miércoles, 30 de noviembre de 2016

RENUNCIAR Y RENUNCIAR



Resulta que el pasado fin de semana se ha estrenado la película La reina de España, dirigida por Fernando Trueba, y ha obtenido una recaudación en taquilla de 387.000 euros. A primera vista parece una cifra respetable, pero sucede que sus costes fueron de once millones de euros y los expertos dicen que actualmente la recaudación final no suele superar la cifra de cuatro veces el fin de semana del estreno, lo que supondría un petardazo considerable, unas pérdidas de alrededor de nueve millones y medio de euros.
El asunto tiene su importancia porque antes de su estreno se promovió un boicot patriótico porque cuando Trueba recogió el Premio Nacional de Cinematografía en septiembre del 2015 aseguró no haberse sentido español “ni cinco minutos de su vida” y se ve que los que no han dejado de sentirse españoles ni cinco minutos de la suya se la estaban guardando.
La película ya arrastraba polémica antes de su estreno. Es continuación de la flojísima La niña de tus ojos y un par de guionistas de aquella le habían denunciado por “resucitar” sus personajes sin autorización (y por supuesto, sin pagarles los derechos correspondientes).
Como lo del boicot llevaba tiempo publicitándose (aunque basta saber que la figura más conocida era Fran Rivera para hacerse una idea de la calidad del elenco boicoteador) también este maestro de la alta comedia recibió apoyos a su altura. Santiago Segura y Penélope Cruz, que salen en la película (y creo que con esto no hace falta decir más), Jordi Évole (el virus Ébola de la televisión) y Juan Cruz (lo que equivale a que te caiga encima una cruz, y perdónenseme los chistes fáciles pero no por eso menos ciertos). Hasta en un medio tan poco patriotero como Público dos artículos dejan claro que la película es una mierda sin defensa posible...

En noviembre del 2014 Jordi Savall decidió no aceptar el Premio Nacional de Música en la modalidad de interpretación, concedido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y dotado con 30.000 euros. La profunda indignación por la política cultural del ministerio dirigido por José Ignacio Wert ha pesado más que “la alegría por un tardío reconocimiento a más de 40 años de dedicación apasionada a la difusión de la música como fuerza y lenguaje de civilización y convivencia”.

Por si a alguien no le hubiera quedado claro: Trueba se guardó el cheque y a continuación declaró no sentirse español. Jordi Savall renunció al premio y a la vez al dinero. Yo lo llamo “la prueba del bolsillo”. Me resultará bastante más fácil creerte si tu gesto te supone perder dinero. Y desde luego, os recomiendo que si alguna vez sentís que os falta algo, que notáis un vacío que no sabéis cómo llenar, escuchad a Jordi Savall. A solo, con Hesperion XX o XXI, con la Capella Reial de Catalunya o con Le Concert des Nations. Medicina para el espíritu[1]...




[1] M.M. (al parecer Marta Medina): “El ‘castañazo’ de Trueba con ‘La reina de España’: ¿boicot o falta de interés?” El Confidencial 28/11/16 y Javier Pérez Senz: “Jordi Savall rechaza el Premio Nacional de Música”, El País, 30/10/14. Los artículos de Público, del 29/11/16, son David Torres: “Boicot a la española” y Paco Sánchez Múgica: “Sobre el fracaso de ‘La reina de España’: ni un segundo”, este publicado originalmente en CTXT.

domingo, 27 de noviembre de 2016

... Y NADA MÁS QUE LA VERDAD

Resulta que el Diccionario Oxford ha elegido post – truth como palabra del año y a los medios mundiales les ha faltado tiempo para hacerse eco. En castellano parece que se transcribirá como posverdad y significa “que denota circunstancias en las cuales los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal”.
Aunque según se dice la palabra ya se había utilizado antes, la definición propuesta parece claramente inspirada por el referéndum británico y la elección de Donald Trump. En este caso Colombia u Holanda no cuentan porque para ciertos ambientes culturales anglosajones lo que no habla inglés simplemente no existe.
Desde luego, los periódicos que la han jaleado se sitúan automáticamente en el otro lado, en el que valora los hechos objetivos y no la emoción o las creencias. Son como esos que se hartan de llamar tonto a todo el mundo, ni se les pasa por la cabeza la posibilidad de pertenecer al grupo. Así que me ha dado por revisar al más serio entre los serios para ver exactamente en qué momento se encuentra respecto a la verdad, si anterior, coetáneo o posterior. Tampoco he buscado exhaustivamente, me he contentado con tres ejemplos pero desechando muchos para no aburriros[1].
Julio Carabaña es profesor de Sociología en la UCM y autor de un libro titulado Pobres y ricos. En su artículo trata de demostrar que la desigualdad no ha crecido utilizando “el índice de Gini (0, cuando todos consiguen lo mismo, y 100, cuando uno se lo queda todo)”.
Comienza retador: “La teoría (o la ideología, o la narrativa) dominante dice que la globalización aumenta la desigualdad y que la desigualdad produce populismo, nacionalismo y xenofobia, con etiquetas de derecha y de izquierda. Pero ¿y si la desigualdad no hubiera aumentado, o no hubiera aumentado tanto, o hubiera aumentado por razones distintas de la globalización?”. Fuerte apuesta, pardiez. Dejaremos de lado que el aumento de la desigualdad no suele achacarse a la globalización sino al neoliberalismo para no chafarle el argumento. Aunque sí desvelaré el final, porque lo que interesa es el argumento central. Sí, desde luego, era obvio, la desigualdad no ha aumentado. Lo mejor es cómo lo prueba. Resulta que en España el índice de Gini no ha aumentado desde mediados de los 90. “Como apuntaba la OCDE, el aumento de la desigualdad en España durante la crisis puede reducirse a un fenómeno mucho más simple, el aumento de la pobreza. Los pobres severos pasaron de ser el 2% de la población en 2007 a ser el 5% en 2009 y 2013. En la misma magnitud que han aumentado los pobres severos han disminuido también las clases medias”. Que quede claro.
Es posible por tanto hablar de un populismo  genérico. Hay sin embargo dos grandes diferencias entre los populismos de derechas y de izquierdas. Primero, obviamente, las políticas: “Podemos y el Frente Nacional tienen en común que dirigen sus ataques contra una élite liberal que creen responsable de los problemas. Difieren en el tipo de problemas que identifican y enfatizan, y en las soluciones que ofrecen”, dice Benjamin Stanley, profesor en la Universidad SWPS de Varsovia (Polonia)[2].
Así que ven la realidad de forma diferente y, como es lógico, tampoco coinciden en las medidas a tomar. Entonces ¿en qué coinciden? En culpar a una élite liberal. Por supuesto, aquí hay una polisemia que el muy conocido en su casa a la hora de comer Benjamin Stanley no se ocupa en precisar, porque liberal en Estados Unidos significa izquierdista mientras que en Europa se refiere a los economistas de extrema derecha que celebran cada despido considerándolo una “reducción de costes laborales”. Cuando tanto el PSOE como Ciudadanos dijeron en voz alta y con todas las letras que nunca apoyarían un gobierno con Mariano Rajoy de presidente caían en esa definición tan laxa de populismo. Suerte que la prudencia les hizo rectificar...
La última aportación la proporciona Steve Roberts, de la Singularity University, una universidad apoyada por Google y la NASA según la misma lógica que alumbró la Trump University. Una universidad que ofrece un programa que cuesta 14.000 dólares y tiene una duración de seis días. Según Roberts, “ofrecemos una experiencia que cambia tu mentalidad, que transforma a la gente y cuando se marchan no vuelven a ser los mismos”.
Cierto que hace tres mil años que los alquimistas vienen prometiendo esto mismo, pero no eran tan insensatos como para asegurar resultados en una semana. Ellos requerían toda una vida, por eso siempre se pinta a los alquimistas como ancianos...

Y de tal universidad, tales sabios. El susodicho Roberts responde a una pregunta diciendo que “Hace 50 años éramos granjeros. Todos estábamos preocupados porque las máquinas nos quietarían (sic) el trabajo, era la única manera de ganar dinero: tener una granja y vender comida”.
Hasta en un país tan industrialmente atrasado como España que levante la mano el que en 1966 sus padres o sus abuelos vivían de tener una granja y vender comida...
La pregunta es: si no están en la posverdad ni en la verdad, ¿estarán en la preverdad?




[1] Todos proceden de El País. Aquí van por orden de mención: Julio Carabaña: “¿Y si la desigualdad no ha crecido?” (22/11/16), Jordi Pérez Colomé y Kiko Llaneras: “De Trump a Podemos, qué es el populismo” (14/11/16) y Ana Torres Menárguez: “La mayoría de universidades del mundo van a desaparecer” (25/10/16).
[2] Encuentro un poco triste que El País se vea obligado a aclarar a sus actuales lectores que Varsovia está en Polonia. Aún recuerdo la lluvia de cartas de indignación que recibió un redactor de El País Semanal hace ya unos cuantos años (demasiados, según parece) por escribir “ad divinis” en lugar de “a divinis”.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

EL PROBLEMA TRUMP



No me refiero a que sea tan bravucón como Theodore Roosevelt, tan misógino como el Kennedy al que adora Albert Rivera o tan desconocedor del mundo como Ronald Reagan. Me refiero a los diferentes dilemas que han ido encarando los medios a raíz de su elección.
El primero es que no era posible. Todos apostaban por la victoria de Hillary Clinton[1], aunque unos cuantos digan ahora que ya lo habían advertido pero guardándose mucho de precisar cuándo y dónde. No tendré el mal gusto de citar a los que el mismo día de las votaciones hablaban de que Clinton tenía mucho voto oculto o al que unos días antes publicó un artículo explicando su futura política, dado que la posibilidad de la victoria de Trump se había esfumado como una broma de mal gusto.
Estaban los precedentes, que para ellos son Gran Bretaña y Colombia. Olvidan Holanda, que fue su primer revolcón del año, y malos cestos haremos con esos mimbres si su memoria no alcanza hasta abril. Ya ni siquiera recuerdan cuánto despreciaron a los votantes holandeses y las lecciones que les dieron y si con Trump pueden defenderse diciendo que ninguna encuesta le daba ganador, en Gran Bretaña todas las encuestas daban vencedor al y las ignoraron como una leve molestia.
Esta es la raíz del problema, que unos simples opinantes se hayan creído creadores de opinión. Como yo pienso que la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea es contraproducente y lo explico con bellos argumentos, los votantes se van a comportar como yo predigo. Pero luego es que no y entonces viene el golpe.
Hasta la semana pasada lo habían solventado con el expediente de decir que los que habían elegido la opción triunfante pero incorrecta eran analfabetos democráticos, guiados por bajos instintos, engañados por las mentiras de unos demagogos sin conciencia...
(Un inciso: les llamaban analfabetos democráticos porque no tienen el valor de llamarles claramente analfabetos. Y sin embargo la estadística es clara, en España un 50% de la población es analfabeta funcional. Están alfabetizados pero no leen. Ni un libro al año, uno de cada dos. Y en el resto del mundo “desarrollado” es parecido, de ahí por ejemplo el éxito de Facebook que, como indica su nombre, es un lugar para compartir fotos. Aunque la acompañen comentarios, lo importante es la imagen. Pero no se atreven a denunciar el analfabetismo porque piensan que resulta clasista. Así de ridículos y cobardes son)
Ese debía ser el guión ahora. Ridiculizar a los votantes de Trump como unos patanes incultos con poco cerebro, como los británicos o los ya olvidados holandeses. Pero el único que lo cumplió fue John Carlin, al que aprecio más bien poco pero debo alabar su coherencia. La expresión analfabetos democráticos está tomada a la letra del artículo que publicó al poco de la victoria del que todos sabíamos que iba a perder.
Pero había un problema... Vale que la coherencia dictaba seguir denunciando este error en el mismo tono que los anteriores pero en este caso hay una diferencia no menor. Los ejemplos pasados eran fruto de la mal llamada democracia directa, que como todos sabemos porque ellos nos lo han enseñado con grandes argumentos , es lo peor del mundo. Pero ahora estamos hablando de la democracia representativa, la que nunca se equivoca. La que hasta ayer conseguía el milagro de que los que son incultos, primarios, fáciles de engañar o directamente imbéciles cuando responden a una pregunta se conviertan en sabios, sensatos y equilibrados cuando eligen para que les represente a quien no les conoce de nada y que en adelante no solicitará su opinión para decidir sobre ningún tema. Y encima estamos hablando de Estados Unidos, una de las cunas de la democracia[2]. Quieto parao, hay que rebobinar...
Y vaya si han rebobinado. Hasta el principio.
Por supuesto, está descartado que haya sesenta millones de analfabetos democráticos en Estados Unidos. O de patanes, racistas, xenófobos o ilusos. Hay que hacer estudios más detenidos. Y encima hay que integrar datos molestos en el análisis, como que más del 50% de las votantes votaron por Trump, un machista, misógino etc[3]. Estados Unidos es una sociedad muy individualista y la gente se guía por sus intereses personales. Una trabajadora de una de esas empresas bajo amenaza de cierre que Trump ha prometido rescatar seguramente pensará más en su vejez que en las modelos a las que el hoy presidente electo tocó el culo sin su permiso. Y también hubo latinos[4] que votaron por él. ¿Traición? Pues no. Simplemente que ellos no son ilegales y saben que lo de la expulsión no les amenaza, de hecho podría beneficiarles[5]. Pero la campaña de regeneración del votante trumpista ya está en marcha y ello implica atacar a los que osaron tratarles como si fueran votantes de un referéndum.
Y hay que rehabilitar al propio Trump, porque la vieja democracia norteamericana no puede equivocarse y los argumentos van en dos direcciones.
La primera es que siendo como es un tipo sensato en el fondo, aunque sea vehemente, debe saber que algunas de sus promesas de la campaña electoral son irrealizables. (En realidad son casi todas, entre otras cosas porque muchas son incoherentes entre sí). Tendrá que darse un “baño de realidad” y optar por lo sensato y huir de lo disparatado. En este caso se trata de adaptarse a la realidad, si fuera el vencedor de un referéndum tendría que enfrentarse a las consecuencias de sus mentiras y su demagogia pero ya se sabe que en una campaña electoral en democracia representativa sí que vale eso de prometer hasta meter y después de metido, nada de lo prometido... La hasta hace poco aclamada Rita Barberá lo llamaría un ardid.
La segunda es recordarnos que los padres fundadores de la democracia estadounidense fueron tan previsores como para dividir el poder entre diferentes estamentos que se vigilan, de modo que un presidente, por mucho que quiera, no puede alterar demasiado el orden natural de los acontecimientos. La pregunta molesta en este caso es: ¿entonces qué más da que hubiera sido elegido Donald, Hillary, uno que pasaba por la calle o un chimpancé del zoológico más cercano? En fin, el que no se consuela es porque no quiere y toca hacer de tripas corazón...
La realidad encarnada por Donald Trump ocupando la Casa Blanca podría servir si hubieran aprendido la lección. Pero no, pasada la sorpresa están como estaban. Si El País publicaba un editorial el día de las elecciones pidiendo el voto para Hillary Clinton, supongo que con la disparatada creencia de que podían influir en el resultado, ahora se dedican a aleccionar a Trump sobre lo que debe y no debe hacer en asuntos de economía[6].










[1] Alguno de la franja más lunática de la ultraderecha mediática lo celebró con júbilo, pero que lo deseara no significa necesariamente que lo creyera posible.
[2] La otra es Gran Bretaña. Sin comentarios.
[3] Ojo, no dudo de que lo es pero como decía Susan Sarandon, “no voy a votar a Hillary Clinton porque tenga vagina”. Ni que decir tiene, Sarandon no votó a Trump. Había más candidatos...
[4] Uso esta palabra estúpida pese a saber que ninguno de ellos nació en el Lazio.
[5] Aporto aquí un dato publicado pero muy poco difundido por molesto. En las municipales del 2015 Xavier García Albiol, entonces alcalde, prometió limpiar Badalona de rumanos. Los que entienden del tema dijeron que los gitanos de Badalona, normalmente abstencionistas técnicos, fueron a votar en masa... por García Albiol. Veían a los rumanos como competidores y confiaban en que haría realidad su promesa y se librarían de ellos. Algo que los antirracistas subvencionados han ignorado, obviamente.
[6] El actual director de El País fue corresponsal del diario en Estados Unidos. Parte de su estancia correspondió con la del hoy rey en Georgetown y dicen que Felipe VI le debe varios favores. Eso podría explicar parte de su soberbia, pero solo parte...

viernes, 28 de octubre de 2016

¿LA DERROTA FINAL?


 Algunos escriben que a Felipe González y Juan Luis Cebrián no les han dejado hablar en la Universidad Autónoma de Madrid. La mejor crónica es sin duda la de El País. No en vano, veinticuatro horas después aún figuraba la primera entre las noticias más leídas[1].
El arranque lo dice todo: “Alrededor de 200 violentos, gran parte de los cuales ocultaban su rostro con caretas y capuchas”... En fin, si nos guiamos por la foto que acompaña al artículo, los cinco que llevan capuchas ocultan su cocorota, no su rostro, claramente visible porque son las capuchas de sus sudaderas. No son capuchas modelo terrorista con sus tres agujeritos, dos para los ojos y uno para la boca. Las caretas sí lo ocultan, claro, pero es que su finalidad no es el enmascaramiento sino la representación de una persona distinta a quien la lleva. Y esto es así al menos desde la Grecia Antigua[2].
(Y aquí viene la nota chusca. “La decana Olivas” dice que “les rogué que en la misma medida que yo acudía con la cara destapada ellos también se quitaran las caretas. No accedieron. Entendí rápidamente que su ánimo no era de diálogo sino de franca y abierta confrontación” y Manuela Carmena ha dicho “Me preocupa muchísimo por qué uno se pone capucha, careta”. “Eso es cerrarse a la empatía, a la capacidad de mediación, a que el otro ni siquiera te pueda mirar. Me parece terrible”.
Todo muy razonable. Si no fuera porque en el párrafo anterior se nos informa de que “Las autoridades universitarias ya han expresado su condena y han abierto una investigación para intentar identificar a los cientos de personas que impidieron el desarrollo del acto al bloquear las entradas”. Decisión a la que no será ajena la decana Olivas, supongo. Y es que no están los tiempos para descuidarse. Uno puede acabar en la cárcel por cosas así. De hecho por bastante menos, como veremos[3]...)
Del resto del artículo citaré unos párrafos más que vienen a cuento con lo que voy a tratar. Quien quiera leerlo entero lo tiene fácil. Salvo que lo hayan actualizado y no se parezca en absoluto al que yo he leído, que tampoco es una posibilidad despreciable[4]. Dice o decía que “La manifestación ha sido convocada por la autodenominada Federación Estudiantil Libertaria (FEL), a través de un pasquín” (...) “Hasta la facultad ha llegado un autobús cuyos ocupantes se han unido a varias decenas de jóvenes, muchos ya enmascarados, que procedían de la facultad de Psicología” (...) “Antonio Rovira, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Madrid y director del Máster en Gobernanza y Derechos Humanos” ha dicho que “Había otra posibilidad, que era recurrir a la fuerza y despejar el camino, pero eso en eso tiene que ser muy excepcional en el ámbito universitario, cuando no hay otra salida” (...) “Los participantes vienen de fuera, no son de esta facultad”.
(Antes de entrar en materia, dos apuntes rápidos. ¿Cómo se puede ser catedrático y director de un Máster y hablar tan mal? El otro es un clásico “cañí”: Cuando en un pueblo sin tradición criminal reciente se produce un asesinato, la primera reacción de los vecinos, con el alcalde a su cabeza, es decir que los autores “no son del pueblo”. Por desgracia para los que dicen tales cosas, en el noventa por ciento de los casos sí lo son... Sin olvidar la pregunta tonta: si no son de la facultad, ¿para qué abren una investigación? Es evidente que no van a identificar a nadie).
La verdad es que el hecho de que estos dos fantasmas del pasado no se hayan atrevido a entrar donde se suponía que iban a soltar su perorata me importa más bien poco. Pueden hablar y recibir atención siempre que les venga en gana, ya sea en casa o en cualquier otro medio. Ellos no tienen que romper lunas de sucursales bancarias para recibir quince segundos de atención en el telediario. Sí me importa más el trasfondo del artículo, que tenía como objetivo final atacar a Podemos.
Sí, lo sé, estoy aburrido de escribir y vosotros de leer , que El País no desperdicia ocasión de atacar a Podemos, pero es que esta vez, como diría el participante medio de un programa de televisión exitoso, es muy fuerte... Sucede que el diario que en otro tiempo fue de referencia acusa a Podemos de haber organizado los disturbios que nunca fueron.
Según El País, convocó al acto la Federación de Estudiantes Libertarios. Casi lo que más me gusta es que lo hiciera a través de un pasquín, un medio sedicioso que tiene acreditados por lo menos trescientos cincuenta años de antigüedad. Menudos fósiles, con lo fácil que hubiera sido enviar una nota a El País o la Cadena SER... Y aquí surge una primera dificultad. Es cierto que la FEL convocó al acto, pero ha dejado claro que no fue la única convocante sino una más entre varias organizaciones, pero pasaremos por alto este punto. Para el diario fueron ellos. El problema es que si se trata de una organización anarquista malamente se va a dejar manejar por un partido que se rige por un principio de estricta autoridad. Y aquí encaja la fórmula autodenominada. El material humano que recolecta últimamente este periódico es tan defectuoso que no se da cuenta de que, salvo el nombre con el que tus padres te inscriben en el Registro Civil, el resto de nombres que alguien elige en su vida son siempre autodenominaciones. El País, PRISA o el PSOE no tenían existencia hasta que decidieron autodenominarse así. Sí, nada impide que yo me autodenomine Rey de España, pero hace falta que después se me reconozca como tal. Cuando se creó la Federación Estudiantil Libertaria, que fue hace poco, no recuerdo ningún artículo en El País denunciando que era un instrumento de Podemos para Dios sabe qué diabólicos fines... Simplemente la ignoraron o ni siquiera tuvieron conocimiento de su existencia. Pero el uso de la palabra es bien claro, se trata de presentar a la FEL como un instrumento que Pablo Iglesias maneja desde las bambalinas cual Fu-Manchú.
Dentro de esta estrategia pueril entra en juego el autobús. El acto (casi) tuvo lugar en la Universidad Autónoma, mientras que los matones de Iglesias son alumnos de la Complutense, así que hace falta transportarlos desde su guarida. Y lo de la facultad de Psicología se me escapa pero seguro que para alguien que esté al tanto de los navajazos del submundo universitario madrileño será una prueba más que apunta hacia el mismo lugar. Y es esta  insistencia en apuntar hacia Podemos en general y Pablo Iglesias en particular la que me deprime. Intentaré explicarme.

Sucede que el espacio se estrecha. Sí, de acuerdo que es necesario simplificar la realidad para poder entenderla, pero de ahí a deducir que cualquier cosa no ya mínimamente crítica sino más allá de PP, PSOE o Ciudadanos tiene que estar manejada por Podemos, en fin...
Pero esa es la conclusión, fuera del Parlamento no hay vida. Si hay alguien más allá de Podemos solo sabremos de su existencia cuando sea detenido y puesto a disposición del juez. Y aquí no hay mucho lugar para la sutileza. Se ha acusado y encarcelado preventivamente a gente por tener una camiseta, un libro que se vende en librerías de forma legal o utilizar un servidor de correo encriptado. Se ha acusado a tres grupos diferentes de haber colocado el mismo petardo en la Basílica del Pilar o a un grupo de atacar cajeros automáticos sin necesidad de explicar cuáles, dónde, ni cuándo. Luego la mayoría han salido, porque aquello no se aguantaba por ningún lado, pero mientras tanto se han “comido” una buena temporada en prisión[5]. Basta revisar los resultados prácticos de las diversas operaciones Pandora...
Y sin embargo, esos que nos movemos en esa franja lunática que se sitúa más allá de Podemos hemos entrado al trapo. He leído en páginas libertarias análisis sobre el “golpe de estado” de los barones del PSOE contra Pedro Sánchez. Y Dios me libre de esconderme, yo también barajé escribir sobre el asunto, pero es que es difícil resistir a tanta unanimidad como flota sobre el ambiente mediático.
En este caso solo hay que detenerse a reflexionar un momento. Observar al demonio bolivariano en su esplendor. Ver cómo Madrid, Barcelona, Zaragoza, Cádiz o Zamora se han convertido en los referentes de la contestación mundial y cómo el capitalismo huye de ellas espantado... Si no son capaces de asimilar esto es que la cosa está realmente mal.

Por supuesto, la pregunta es retórica. No creo que estemos ante la derrota final. Creo que estamos en un momento en el que se están delimitando los campos y depende de nuestra inteligencia y determinación el poder convertir el futuro negro que nos aguarda en algo que, al menos, parezca gris pálido...
Ya nos hemos anotado una victoria simbólica, y en una época que vive de símbolos tampoco es un logro despreciable. Hace quince años, diez, incluso cinco, a los portavoces del caos que nos gobierna se les llenaba la boca diciendo que la única democracia era la que no tenía adjetivos. Era un ataque contra una forma de democracia claramente más avanzada la democracia directa pero que se sustentaba apelando a formas regresivas y, de hecho, ya inexistentes entonces la “democracia orgánica” de Franco o las “democracias populares” del antiguo Bloque del Este[6] . Sucede que últimamente la democracia directa va ganando su lugar, aunque sea bajo la modesta fórmula de un referéndum muy de vez en cuando, y ese avance palpable les ha obligado a adjetivar a la suya, que era la buena precisamente por estar libre de adjetivos. Ahora es la democracia representativa. Claramente la única verdadera, pero que ahora se bate en igualdad de condiciones lingüísticas con la otra, con la mala y peligrosa.
Algo es algo.





[1] Miquel Alberola: “Un grupo de violentos impide una conferencia en la Universidad Autónoma de Madrid”, El País, 19/10/16. Para un relato más coherente con lo que se sabe y se puede ver en las imágenes difundidas recomiendo leer a Javier González: “Por qué protesté contra González y Cebrián”, publicado en CTXT y reproducido en Público el 21/10/16. Por supuesto, Javier González es el seudónimo de un estudiante que, juiciosamente, no quiere utilizar su nombre real por miedo a represalias académicas. Es que esto de la libertad de expresión va por barrios...
[2] Las caretas representaban a víctimas de los GAL elegidas cuidadosamente. Salvo Lasa, que figuraba como símbolo por haber sido la primera, el resto eran víctimas “civiles”, es decir, gente que no tenía la menor relación con ETA, que hubo unas cuantas. El otro día Felipe González que está perdiendo facultades , habló de más sobre el tema en la emisora de su amigo Cebrián, aunque la entrevistadora fingió sordera repentina.
[3] J. J. Mateo y J. Casqueiro: “Condena generalizada al boicot a Felipe González en la Universidad Autónoma”, El País, 20/10/16.
[4] Una anécdota. Recientemente la policía francesa ha encontrado un depósito de armas de ETA de tamaño considerable y coincidió que El País y Público utilizaron la misma fotografía para ilustrar la noticia. Aparecían unos enmascarados vestidos de negro, que llevaban varios objetos, atravesando una zona boscosa. Uno parecía claramente un detector de metales pero otro de ellos, según cómo se mirase, podía parecer una pala o también un RPG7, arma antitanque que se sabe que ETA poseía. El pie de foto de El País decía “Guardias civiles, camino del desmantelamiento de un zulo/ GUARDIA CIVIL” y el de Público “Supuestos miembros De ETA inspeccionan la zona del Caserío de Legorreta/ REUTERS”. Sospecho que esta vez tenía razón El País, porque horas después la foto del artículo de Público era otra. Un signo de los tiempos. Alguna página de Internet incluye fe de erratas cuando rectifica un error, pero son las menos. El otro signo es que a simple vista no se pueda distinguir a un guardia civil de un etarra, pero esto daría para mucho...
[5] Cuando te encarcelan sin razón, un día ya es demasiado. Los que lo han sufrido dirán que ojalá hubiera sido un día...
[6] Aquí es curioso comprobar cómo “el fuerte siempre tiene razón”. Echan pestes de Venezuela pero no ahorran alabanzas a la tiranía china que compra su deuda pública, con Rajoy de campeón indiscutible de las alabanzas. 

jueves, 15 de septiembre de 2016

LA POSTURA DEL MISIONERO



Así debería haberse titulado la traducción del libro que Christopher Hitchens dedicó a Teresa de Calcuta (en adelante TC) pero por razones fáciles de explicar pero difíciles de entender, este es el único texto importante de Hitchens que no ha sido publicado en castellano[1]. Con la excusa de que el pasado domingo TC fue proclamada santa por el papa Francisco, voy a aprovechar para difundir parte de lo que se cuenta en el libro en el idioma que usan mayoritariamente los católicos de este mundo.

Un milagro muy curioso

TC recibió la preceptiva iluminación divina sobre la que debía ser su misión en 1948 y consiguió la autorización del Vaticano en 1950, pero no fue hasta veinte años después cuando su proyecto comenzó a hacerse famoso por obra y gracia de un documental emitido por la BBC en 1969, Something Beautiful for God, y adaptado a libro con el mismo título en 1971. Malcolm Muggeridge no era católico cuando lo concibió pero se convirtió poco después. Lo que hizo único en su género a este documental es que en él se contiene el primer milagro fotográfico obrado por Dios y, que yo sepa, el último hasta la fecha. Aunque la cita sea larga, merece la pena reproducir el relato de Muggeridge:
Esta Casa de Moribundos está iluminada pálidamente por pequeñas ventanas abiertas en la parte alta de los muros y Ken se mantenía firme en que era casi imposible rodar ahí. Solo llevábamos una pequeña luz y resultaba casi imposible iluminar adecuadamente el lugar con el tiempo de que disponíamos. No obstante, se decidió que Ken lo intentaría pero, para asegurarnos, hizo también alguna filmación en un patio exterior donde algunos internos se sentaban al sol. En la película revelada, la parte rodada dentro estaba bañada con una suave luz particularmente hermosa, mientras la parte rodada fuera aparecía pálida y confusa... Estoy absolutamente convencido de que esa luz inexplicable técnicamente es, de hecho, la Luz de Bondad a la que [el cardenal] Newman se refiere en su bien conocido y exquisito himno [...] No me sorprende en absoluto que la luminosidad se registrara en película fotográfica. Lo sobrenatural es solo una proyección infinita de lo natural. Como horizonte más lejano, es imagen de la eternidad. Jesús frotó con barro los ojos de un ciego y le hizo ver [...] Precisamente para eso están los milagros, para revelar la realidad interior de la creación exterior de Dios. Estoy convencido personalmente de que Ken registró el primer milagro fotográfico auténtico.
El tal Ken era Ken Macmillan, un cámara que gozaba de gran prestigio porque había participado en la serie Civilisation, que entonces se consideró un producto técnicamente perfecto. Aquí sigue su testimonio sobre lo que sucedió:
Durante Something Beautiful for God hubo un episodio en el que nos llevaron a un edificio que TC llamaba la Casa de los Moribundos. Peter Chafer, el director, dijo: “Bueno, está muy oscuro aquí, ¿crees que podremos conseguir algo?” y en la BBC acabábamos de recibir una nueva película fabricada por Kodak, que no tuvimos tiempo de probar antes de salir, así que le dije a Peter: “Bueno, podríamos probarla”. Así que filmamos y cuando volvimos varias semanas después, un mes o dos después,  estábamos sentados en la sala de montaje, en los Estudios Ealing, y allá que aparecen las tomas de la Casa de los Moribundos. Y fue sorprendente, podías ver cada detalle. Y dije “¡esto es asombroso, extraordinario!” E iba a seguir diciendo, pues eso, ¡tres hurras por Kodak! No tuve oportunidad de decir lo que pensaba porque Malcolm, sentado en primera fila, se dio la vuelta y dijo: “¡Es la luz divina! Es TC. Date cuenta, chaval, es la luz divina”. Y tres o cuatro días después me encontré con que me llamaban periodistas de periódicos de Londres que decían “hemos oído que acabas de volver de la India con Malcolm Muggeridge y fuiste testigo de un milagro”.

Lo que se muestra y lo que se ve

La razón que movió a Hitchens a escribir el libro fue lo que él percibía como una enorme diferencia entre lo que era realmente TC y lo que mucha gente creía que era[2]. Sirva como ejemplo  una anécdota que cuenta el propio Muggeridge (y me he esforzado mucho por tratar de preservar su lenguaje relamido): “Pese a las estrecheces financieras crónicas de las Misioneras de la Caridad, cuando fui el instrumento para canalizar en dirección a TC unos pocos cientos de libras, me asombró y debo decir me encantó , gastándolas en el cáliz y el copón para su nuevo noviciado... Su acción podría, supongo, ser criticada en la misma línea que el derroche de esencia de nardo[3], pero me aportó un gran sentimiento de regocijo entonces y subsiguientemente”. (Y TC le hizo ver una enorme ventaja añadida: “Estarás a diario en el altar junto al Cuerpo de Cristo”. Lo que para un creyente en el dogma de la Transubstanciación es así literalmente).
Pos supuesto, aunque después se declarase encantado, su asombro inicial nació de que TC no dedicara ese dinero a socorrer a los pobres, como él daba por sentado, sino a proseguir la expansión de las Misioneras de la Caridad, la orden que fundó. Es el motivo que impulsa a Hitchens, intentar entender por qué había (y sigue habiendo en buena parte) una diferencia tan enorme entre la imagen que se tenía de TC y su realidad, habida cuenta de que ella ofrecía elementos suficientes para ser juzgada de forma objetiva. Como veremos, era muy hipócrita, pero no en lo que respecta a sus fines y los medios para lograrlos.
Ya lo dijo el gran Mark Twain: “Dad a un hombre la reputación de madrugador y podrá dormir hasta mediodía”.

Más papista que el Papa

TC era una integrista fanática. Se puede decir que era, literalmente, más papista que el Papa. Si Juan Pablo II pidió perdón en nombre de la Iglesia por la condena a Galileo, TC respondió en una entrevista que de haberse visto obligada a elegir entre Galileo y la autoridad de la Inquisición, se hubiera mostrado a favor de las autoridades eclesiásticas. Pero su postura venía de atrás. Durante las deliberaciones acerca del Concilio Vaticano II que convocó Juan XXIII, TC se opuso a cualquier intento de reforma. Dijo que lo único que se necesitaba era “más fe y más trabajo”, no una revisión de la doctrina...
Nacida en 1910, sus creencias y su moral no evolucionaron un punto desde las que recibió en su infancia. Entonces la doctrina oficial católica defendía que en el mundo había pobres y ricos porque los pobres eran necesarios para que los ricos pudiesen ir al cielo practicando la caridad[4]. Y esa distinción marcó toda su vida. Los ricos y los pobres habitan mundos distintos y cada uno se rige con sus reglas y sus exigencias particulares. A los ricos se les puede pedir una cosa y a los pobres otra y no tiene sentido ni juzgar a los ricos con las condiciones morales que se exigen a los pobres ni viceversa. Cada uno tiene su sitio en la Tierra y responderá en el Cielo ante la lista de exigencias que corresponden a su clase, no a la de los otros.
Así se puede entender la moral de Teresa de Calcuta. Si el frívolo papa Francisco la proclama la santa de los pobres es porque no ve más allá de su nariz. Teresa de Calcuta era exactamente lo contrario, fiel a las enseñanzas que había recibido desde niña, era el agente privilegiado de los ricos para redimir a los pobres a través de la caridad. Solo así se puede entender su vida y su obra. Esta parte sorprende mucho a Hitchens y el resto de críticos criados en ambientes protestantes o de otras religiones pero en realidad, para alguien que se haya educado en el catolicismo, no debería ser una idea nueva.

Los últimos serán los primeros en el reino de los cielos

Eso dijo su maestro Jesucristo y si la cosa funciona así si realmente están en situación privilegiada para afrontar lo que viene después, que es la felicidad plena para toda la Eternidad , sería criminal alterar esa posición ventajosa de la que parten los desposeídos. Así que no se trata de paliar su sufrimiento sino de prepararles para afrontar la muerte en la mejor condición posible. ¿Quién puede escandalizarse entonces de que en su morgue hubiera un cartel que decía “Hoy voy al Cielo”?
Y si para conseguir su salvación eterna había que hacer alguna trampilla, ¿acaso no existe ese concepto tan católico de “mentira piadosa”?: TC enseñó a las hermanas cómo bautizar en secreto a los moribundos. Las hermanas tenían que preguntar a cada persona en peligro de muerte si quería “un billete al Cielo”. Una respuesta afirmativa suponía dar el consentimiento al bautismo. La hermana entonces tenía que fingir que solo refrescaba la frente de la persona con un paño húmedo, cuando en realidad estaba bautizándola, diciendo en silencio las palabras requeridas. El secreto era importante para que no se supiera que las hermanas de TC bautizaban hindúes y musulmanes.
No eran hospitales, eran pistas de despegue a la Gloria. No se trataba de curarles y que luego se echaran a perder, sino de prepararles para una buena muerte que les permitiera alcanzar el descanso eterno. Una voluntaria cuenta el caso de un chaval que llegó a la casa con una enfermedad renal leve que se hubiera podido curar con antibióticos. Por supuesto, no se los dieron, pero cuando ella llegó aún se le podía salvar con una sencilla operación. Dijo de pedir un taxi y mandarle a un hospital a que le operasen, pero le dijeron que no porque si operaban a uno, tendrían que operar a todos... Ella estaba indignada, ¡Pero si tiene quince años!
No conocía las reglas de la casa, TC lo tenía bien claro: Creo que es muy hermoso que los pobres acepten su destino, que lo compartan con la pasión de Cristo. Creo que el mundo se beneficia mucho del sufrimiento de los pobres. Por supuesto, cualquiera que no conozca la ideología católica de hace un siglo pensará que estamos delante de una sádica. Pues no, estamos delante de una creyente enfebrecida por doctrinas que la Iglesia Católica había desterrado y que estaba tan convencida  de su  misión como para narrar una historia como esta: Una vez dijo a un agonizante “Estás sufriendo como Cristo en la cruz. Así que ahora Jesús debe estar besándote”. Y el moribundo respondió: “Dígale por favor que me deje de besar”.
Por supuesto, las alegaciones que se han hecho diciendo que no se dispensa el trato médico adecuado carecen de sentido, porque TC no quería curar a la gente sino prepararla a bien morir...

En este mundo, Dios y dinero, lo segundo es lo primero...

En fin, esto es lo que ha canonizado el papa Francisco. Pero mucho me temo que él mismo sufre de la misma enfermedad, lo que podríamos llamar una inflación de imagen pública... Da igual que se hable de cantidades ingentes de dinero solo en el Bronx, que no es el barrio más rico de Nueva York precisamente, guardaban cincuenta millones de dólares, tirando por lo bajo [5], porque esas enormes sumas no estaban destinadas a socorrer a los pobres sino a financiar la expansión de su orden, las Misioneras de la Caridad. Lo que proporcionaba infinidad de situaciones sorprendentes en apariencia, como que las mismas que habían recaudado sumas increíbles tuvieran que fingir pobreza extrema para conseguir más, pese a que ellas sabían que su orden como tal era millonaria. La disociación mental que TC hacía en el asunto económico podría considerarse patológica: mientras la orden atesoraba cientos de millones, echó una bronca histórica a las monjas de un convento que decidieron envasar el superávit de su pequeña cosecha de tomates por dudar de que Dios proveería en caso de necesidad...
Porque el dinero era para lo que era. Primero para tenerlo guardado, evidentemente, y segundo para gastarlo en crecer. En el crecimiento de la orden y, aparejadamente, en la expansión de la leyenda de su santa fundadora. Alardeaba de haber abierto quinientos conventos en más de ciento cinco países, “sin contar la India”.
Hay acusaciones probadas de sobra de que mientras TC vivía, en sus mortuorios no se esterilizaban las agujas de las jeringuillas sino que solo se lavaban bajo el agua del grifo. Lo que no sirve para nada, claro. ¡Pero esterilizarlas solo significa hervirlas un rato!
La respuesta mecánica de las hermanas era que no había tiempo. La respuesta, igual de mecánica, es que esa institución podrida de dinero podía comprar millones de jeringuillas de un solo uso, pero en este caso solo se puede entender la decisión perfectamente, eso sí , teniendo en cuenta que estamos hablando de medicina para los pobres, no para los ricos.

Juzgando su obra. ¿Hipócrita de tomo y lomo o santa cavernícola?

TC acababa de participar en una campaña que pedía el NO en un referéndum sobre el divorcio que se iba a celebrar en Irlanda[6] y declaró al Ladies’ Home Journal que la princesa Diana, su nueva amiga, estaría mejor cuando se ”liberase de su matrimonio” (es decir, cuando se divorciase): Es bueno que haya acabado. Ninguno era feliz.
El resto de los hechos son bien sabidos o fácilmente localizables en Internet. Alabanzas desvergonzadas a dictadores repugnantes como Baby Doc Duvalier o Enver Hoxha. Por no hablar de que mientras sus muertos vivientes iban al pudridero contando con que no habría mañana, ella se hizo tratar en las clínicas privadas más caras del mundo cuando se sintió presa de los achaques de la edad o de problemas cardiacos.
Uno de sus mayores golpes de efecto se produjo cuando fue a visitar al papa de entonces en autobús, vistiendo un sari que valía una rupia. ¿Y cómo llegó de Calcuta a Roma? ¿Navegando en una patera[7]?
Merece la pena contar lo de Charles Keating para completar una idea cabal sobre el personaje, dando por sentado que lo que se presenta en este epígrafe podría multiplicarse por diez sin dificultad. Keating era un estafador que engañó a pequeños ahorradores y de ese dinero robado donó alrededor de un millón doscientos cincuenta mil dólares a  TC, sabiendo que su imagen era extrañamente bien percibida en el mundo. TC recibió el regalo siguiendo las órdenes escritas del Fundador (aquello de que “tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda”), pero resultó que el tribunal que juzgaba a Keating no sabía de esas sutilezas. TC escribió a favor del reo. Después de explicar que no se mezclaban en negocios, política o tribunales, decía que el acusado siempre había sido “amable y generoso con los pobres de Dios” y les exhortaba a “hacer lo que Jesús hubiera hecho en esta circunstancia”.
El fiscal del distrito, Paul Turley, le respondió no como tal, sino como ciudadano particular (si el asunto es un campeonato de humildad, aquí jugamos todos). En su carta mencionaba que el tal Keating había defraudado 252 millones de dólares a 17.000 personas. Turley le explicaba que conocía las identidades de los robados y que si ella se avenía a devolver el dinero producto de un delito, él se comprometía a devolvérselo a sus legítimos propietarios y darle cuantas explicaciones fueran oportunas...
La Santa puso el dinero a buen recaudo y nunca respondió a la carta. Ya se dice que la caridad bien entendida, empieza por uno mismo.



No hay constancia de que el papa Juan Pablo I, cuyo pontificado duró apenas un mes, simpatizara con la santa de otro siglo...[8]



[1] Christopher Hitchens: The Missionary Position. Mother Teresa in Theory and Practice. Verso, (Londres Nueva York), 1995. Aunque  por ahí fuera causó un cierto efecto, en realidad se trata de un librito de pequeño formato que no alcanza las cien páginas. En este caso se puede decir bien alto que la calidad suple con creces la cantidad. Todas las citas remiten al libro salvo lo referente a Lady Di, que sucedió después y se recoge en una carta publicada en The New York Review of Books el 19/12/96,  y las traducciones son mías.
[2] Por supuesto, en los medios católicos militantes la única razón posible es el odio, pero Hitchens era un formidable razonador, capaz de explicar sus argumentos hasta la extenuación. Por esa razón era muy requerido para todo tipo de debates. Eso no significa que compre todas sus ideas. Por ejemplo, él estaba a favor de la invasión de Irak y yo estuve y estoy en contra, pero defendía su posición sin recurrir a trucos fáciles como las armas de destrucción masiva que tanto fascinaron a las mentes débiles...
[3] Se refiere a un episodio del Nuevo Testamento. Jesucristo estaba cenando con una gente y apareció María Magdalena y le ungió con un aceite que entonces era carísimo. Jesucristo se dejó hacer pero algunos comensales criticaron el derroche. Como ya he comentado alguna vez, los libros sagrados están tan bien hechos que en una página se encuentra justificación para una actitud y en la siguiente para la contraria...
[4] No se olvide que el Cristianismo nació como una religión de pedigüeños. En los primeros siglos los Padres de la Iglesia no se cansaban de fustigar a los ricos. Después la Iglesia fue conquistando una posición cerca del poder o en el poder mismo pero, como dijo su fundador, “lo escrito, escrito está”. De modo que el Cristianismo ha tenido que hacer mangas y capirotes para justificar la existencia plácida de los poderosos. Hay un libro muy hermoso, pero algo abstracto, de Jacques Le Goff que explica el proceso que llevó a la invención del concepto del Purgatorio en el siglo XIII, precisamente para permitir la salvación de los prestamistas cristianos en una época de expansión de la economía en la que el crédito judío era insuficiente...
[5] Hablamos de antes de la hidalguización, que los vagos e ignorantes llaman gentrificación, aunque signifique exactamente lo mismo.
[6] Para la historia cabe decir que su partido perdió, afortunadamente...
[7] En este caso no creo que San Nicolás le hubiese ayudado de presentarse una tempestad, porque amaba  la sinceridad sobre todas las cosas...
[8] Los periódicos que aventuraban una cifra de medio millón de asistentes dieron cien mil y se quedaron tan anchos, sin necesidad de ofrecer explicación alguna. No daré nombres, todos son en papel. En este caso son presa de su materialidad...