy el único que recuerda que la primera institución que les denunció fue el Ayuntamiento de Madrid, aunque después se arrepintiese[1]?
Pues si miramos al pasado, parece el mundo al revés. La llegada masiva de inmigrantes se produjo durante los dos mandatos de Aznar. Recuerdo un chiste que se contaba poco antes de las elecciones del año 2000, cuando Aznar cambió su precaria victoria de 1996 por una cómoda mayoría absoluta. Decía que había que votar a Aznar porque había prometido el oro y el moro y al moro ya lo había traído. Quizá alguien debiera contárselo a Pablo Casado, que a saber qué preocupaciones tendría entonces. Y para quien no quiera recordar en “el otro lado”, las famosas concertinas, que son el propio símbolo del Mal cuyo desmantelamiento exigen como prioridad, comenzaron a instalarse a partir del 2005, cuando gobernaba José Luis Rodríguez Zapatero[2].
Vivir para ver. Cuando la inmigración se contaba por millones los columnistas de derechas se deshacían enumerando sus bondades. Que si hacía falta mano de obra joven para pagar las pensiones, que si venían a ocuparse de los trabajos que los españoles ya no queríamos hacer porque como éramos todos ricos nos daba pereza doblar el lomo...
Hasta hace dos meses esos mismos columnistas o sus sucesores nos atronaban con la monserga de que España era la locomotora del crecimiento europeo, que se habían recuperado los niveles de antes de la crisis y que todo iba fenomenal mientras los de izquierdas hablaban del aumento de la desigualdad, del empleo basura y del alarmante índice de pobreza infantil.
Visto lo que decían unos y otros: ¿no sería más lógico que los zurdos estuvieran firmando lo que hoy escriben los diestros y viceversa?





[1] Por sus “acciones ofensivas, completamente fuera de lugar en cualquier contexto y totalmente irrespetuosos con los valores de convivencia, respeto y diversidad propuestos por el Ayuntamiento de Madrid”, según anoté entonces.
[2] La página de European Security Fencing, uno de sus fabricantes, confirma mi sospecha: se llaman así por su parecido con la concertina, un instrumento de la familia del acordeón.

jueves, 30 de noviembre de 2017

A, ANTI, ANTICAPITALISTAS...



No hace mucho una de las corrientes[1]de Podemos denominada Anticapitalistas y conocida cariñosamente como Anticapis , apoyaba sin reservas la declaración unilateral de independencia de Cataluña. Aunque, como siempre sucede en esa olla de grillos, dos de los anticapis más conocidos (Teresa Rodríguez y mi gran amigo Kichi) se distanciaban de ella con grandes aspavientos.
Pensaba en estos anticapis y pensaba en las CUP, que también gustan de definirse anticapitalistas pero por mucho que he pensado no sé dónde reside exactamente su anticapitalismo. Tampoco quiero complicar mucho la cuestión pero si en Podemos hay una corriente anticapitalista ¿significa que hay corrientes procapitalistas? Es lo que me temo, como pronto dejaré claro[2].
El capitalismo es una visión completa de la sociedad pero parece evidente que se basa en la economía. Y sin embargo, eso es lo que más se puede echar en cara a las izquierdas existentes, que no tienen programa económico.
O, mejor dicho, sí lo tienen pero les da vergüenza escribirlo.
Por razones obvias...

La gestión de las emociones

Si hay que definir a la izquierda moderna hay que hacerlo por agregación. Se nutre de los que están en contra del fascismo, del racismo, del machismo y otro buen montón de asuntos sin tener en cuenta que ese es un programa perfectamente asumible por la derecha más convencida. Se da la paradoja de que un izquierdista como Javier Marías podrá criticar sonoramente alguna parte mientras un derechista convencido como Mario Vargas Llosa lo suscribirá por entero sin que se le puedan encontrar contradicciones.
De hecho, si la Unión Soviética fue la primera en reconocer ciertas libertades individuales, fue poco imitada en su zona de influencia y acabó por perder pie del mismo modo que se adelantó y luego no dejó de ceder terreno en la carrera espacial.

Si la izquierda, entendida como oposición al sistema existente, debe ser algo es anticapitalista[3]. Sin embargo, en la izquierda de hoy se puede encontrar cualquier cosa menos un programa económico.
Pese a aquella famosa frase de “es la economía, estúpido”, hace tiempo que nadie formula una alternativa al sistema. Que no lo hagan los que tienen el poder y los que aspiran a ser su recambio parece fácil de entender pero que no digan nada claro los que se cagan en ese mismo sistema, en fin...

Por sus obras los conoceréis

Aunque no hablen claro ni turbio, porque no hablan de ninguna manera , algo podemos deducir de sus exigencias cuando les ha sido permitido presentarlas. Tanto las CUP como Podemos han coincidido en lo esencial. Se trata de redistribuir lo recaudado de otra forma y en un futuro aumentar esas partidas destinadas a la redistribución.
Es decir, que su idea económica se basa en lo que hay y lo único que cambia es la manera de entenderlo. Si hasta ahora se han destinado X millones a tal concepto, a partir de ahora se destinarán 2X, y lo que falta se sacará de una partida que no cuente con el “favor popular”, por ejemplo el gasto militar.
Pero esta medida sólo puede durar uno o dos años, pues se supone que la cuantía debe aumentar de forma apreciable después de ese periodo de transición. Si este es un planteamiento básico para Podemos, resulta imprescindible para las CUP, pues cualquier aumento del gasto en una partida debe hacerse a expensas de otra ya lamentablemente recortada. Con lo cual, sólo caben dos opciones, o aumentar los impuestos a las empresas o aumentar la base recaudatoria sin tocar los tipos.
La primera opción ni ha llegado a plantearse. Eso debería hacer recapacitar a muchos pero no va a ser así, sus seguidores lo son movidos por la fe, no por la razón. La segunda implica que a las empresas les vaya muy bien para que, pagando el mismo porcentaje, paguen más.
Ahí no cabe hecho diferencial alguno, los de Podemos plantearon lo mismo, una mayor cantidad a repartir según sus criterios.
Ni una palabra por parte de unos y otros sobre cómo organizar de otro modo la producción y la distribución, no van más allá de reorganizar el reparto de lo existente. Y, por tanto, defienden su existencia como el que más...


APROVECHANDO EL ESPACIO

El sábado se celebró el día contra el maltrato a las mujeres o algo similar. No quiero dejar pasar la oportunidad para mostrar no ya mi solidaridad con todas las maltratadas sino mi simbiosis. Somos un solo cuerpo. Vuestro dolor me duele.
Pero no quiero refugiarme en conceptos divisivos como el feminismo o simplemente estúpidos como el patriarcado. Se os utiliza como símbolos de poder o se os golpea porque vuestra constitución física es más débil.
La cuestión es más elemental y más profunda a la vez pero me temo que, como lo que he contado anteriormente, depende de una alternativa consecuente que aún está por inventar...



[1] No sé exactamente lo que significa la palabra. Había partidos izquierdistas clásicos que reconocían oficialmente una especie de subagrupaciones que podían llamarse corrientes, líneas, tendencias o de otro modo pero no sé qué estatuto tiene este tipo de asociaciones en Podemos, si es que tienen alguno y, sinceramente, me da mucha pereza averiguarlo.
[2] Obvio a gente como Colau o Carmena, que nunca se han declarado como tales. También a otros grupos minoritarios que sí lo hacen porque creo que se les pueden aplicar las mismas conclusiones con ajustes mínimos.
[3] Yo añadiría que atea y anticlerical pero esto es complicado hoy día. No por la iglesia católica sino por la religión musulmana, a la que la izquierda de hoy ve de cualquier manera menos como religión...

miércoles, 27 de septiembre de 2017

AGARRARSE A UN CLAVO ARDIENDO

El otro día mostraba mi extrañeza ante ese fenómeno de los independentistas que no eran nacionalistas, esos que quieren la independencia para cambiarlo todo de arriba abajo aunque esa posibilidad no figure ni en la letra pequeña del contrato independentista que conocemos.
Pues bien, tengo comprobado hace tiempo que, por alguna razón diabólica cuya comprensión se me escapa, las malas ideas viajan mucho más rápido que las buenas y esta ha logrado atravesar el Ebro en los últimos días con mínimas adaptaciones. Extendida por Podemos, pero no sólo por ellos, circula la idea de que hay que apostar por el referéndum[1] porque provocaría un cataclismo que permitiría acabar con el “régimen del 78”.

Aquí haré un pequeño inciso[2]. Quizá suene retórico o abstracto pero no me gusta eso de impugnar la Santa Transición. Por una parte transmite la ilusión de que el pasado se puede enmendar, como si pudiera echarse atrás el calendario y corregir los errores. Y de paso, presentarse como una “versión buena” de los actores de entonces. Si Albert Rivera tiene un trastorno de personalidad  que le hace creerse la reencarnación de Adolfo Suárez, Pablo Iglesias[3] vendría a ser una versión mejorada de un Felipe González setentero que no hubiera hecho renegar al PSOE del marxismo chantajeándolo con una dimisión que no se creía ni él. Agua pasada no mueve molino, pero aquí subyace una cierta forma de pensamiento mágico. Si vamos a la raíz del Mal, que es el orden constitucional del 78, y la abolimos por consenso o por decreto, automáticamente triunfará el Bien.

Pues no. Las cosas mejorarían si se presentara un programa mejor y se dispusiera de los medios para hacerlo cumplir aunque fuera mediante el uso de la fuerza, pues tener el poder no significa otra cosa que disponer de la fuerza. Pero ese programa alternativo no aparece por ningún lado, se supone que se dará por sí mismo una vez pongamos en fuga al malvado Rajoy.
Alguien lo ha sintetizado muy bien en un texto dado a conocer hoy: al “crack económico se ha sumado la crisis política, institucional, social y territorial” por lo que considera que “las grietas del régimen del 78 resultan evidentes”. E incluso destaca que el proceso catalán es la realidad principal que puede quebrar ese régimen”.
De todos los textos que he leído, este es el que mejor condensa esta idea de que la independencia catalana conlleva aparejada la caída del régimen del 78.
Mentiría si dijera que no me ha sorprendido su autoría. Es el último comunicado de ETA[4].

Mientras se cocía el régimen del 78, ETA entrenaba y armaba al primer comando operativo de Terra Lliure. Frederic Bentanachs, uno de los supervivientes, suele recordar que su instructor Txomin Iturbe[5] les dijo que en tres meses estarían muertos, presos o huidos.
Mira por dónde, esta profecía sí se cumplió.








[1] O sea, por el triunfo del voto afirmativo, pues nadie contempla la otra posibilidad.
[2] En los próximos meses me gustaría dedicar espacio a cuestiones de teoría política. Espero que no sea una de tantas promesas incumplidas en estos ya casi tres años. En mi descargo he de decir que si no las he cumplido, tampoco las he olvidado y me suelen atormentar de vez en cuando...
[3] Que no se llama Pablo Iglesias por casualidad, como dijo una vez...
[4] Aitor Ubarretxena: “ETA pide para Euskadi un proceso independentista como el catalán”, El Periódico, 27/09/17. Las negritas y las comillas son suyas.
[5] La otra era María Dolores González Cataráin, Yoyes, ejecutada por ETA en la década siguiente por botiflera.

martes, 6 de junio de 2017

A CALZÓN QUITADO



El alcalde de Cádiz, José María González Santos (apodado Kichi), ha condecorado con la Medalla de Oro de la ciudad a la Virgen del Rosario. Hasta aquí, todo bien. Conceder la medalla a quien más le apetezca es una de las atribuciones de su cargo. El problema es que Kichi llegó a la alcaldía como cabeza de lista de Por Cádiz Sí Se Puede, que era la versión local de Podemos. El resto es obvio. Podemos puso el grito en el cielo cuando el dúo tragicómico Fernández Díaz Cosidó condecoró a otra Virgen[1]. Uno diría que no se puede criticar una decisión y defender la otra.
Grave error.
A explicar la diferencia ha salido Juan Carlos Monedero, en otro tiempo una de las cabezas visibles de Podemos y hoy en la trastienda, como cualquiera que parezca hacer sombra al rostro que adornaba su papeleta en las primeras elecciones a las que concurrieron. Que se lo digan a Errejón, que lleva el mismo camino desde el momento en que reclamó un lugar propio[2].
Aproximadamente la mitad de su artículo se dedica a demostrar que las cosas son diferentes dependiendo de quién las diga. Incluso los chistes: “En los campos de concentración los judíos hacían chistes. Pero si los contaba un kapo o un nazi no eran graciosos”. Estoy seguro de que es problema mío, pero yo diría que si el chiste es gracioso, es gracioso. Tanto da si lo cuenta un rabino de Cracovia o el propio Hitler que, por lo que se sabe, tenía muy poco desarrollado el sentido del humor. La primera frase lo deja claro pero a la vez plantea un gran problema de apreciación: “No es lo mismo que un rico se burle de un pobre a que un pobre haga unas risas con la pobreza”.  ¿Cómo podemos entonces valorar el Lazarillo de Tormes? ¿Es una obra magnífica en la que un pobre se ríe de su pobreza (que va a ser que no) o es una sátira cruel de un rico hideputa que se burla de un pobre nacido, literalmente, en el arroyo? La respuesta es que es una obra maestra del humor y de otras muchas cosas que no son humor porque el buen trabajo se sostiene por sí mismo[3]. Siempre se ha dicho que el sentido del humor se demuestra cuando te hace gracia que otro se ría de tus defectos, pero en esta época de llorones ya no funciona así.
En su argumentación mezcla las burlas con las veras: “No es lo mismo que un trabajador o un autónomo digan que tenemos que trabajar más a que lo diga Díaz Ferrán, Presidente de la Patronal encarcelado por amigo de lo ajeno”. Hay más ejemplos. Demasiados, diría, que embrollan más que aclaran, pero este me gusta en especial porque demuestra que su autor ha vivido en un limbo laboral. Por decirlo con palabras más sencillas, que no ha tenido un trabajo de verdad en toda su vida[4]. Podía haberse arriesgado más, pero en su estrecho esquema (y ya veremos cuán estrecho es) el autónomo y el trabajador son los ejemplos andantes de aquello que está más allá de toda crítica. Sin embargo, ¿quién no ha oído a alguien decir que los autónomos usan todas las tretas imaginables para defraudar a Hacienda, robándonos como si fueran delanteros centro de equipos de la cabeza de la liga? Yo lo he oído muchas veces a muchos asalariados. En cuanto al trabajador, en fin, está más allá de duda por el hecho de serlo, aunque yo he conocido por experiencia personal a trabajadores que reventaban las taquillas de sus compañeros para robarles la calderilla. Y más de uno...
Sin embargo, si uno ha tenido una vida laboral mínimamente variada, puede conocer algún ejemplo de “jefe heroico”. Me refiero al mando intermedio que no deja clara su condición de jefe pegando gritos y tomando decisiones arbitrarias, sino trabajando más y mejor que nadie y que se rompe la cara ante la gran jefatura por defender a los que están bajo su mando[5]. Personalmente, yo apoyaría a ese jefe cuando dijera que tiene que trabajar más a un trabajador egoísta cuya incompetencia y dejadez sobrecarga de trabajo a sus compañeros o arruina el resultado final ante los jefazos, poniendo en peligro a todo el mundo sin importarle.
En fin, tras su sarta de ejemplos jocosos y serios llega a una conclusión que con mis rudimentarios conocimientos de Lógica diría que no se puede deducir de sus premisas, más aún si sirve como punto de partida de lo que sigue después: “Cuando hay víctimas y culpables, el punto medio no está en repartir culpas”.
Sinceramente, yo aquí ya estoy perdido... ¿qué relación tienen la culpa, las víctimas y el equivocado punto medio con poner una medalla a una talla de madera?
Quizá se deba a que tampoco conozco una nueva categoría humana: los humildes. Monedero no la define con claridad pero ofrece algunas pistas: “No es lo mismo que los humildes celebren a la Virgen, en su mundo sin grandes esperanzas, a que la celebren los que cierran a los humildes sus esperanzas. (...) Porque la Virgen de los humildes, aun siendo cierto que trabaja más tiempo para los poderosos que para los pobres, ayuda a que los golpeados imaginen la vida un poco menos miserable. Y eso, nos guste más o menos, hay que respetarlo”.
Voy a hacer una traducción libre y, como tal, seguro que el autor de las frases no se verá reflejado en ella, pero lo primero que yo entiendo es que los humildes no son como nosotros. Se rigen por una lógica especial, por eso es necesario explicar sus decisiones, porque no resultan comprensibles para los no-humildes. Por ejemplo, un cacho de madera ricamente vestido y enjoyado les ayuda a imaginar un futuro mejor. Nosotros sabemos que la única vida que puede albergar ese leño será la de la carcoma, la termita o la  de algún otro insecto xilófago que consiga introducirse en un bocado tan apetecible para ellos. Pero los humildes ahí no llegan, se quedan un poquito más abajo, por eso hay que tratarlos con cariño y comprensión aunque en el fondo sepamos que están profundamente equivocados. Los que son padres saben el derroche de ternura que hay que emplear cuando tu hijo pequeño pide a los Reyes unas gafas mágicas para que el abuelo ciego pueda verlo todo...
Unos días después, el mismísimo Pablo Iglesias aportaba su punto de vista a la cuestión, aunque no puedo decir que ayudase a clarificarla[6]. Dice que “Para alguien de Madrid suena raro y no encajaría en otros ayuntamientos que gobernamos”. A riesgo de olvidar alguno de los ayuntamientos en que gobiernan, la idea que saco es que al menos en Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza y Zamora no hay humildes. Si no, no habría ningún obstáculo para que lo entendieran. Para terminarlo de arreglar, luego añade que “Los urbanitas[7] de izquierda tenemos que aprender a respetar esas tradiciones tan arraigadas en el pueblo”. Esta es buena. Resulta que Cádiz fue la ciudad más rica y culta de España mientras Madrid era Villa con Corte[8], así que los humildes de Cádiz deben ser de derechas, porque urbanitas ya son desde hace siglos.
En fin, desisto de intentar clasificar a esta raza aparte por falta de datos coherentes.
En el último párrafo, Monedero se centra en el alcalde gaditano: “Kichi seguirá escribiendo, cuando escriba de política, que hay una iglesia que nunca ha viajado a los barrios pobres, recordará que tras la II República y durante el franquismo nos volvieron a llevar a comulgar literalmente a hostias e, incluso, dirá que poco a poco nos iremos atreviendo a saber que no hay primeros motores inmóviles y que la bondad y la solidaridad reposa en nuestra propia humanidad y no en forma de depósito de alguien que nos tutela”. Es decir, Kichi, como licenciado en Geografía e Historia que es (como vuestro humilde servidor, que ostenta el mismo pedestre título, aunque yo puedo añadir “especialidad en Historia Medieval”), recordará que tras la II República y durante el franquismo (¿acaso hubo una etapa intermedia entre la República y el Franquismo?) pasó nosequé y nosecual. Lo de decir que no hay Dios (que eso es lo que encubre con los jodidos eufemismos de motores y depósitos) costará más tiempo. ¿Por qué? Si, como dice él, nos volvieron a llevar a comulgar a hostias, era porque entonces no nos lo creíamos. ¿No bastaría con recordar que ya entonces no nos lo creíamos?
La explicación no tiene desperdicio: “Pero hoy Kichi es Alcalde de Cádiz y de todos los gaditanos. Y de la misma manera que está bien que no impulse nada que nos quite la responsabilidad de nuestros actos, hace bien en escuchar al pueblo en el momento concreto en el que vive el pueblo, que es el ahora. Porque en un mundo emancipado es verdad que o no habrá ni dioses ni vírgenes o habrá miles. Pero mientras tanto, gobernamos para el pueblo que está ahí. Y gobernamos sabiendo que no es lo mismo el poderoso que el humilde, aunque coincidan en algunos sitios. Kichi no es el alcalde de mañana. Es el alcalde de hoy”.
En un texto muy poco recomendable[9] encontré uno de los mejores insultos que he leído en mi vida: lengua sin manos. Apenas mes y medio después de constituidos los “Ayuntamientos del Cambio”, en julio del 2015, el primer gobierno europeo “del cambio”, el de Syriza en Grecia, convocaba y ganaba un referéndum sobre el rescate que significaba la salida de  Grecia de la Unión Europea en caso de hacer valer el resultado. La incógnita no duró ni cuarenta y ocho horas. Los del Cambio se bajaron los pantalones sin mayor problema, quién sabe si tras consultar a los humildes de Grecia.  El año pasado los conservadores británicos convocaron un referéndum que ganaron y el mundo contuvo el aliento. Porque, a diferencia de los payasos cambistas griegos, este iba en serio. Y los otros, los del cambio, lenguas sin manos.

Cuando Kichi entró en su despacho de alcalde sustituyó el retrato del rey que ya no reinaba pero seguía siendo rey por el de Fermín Salvochea. No hace falta salir de la Wikipedia para encontrar algunos datos sobre su actividad: “fue alcalde de Cádiz durante la Primera República donde tomó numerosas medidas para limitar la influencia de la iglesia. Desalojó a las monjas de la Candelaria  de su convento, sustituyó en las escuelas la enseñanza de “religión” por la de “moral universal”, prohibiendo cualquier dogma positivo alguno. Las escuelas con nombres de santos, recibieron nuevos nombres como La Razón, La Igualdad o La Armonía. También cambiaron el nombre de las calles dedicadas a santos por otros laicos como Voltaire, Juárez, Jacobinos, etc. Se suprimieron las fiestas religiosas y se creó una fiesta cívica del advenimiento de la República Federal”.
Uf, parece evidente que Fermín Salvochea no era un alcalde de hoy sino un alcalde de ayer que trabajaba para el mañana... Querido Kichi, si aún te queda un poco de vergüenza, retira el retrato de Fermín y coloca en su lugar la tira de Mafalda que te adjunto. Te representa bastante mejor.
De nada.





[1] Este es un pequeño problema teológico. En realidad debería haber escrito “a otra advocación de la Virgen” porque Virgen solo hay una, venerada bajo diferentes nombres. Sin embargo, no lo parece. La iglesia católica ha jugado mucho con esa ambigüedad, en parte por razones económicas pero sobre todo porque consideraba que era una manera de acrecentar la fe, aunque los teólogos sabían que era una fe meramente superficial. Los protestantes, que no otorgan un papel especial a la Virgen, se mueren de risa cuando ven que los católicos adoran a centenares de vírgenes diferentes, porque es algo realmente difícil de entender. Hay un documental titulado Rocío, dirigido por Fernando Ruiz Vergara en 1980 (y disponible en YouTube) que, aunque contiene algunas simplificaciones históricas, pone los pelos de punta...
[2] Juan Carlos Monedero: “¡Ahí va, la virgen!”, Público, 28/05/17.
[3] Como anécdota, una vez vi en televisión a un humorista contar un chiste que aparece en el Lazarillo, sustituyendo a Lázaro por “un gitano”. Eso sí que es un chiste viejo, cuatro siglos y medio de antigüedad. Y le funcionó, por supuesto. El buen material no envejece con el tiempo.
[4] Lo que en inglés llaman a real job, idioma del que creo lo hemos adoptado.
[5] Quizá yo haya tenido mucha suerte, pero he conocido a más de uno/a.
[6] Pedro Ingelmo: “Pablo Iglesias: “La medalla a la Virgen de Cádiz es una decisión muy laica”, Diario de Cádiz, 03/06/17.
[7] Según el diccionario de la RAE, esa espantosa palabra deriva del inglés urbanite. No esperaba menos...
[8] Hablo de buena parte del siglo XVIII. La fórmula “Villa y Corte” nació después.
[9] El Poema del Cid, a primera vista heteropatriarcal, islamófobo, antisemita, eurocéntrico, belicista, especista y yo qué sé cuántos delitos de opinión más podrá acumular...

viernes, 28 de octubre de 2016

¿LA DERROTA FINAL?


 Algunos escriben que a Felipe González y Juan Luis Cebrián no les han dejado hablar en la Universidad Autónoma de Madrid. La mejor crónica es sin duda la de El País. No en vano, veinticuatro horas después aún figuraba la primera entre las noticias más leídas[1].
El arranque lo dice todo: “Alrededor de 200 violentos, gran parte de los cuales ocultaban su rostro con caretas y capuchas”... En fin, si nos guiamos por la foto que acompaña al artículo, los cinco que llevan capuchas ocultan su cocorota, no su rostro, claramente visible porque son las capuchas de sus sudaderas. No son capuchas modelo terrorista con sus tres agujeritos, dos para los ojos y uno para la boca. Las caretas sí lo ocultan, claro, pero es que su finalidad no es el enmascaramiento sino la representación de una persona distinta a quien la lleva. Y esto es así al menos desde la Grecia Antigua[2].
(Y aquí viene la nota chusca. “La decana Olivas” dice que “les rogué que en la misma medida que yo acudía con la cara destapada ellos también se quitaran las caretas. No accedieron. Entendí rápidamente que su ánimo no era de diálogo sino de franca y abierta confrontación” y Manuela Carmena ha dicho “Me preocupa muchísimo por qué uno se pone capucha, careta”. “Eso es cerrarse a la empatía, a la capacidad de mediación, a que el otro ni siquiera te pueda mirar. Me parece terrible”.
Todo muy razonable. Si no fuera porque en el párrafo anterior se nos informa de que “Las autoridades universitarias ya han expresado su condena y han abierto una investigación para intentar identificar a los cientos de personas que impidieron el desarrollo del acto al bloquear las entradas”. Decisión a la que no será ajena la decana Olivas, supongo. Y es que no están los tiempos para descuidarse. Uno puede acabar en la cárcel por cosas así. De hecho por bastante menos, como veremos[3]...)
Del resto del artículo citaré unos párrafos más que vienen a cuento con lo que voy a tratar. Quien quiera leerlo entero lo tiene fácil. Salvo que lo hayan actualizado y no se parezca en absoluto al que yo he leído, que tampoco es una posibilidad despreciable[4]. Dice o decía que “La manifestación ha sido convocada por la autodenominada Federación Estudiantil Libertaria (FEL), a través de un pasquín” (...) “Hasta la facultad ha llegado un autobús cuyos ocupantes se han unido a varias decenas de jóvenes, muchos ya enmascarados, que procedían de la facultad de Psicología” (...) “Antonio Rovira, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Madrid y director del Máster en Gobernanza y Derechos Humanos” ha dicho que “Había otra posibilidad, que era recurrir a la fuerza y despejar el camino, pero eso en eso tiene que ser muy excepcional en el ámbito universitario, cuando no hay otra salida” (...) “Los participantes vienen de fuera, no son de esta facultad”.
(Antes de entrar en materia, dos apuntes rápidos. ¿Cómo se puede ser catedrático y director de un Máster y hablar tan mal? El otro es un clásico “cañí”: Cuando en un pueblo sin tradición criminal reciente se produce un asesinato, la primera reacción de los vecinos, con el alcalde a su cabeza, es decir que los autores “no son del pueblo”. Por desgracia para los que dicen tales cosas, en el noventa por ciento de los casos sí lo son... Sin olvidar la pregunta tonta: si no son de la facultad, ¿para qué abren una investigación? Es evidente que no van a identificar a nadie).
La verdad es que el hecho de que estos dos fantasmas del pasado no se hayan atrevido a entrar donde se suponía que iban a soltar su perorata me importa más bien poco. Pueden hablar y recibir atención siempre que les venga en gana, ya sea en casa o en cualquier otro medio. Ellos no tienen que romper lunas de sucursales bancarias para recibir quince segundos de atención en el telediario. Sí me importa más el trasfondo del artículo, que tenía como objetivo final atacar a Podemos.
Sí, lo sé, estoy aburrido de escribir y vosotros de leer , que El País no desperdicia ocasión de atacar a Podemos, pero es que esta vez, como diría el participante medio de un programa de televisión exitoso, es muy fuerte... Sucede que el diario que en otro tiempo fue de referencia acusa a Podemos de haber organizado los disturbios que nunca fueron.
Según El País, convocó al acto la Federación de Estudiantes Libertarios. Casi lo que más me gusta es que lo hiciera a través de un pasquín, un medio sedicioso que tiene acreditados por lo menos trescientos cincuenta años de antigüedad. Menudos fósiles, con lo fácil que hubiera sido enviar una nota a El País o la Cadena SER... Y aquí surge una primera dificultad. Es cierto que la FEL convocó al acto, pero ha dejado claro que no fue la única convocante sino una más entre varias organizaciones, pero pasaremos por alto este punto. Para el diario fueron ellos. El problema es que si se trata de una organización anarquista malamente se va a dejar manejar por un partido que se rige por un principio de estricta autoridad. Y aquí encaja la fórmula autodenominada. El material humano que recolecta últimamente este periódico es tan defectuoso que no se da cuenta de que, salvo el nombre con el que tus padres te inscriben en el Registro Civil, el resto de nombres que alguien elige en su vida son siempre autodenominaciones. El País, PRISA o el PSOE no tenían existencia hasta que decidieron autodenominarse así. Sí, nada impide que yo me autodenomine Rey de España, pero hace falta que después se me reconozca como tal. Cuando se creó la Federación Estudiantil Libertaria, que fue hace poco, no recuerdo ningún artículo en El País denunciando que era un instrumento de Podemos para Dios sabe qué diabólicos fines... Simplemente la ignoraron o ni siquiera tuvieron conocimiento de su existencia. Pero el uso de la palabra es bien claro, se trata de presentar a la FEL como un instrumento que Pablo Iglesias maneja desde las bambalinas cual Fu-Manchú.
Dentro de esta estrategia pueril entra en juego el autobús. El acto (casi) tuvo lugar en la Universidad Autónoma, mientras que los matones de Iglesias son alumnos de la Complutense, así que hace falta transportarlos desde su guarida. Y lo de la facultad de Psicología se me escapa pero seguro que para alguien que esté al tanto de los navajazos del submundo universitario madrileño será una prueba más que apunta hacia el mismo lugar. Y es esta  insistencia en apuntar hacia Podemos en general y Pablo Iglesias en particular la que me deprime. Intentaré explicarme.

Sucede que el espacio se estrecha. Sí, de acuerdo que es necesario simplificar la realidad para poder entenderla, pero de ahí a deducir que cualquier cosa no ya mínimamente crítica sino más allá de PP, PSOE o Ciudadanos tiene que estar manejada por Podemos, en fin...
Pero esa es la conclusión, fuera del Parlamento no hay vida. Si hay alguien más allá de Podemos solo sabremos de su existencia cuando sea detenido y puesto a disposición del juez. Y aquí no hay mucho lugar para la sutileza. Se ha acusado y encarcelado preventivamente a gente por tener una camiseta, un libro que se vende en librerías de forma legal o utilizar un servidor de correo encriptado. Se ha acusado a tres grupos diferentes de haber colocado el mismo petardo en la Basílica del Pilar o a un grupo de atacar cajeros automáticos sin necesidad de explicar cuáles, dónde, ni cuándo. Luego la mayoría han salido, porque aquello no se aguantaba por ningún lado, pero mientras tanto se han “comido” una buena temporada en prisión[5]. Basta revisar los resultados prácticos de las diversas operaciones Pandora...
Y sin embargo, esos que nos movemos en esa franja lunática que se sitúa más allá de Podemos hemos entrado al trapo. He leído en páginas libertarias análisis sobre el “golpe de estado” de los barones del PSOE contra Pedro Sánchez. Y Dios me libre de esconderme, yo también barajé escribir sobre el asunto, pero es que es difícil resistir a tanta unanimidad como flota sobre el ambiente mediático.
En este caso solo hay que detenerse a reflexionar un momento. Observar al demonio bolivariano en su esplendor. Ver cómo Madrid, Barcelona, Zaragoza, Cádiz o Zamora se han convertido en los referentes de la contestación mundial y cómo el capitalismo huye de ellas espantado... Si no son capaces de asimilar esto es que la cosa está realmente mal.

Por supuesto, la pregunta es retórica. No creo que estemos ante la derrota final. Creo que estamos en un momento en el que se están delimitando los campos y depende de nuestra inteligencia y determinación el poder convertir el futuro negro que nos aguarda en algo que, al menos, parezca gris pálido...
Ya nos hemos anotado una victoria simbólica, y en una época que vive de símbolos tampoco es un logro despreciable. Hace quince años, diez, incluso cinco, a los portavoces del caos que nos gobierna se les llenaba la boca diciendo que la única democracia era la que no tenía adjetivos. Era un ataque contra una forma de democracia claramente más avanzada la democracia directa pero que se sustentaba apelando a formas regresivas y, de hecho, ya inexistentes entonces la “democracia orgánica” de Franco o las “democracias populares” del antiguo Bloque del Este[6] . Sucede que últimamente la democracia directa va ganando su lugar, aunque sea bajo la modesta fórmula de un referéndum muy de vez en cuando, y ese avance palpable les ha obligado a adjetivar a la suya, que era la buena precisamente por estar libre de adjetivos. Ahora es la democracia representativa. Claramente la única verdadera, pero que ahora se bate en igualdad de condiciones lingüísticas con la otra, con la mala y peligrosa.
Algo es algo.





[1] Miquel Alberola: “Un grupo de violentos impide una conferencia en la Universidad Autónoma de Madrid”, El País, 19/10/16. Para un relato más coherente con lo que se sabe y se puede ver en las imágenes difundidas recomiendo leer a Javier González: “Por qué protesté contra González y Cebrián”, publicado en CTXT y reproducido en Público el 21/10/16. Por supuesto, Javier González es el seudónimo de un estudiante que, juiciosamente, no quiere utilizar su nombre real por miedo a represalias académicas. Es que esto de la libertad de expresión va por barrios...
[2] Las caretas representaban a víctimas de los GAL elegidas cuidadosamente. Salvo Lasa, que figuraba como símbolo por haber sido la primera, el resto eran víctimas “civiles”, es decir, gente que no tenía la menor relación con ETA, que hubo unas cuantas. El otro día Felipe González que está perdiendo facultades , habló de más sobre el tema en la emisora de su amigo Cebrián, aunque la entrevistadora fingió sordera repentina.
[3] J. J. Mateo y J. Casqueiro: “Condena generalizada al boicot a Felipe González en la Universidad Autónoma”, El País, 20/10/16.
[4] Una anécdota. Recientemente la policía francesa ha encontrado un depósito de armas de ETA de tamaño considerable y coincidió que El País y Público utilizaron la misma fotografía para ilustrar la noticia. Aparecían unos enmascarados vestidos de negro, que llevaban varios objetos, atravesando una zona boscosa. Uno parecía claramente un detector de metales pero otro de ellos, según cómo se mirase, podía parecer una pala o también un RPG7, arma antitanque que se sabe que ETA poseía. El pie de foto de El País decía “Guardias civiles, camino del desmantelamiento de un zulo/ GUARDIA CIVIL” y el de Público “Supuestos miembros De ETA inspeccionan la zona del Caserío de Legorreta/ REUTERS”. Sospecho que esta vez tenía razón El País, porque horas después la foto del artículo de Público era otra. Un signo de los tiempos. Alguna página de Internet incluye fe de erratas cuando rectifica un error, pero son las menos. El otro signo es que a simple vista no se pueda distinguir a un guardia civil de un etarra, pero esto daría para mucho...
[5] Cuando te encarcelan sin razón, un día ya es demasiado. Los que lo han sufrido dirán que ojalá hubiera sido un día...
[6] Aquí es curioso comprobar cómo “el fuerte siempre tiene razón”. Echan pestes de Venezuela pero no ahorran alabanzas a la tiranía china que compra su deuda pública, con Rajoy de campeón indiscutible de las alabanzas. 

lunes, 20 de julio de 2015

¿QUIÉN DIJO IMPOSIBLE?


Alexis Tsipras acababa de convocar el referéndum y en la radio entrevistaban a un cargo municipal del PP. No recuerdo su nombre ni el de la ciudad a la que decía representar, pero sí que al acabar la última pregunta que era de ámbito estrictamente local aprovechó para soltar algo así como “lo que está pasando en Grecia es culpa de que allí gobierna un partido que es como Podemos”. Era tal su vehemencia que pensé que peperos y podemeros no podrían ponerse nunca de acuerdo en nada[1]. ¡Cuánto me equivocaba!
El 1 de julio El Mundo informaba de que “Las Cortes gastan 64.200 euros en 99 iPhone 6 para sus diputados”. El artículo decía que La mesa de las Cortes Valencianas, compuesta por todos los grupos de la Cámara PP, PSPV, Compromís, Ciudadanos y Podemos ha aprobado un gasto de 64.200 euros para la compra de 99 terminales de ihone  (sic) 6 de 16 GB para todos los diputados del Parlamento valenciano, a una media de 648,48 euros por aparato. Como detalle, el informe de informática avisaba de que el previsible desajuste de la facturación se deberá regularizar al final de dicho periodo, a finales de octubre de 2015. En lenguaje comprensible, que la factura iba a ascender a mucho más que esos 64.000 euros...
Hubo escándalo de la ciudadanía votante y contribuyente, así que nuestros representantes salieron a justificarse. El mismo periódico publicaba otra pieza titulada “El presidente de las Cortes dice que la compra de 99 iPhone responde a la ‘necesidad de comunicarse’”. Leyéndola aprendemos que El presidente de Les Corts Valencianes, Francesc Colomer, ha manifestado hoy que la decisión (...) forma parte del “operativo y de la necesidad de comunicarse los diputados”. (Esta es buena. Operativo, según la Academia, es “que obra y hace su efecto”, “preparado y listo para ser utilizado o entrar en acción” u “organización para acometer una acción”. La “necesidad de comunicarse los diputados” parece pueril estando reunidos en la misma sala, pero quizá quería decir otra cosa y no sabía cómo). Prosigue el artículo: el portavoz adjunto de Compromís en Les Corts, Fran Ferri, ha señalado también que fueron los servicios técnicos los que aconsejaron la opción del iPhone 6 por motivos de “seguridad, encriptación y durabilidad”, y que la compañía ofrece gratuitamente el aparato si no se pasan del gasto. “Fueron los servicios técnicos”... Cómo me ha recordado esta frase al debate televisado Zapatero-Rajoy cuando el entonces presidente echó en cara al ahora presidente lo de los “hilillos de plastilina” del Prestige y este respondió con voz destemplada “yo dije lo que me dijo un técnico”. Por otro lado, mientras decía esto, Fran Ferri ya sabía que “el informe de informática” dejaba claro que se iban a “pasar del gasto” sí o sí.
En El País del mismo día, en un artículo titulado “Polémica por la compra del iPhone 6 para los diputados valencianos”, nos informaban de que El portavoz socialista Manuel Mata no ha ocultado su irritación por las críticas que, en su opinión, dificultarán el trabajo de los diputados y las relaciones con los ciudadanos: No podemos trabajar sin encriptación y el retraso en la compra de los ordenadores impedirá que los ciudadanos puedan enviar correos a los diputados a su e-mail corporativo.  ¿Por dónde empezar a glosar esta joya de la oratoria? Me encanta el lapsus del “e-mail corporativo”, reconoce que los partidos existentes (y seguramente por existir) no funcionan sino como empresas, que es la traducción más adecuada para corporate[2]. Después está lo de las “relaciones con los ciudadanos”. Sí, sé que en algún país hay representantes elegidos por una circunscripción que, según se dice, votan resoluciones siguiendo el parecer de sus representados. No es el caso español. Aquí cada representante de un partido vota lo que decide su jefe de grupo y cuando no es así, se convierte en noticia y, desde luego, muy poco común.
La “prueba del nueve” es la irritación. Hace tiempo que tengo comprobado que, en una discusión, el que parece más enfadado es el que menos razón tiene.
Hasta aquí la piña de la mesa de diputados defendiendo lo indefendible. Y en esto llegó Internet... Bastaron unas cuantas críticas vía Twitter para que los que, como un solo hombre, defendían la medida, renunciaran a ella, del tranquilo al airado, del técnico al excéntrico, del elevado desde el fango hasta el chico de casa buena[3]...
Pareciendo imposible, al final resultó bastante fácil ponerles de acuerdo.




[1] Ahora se ha puesto de moda la palabra podemitas para denominar a los seguidores de Podemos. No me gusta. No sé de dónde deriva pero apostaría a que, o bien sigue el mismo camino que lleva de Jesús a jesuitas, o bien hunde sus raíces en las denominaciones de las tribus de la Biblia. Me sonaría mejor podemistas, pero reconozco que es un capricho.
[2] El diccionario Collins da primero “corporación” y después “sociedad anónima”. Si vamos al de la Academia, corporación es “organización compuesta por personas que, como miembros de ella , la gobiernan” (que no es el caso, pues todos los partidos se gobiernan de otro modo, un afiliado de base no gobierna nada...) y “Empresa, normalmente de grandes dimensiones, en especial si agrupa a otras menores”.
[3] Quien quiera más detalle puede acudir a Sabemos Digital y su artículo “Cómo twitter marca una agenda política: El caso del iPhonegate del gobierno valenciano”.